Jack Holland, un antiguo pistolero afectado por el Alzheimer, se ve inmerso en una situación desesperada cuando su nieta Laura es secuestrada. En su confusión, se sumerge en la ilusión del Salvaje Oeste, recordando los días en que era un ranger temido y respetado. Ahora, mientras emprende una búsqueda trepidante por encontrar a Laura, Jack se enfrenta no solo a los peligros del presente, sino también a los demonios personales que yacen en lo más profundo de su turbio pasado. Cada momento es una batalla contra el olvido, donde la fragilidad de la memoria pone en peligro sus recuerdos más preciados.
Soy un neófito de este género literario por lo que siento que es un atrevimiento dejar mi opinión. Y, sin embargo, la dejaré.
PERDIDO EN SU MEMORIA es la última novela de LARS W. JACOBSON, ambientada en Henrietta (Texas) entre mediados del siglo XIX y principios del XX, y nos hace partícipes de la evolución de la sociedad estadounidense a lo largo de esos años.
Está protagonizada por Jack Holland, héroe (o antihéroe) y ránger texano que revivirá sus trepidantes aventuras de juventud una vez que la desmemoria se apodera de él y le convierte en un peculiar, quizás digno de lástima, quijote del Salvaje Oeste.
En una única novela encontramos un compendio de historias muy diferentes, distintas temporadas de una misma serie, que recorren los capítulos más notables de la vida del sinigual Holland.
La novela tiene de todo lo que uno puede esperar de un wéstern… y mucho más: amor, odio, avaricia, egoísmo, religión, fanatismo, familia, sexo, leyenda, épica, fortaleza, debilidad, violencia, crueldad, explotación, persecuciones, disparos, horcas, buenos, malos, indios, vaqueros, cuatreros, tesoros, maldiciones, antiguos rituales, guerra, memoria y olvido…
A pesar de que PERDIDO EN SU MEMORIA necesitaría una revisión de su maquetación y una corrección de sus erratas (al menos en la versión Kindle que es la que yo he leído) le pongo 5 merecidas estrellas por ser una novela trepidante, realmente entretenida. Y también porque L. W. JACOBSON es un maestro de este género y hace gala en ella de una prosa ágil, directa, cruda y efectiva que penetra instantáneamente en la piel del lector. Y porque me ha encantado.
Con decir que, al leer esta novela, me han entrado unas ganas terribles de ver películas del Viejo Oeste...
PERDIDO EN SU MEMORIA, una vez que se le aplique un leve pulido y abrillantado (a mi modesto y lego parecer) podría oler a clásico.
Jack Holland es un antiguo Ranger y pistolero con un pasado complicado que, afectado por el Alzheimer, se enfrenta a una situación desesperada cuando su nieta Laura es secuestrada. El problema es que, a medida que sus recuerdos se mezclan con la realidad, Jack empieza a vivir entre dos tiempos: el presente que se le escapa de las manos y ese Salvaje Oeste en el que fue un hombre temido y respetado.
La enfermedad condiciona la manera en la que conoceremos a Jack y nos obliga a acompañarlo en esa confusión entre recuerdos, sueños y realidad. Es un personaje que puede resultar duro, incluso contradictorio, pero también profundamente humano.
La novela nos lleva constantemente al pasado para descubrir quién fue Jack, qué vivió, a quién amó y qué heridas arrastra. Y mientras conocemos al pistolero que fue, también vemos al hombre que es ahora.
Este libro es un Western en estado puro, con Rangers, pistoleros, persecuciones, violencia, venganzas, secretos, leyendas y enfrentamientos. Pero también hay espacio para el amor, la familia, la lealtad y la pérdida.
Me ha gustado mucho cómo el autor juega con la memoria para ir construyendo la historia. A veces parece que estamos leyendo las aventuras de aquel Ranger del Viejo Oeste y, de repente, la realidad de Jack vuelve a golpearte.
Y eso hace que la historia tenga una lectura diferente, no solo estamos ante un hombre intentando rescatar a su nieta, sino ante alguien que está intentando aferrarse a aquello que todavía permanece dentro de él.
Una historia de pistoleros, recuerdos y segundas oportunidades que demuestra que hay batallas que no se libran con un revolver
Sorprendente!! Gracias al autor por hacerme salir de mi zona de confort y hacerme adentrarme completamente en el salvaje oeste y compartir aventuras con Jack Holland.
Una lectura ágil y muy recomendable, desde el primer capítulo te engancha.
Nunca había leído western y reconozco que, de primeras, no era un género que llamara especialmente mi atención. Fue después de hablar con el autor y descubrir que detrás de esta historia había un tema tan importante como el Alzheimer cuando decidí darle una oportunidad.
La novela comienza en la actualidad para después llevarnos al pasado y conocer, desde sus inicios, la vida de este intrépido ranger.
Me ha gustado especialmente la forma cruda y directa de narrar del autor y cómo consigue reunir en una misma historia Oeste, acción, historia y romance, sin olvidar su parte más humana.
Y al final… creo que la oportunidad no se la he dado yo a esta novela. Esta historia me la ha dado a mí para descubrir un género nuevo