Las historias y fotos de este libro me han transportado a mi infancia en los años 60. Las calles que he pisoteado mil veces, los edificios por los que he pasado desconociendo su significancia, añorando los lugares ya desaparecidos,recordando el aspecto de viejos barrios completamente modernizados hoy en día,la transformación, en algunos casos drástica, del paisaje urbano, y la forma de vivir casi pueblerina dentro de una ciudad que se iba convirtiendo en la gran urbe que es Madrid actualmente. Para todos aquellos viejos vecinos y nuevos residentes que se incorporaron a la zona de Ventas, este es un gran libro con nuestra historia.
Las fotos son únicas y los datos muy interesantes. Quizá echo de menos que se centre en un área más pequeña ya que Guindalera y San Pascual, por ejemplo, están lo suficientemente lejos como para que su idiosincrasia sea diferente.