Este volumen es muy fuerte en varios sentidos, debido que vemos el destino trágico de Dragona como también lo ocurrido en la familia Joestar y las consecuencias que resiente Jodio. Todo comienzo con Dragona en el pasado, todavía sin su transición completa, por lo que compañeras de la escuela se burlaban incesantemente de Dragona, lo cual hacía que ella tuvieron ataques de pánicos en las noches. Después de presenciar uno de los abusos hacia Dragona, Jodio procede a tomar cartas en el asunto, dado que ve que no está bien y nadie (como el profesor que es testigo de esto) hace algo al respecto. Acto seguido, quema el auto-escolar con las acosadoras adentro. No murieron, pero quedaron con quemaduras, y por fin Dragona pudo dormir nuevamente bien luego de mucho tiempo.
¿Qué podríamos concluir de esto? Se lo merecían, Jodio solo tomo la justicia por sus manos; o pensar que Jodio es un psicópata y no está bien lo que hizo. Y justamente aquí es donde Araki nos da una interesante enseñanza, porque a causa de lo realizado por Jodio, la aseguradora de su padre tuvo que hacerse la responsabilidad de todo, debido que justo había alguien importante ahí. Fue algo absurdo, como justo esa persona estaba ahí, ocurrió por cosas de la vida ¿no cierto? O como justo el bus se quemó, que absurdo (solo Dragona y Jodio sabían la verdad). Es ahí donde Jodio con 11 años quedó marcado de por vida, porque posterior a este evento de la huida de su padre debido a la deuda de la aseguradora (la cual había recaído en su responsabilidad), nuevamente volvemos a escuchar la palabra absurdo, como si fuera algo improbable que pasara, pero Jodio cree que no, todo tiene causalidades, no casualidades. Si ese bus él no lo hubiera quemado, su padre estaría en la casa, pero lo que él no dimensiona que quizá Dragona estaría muerta debido a la depresión. Son cosas que no sabemos, porque por mas absurdo que parezca, ya ocurrieron y hay que enfrentarlas.
Y en ese sentido, creo que Araki hace muy bien en no blanquear el acto de Jodio como correcto o justo, Dragona lo agradece por supuesto, porque quizá de otra forma se hubiera suicidado, pero no hay que llegar a ese punto, y eso siempre trae daños colaterales. Por supuesto, toda esta temática de abusador y abusado está mucho mejor tratado en Koe no Katachi, y acá se trata de plantear más la tesis de violencia genera más violencia o consecuencias en este caso. Entonces volviendo al presente, y el equipo debe revisar los papeles y justo pasaran varias situaciones poco probables, por lo que todos quedan como: ¿qué absurdo que haya pasado todo eso? Nos deja la pregunta sobre: ¿realmente fue así? Jodio obviamente cree que no.
Ya para terminar, el manga propone una temática más compleja, donde quizá la lectora o el lector debe poner más esfuerzo para entender donde quiere ir el mangaka (debido a las escrituras de propiedades y el valor adquirido según los conceptos abstractos que tenemos del dinero). Esto creo que hace la lectura más lenta, pero al mismo tiempo más interesante, de verdad lo siento como algo actual, sacado de una serie de inversionistas de HBO de esta década (sí, a ti te hablo Succession). Una lástima que 4 capítulos se me hagan tan corto, porque quisiera ver más cosas del grupo, dado que estoy completamente enamorado del equipo que se formó, cada uno irradia su carisma, lo cual hace que uno rápidamente se encariñe con Usagi, Paco, Dragona, Jodio y Charming-man.