Entre los hijos de la revolución solo uno permanece personificando el lado oscuro de la primera generación del -México moderno-: Bernabé Jurado, auténtico abogado del diablo, corrupto y rapaz hasta el exceso, depravado y vicioso, fue capaz, sin embargo, de cobijarse entre los -pechos privilegiados- de la política y la sociedad en ascenso a lo largo del siglo XX. Marcado desde la infancia por el despojo de la hacienda familiar el canutillo a manos de Pancho Villa, encontró un sitio al encarnar en sí mismo la auténtica leyenda negra del ejercicio del derecho. Protagonizó los mejores eventos de las páginas de sociales, pero también los mayores escándalos que llenaron la nota roja: la exoneración de William S. Burroughs por el homicidio de su esposa; la sospecha de que era el asesino de Mercedes Cassola; ser el presunto organizador de -la fuga del siglo- al sustraer en helicóptero a un preso de la penitenciaría de santa Martha Acatitla; engullir cínicamente, frente a las autoridades, las pruebas que inculpaban a sus clientes…transa, marrullero y rey del soborno, la historia del abogánster es una mirada a los entretelones del México posrevolucionario, que mucho tuvo de farsa y más de tragedia.
Nació en 1944. Novelista, cuentista, ensayista, guionista de cine y editor de varias colecciones de literatura mexicana contemporánea, ha publicado 38 libros, entre los que destacan sus novelas Gonzalo Guerrero (Premio Gran Medalla de Plata de la Academia Internacional de Lutece, Parí s, 1983), Pasos de sangre (Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares, 1986) y La loterí a (finalista del Premio de Novela Innovadora Americana, España, 2000); así como los volúmenes de cuento Cosas de ángeles y Los perros de Angagua. Varios de sus libros han sido traducidos al francés y al portugués; sus cuentos al francés y al alemán.
Aunque a veces se vuelva pesado por la cantidad de texto y lo poco que parece aportar a la trama, mayormente es entretenido leer las aventuras de Bernabé Jurado, y es interesante saber la vida que llevaba este, siendo el "Abogado del diablo", el cual no conocía la existencia de los escrúpulos, siendo manipulador, astuto y violento a veces; Excelente libro, el cual nos trae al autor de las leyendas más siniestras de la abogacía mexicana.
Disfruté mucho esta novela y el personaje principal, no por gusto los abogados tenemos una mala fama que algunos nos ganamos gratuitamente, porque en el gremio puedes encontrar de todo, inclusive un Bernabé Jurado, rufián, capaz de vender hasta a su propia madre. Me gustó el juego de hechos históricos a nivel mundial que acompañaban la historia personal de Bernabé, aunque habían párrafos que te hacían doblar de la risa, también habían otros bastante aburridos y que te daban ganas de saltarte algunas páginas. Nos permite entender un poco cómo creció esa sociedad tan violenta y corrupta a la que trata de hacer frente México y de la que no se escapan otras naciones de América Latina.
No cabe duda, la historia de México es más impactante que muchas novelas de éstas épocas. Algunas personas dicen que Bernabé se lleva las palmas, en cuestión de corrupción, la verdad es que México no ha cambiado tanto si lo analizamos... ¡Una lectura altamente recomendable!
"Debes entender que yo como Ernest Hemingway pienso que el hombre no está hecho para la derrota. ¡Quiero triunfar y ser importante".- Bernabé Jurado Bernabé Jurado, abogado del diablo, el abogánster por excelencia, sin lugar a duda la imagen de farsa y tragedia de México, traspasó fronteras (España, NY) y a pesar de su nivel de corrupción si inteligencia y astucia es indudable. Eugenio Aguirre se ganó un 10 redactando esta biografía del abogado mexicano por excelencia, fue una experiencia que te abre los ojos ante muchos de los personajes más populares de nuestra historia y que sin duda no te deja de atrapar a cada página.
Excelente recorrido por la vida del máximo exponente de la transa y la corrupción, y como los mundos privado y público no pueden ser contrarios, congruente hasta el final.
Amena pero hay diálogos y situaciones pico verosímiles. El narrador trata de dejar claro que sabe mucho de historia y se confunde con el personaje principal.