Siempre me cuesta mucho reseñar poemarios, nunca sé por dónde empezar y al final acabo sintiendo que no digo nada, y justo con este me está pasando mucho más, siento que tengo tantas cosas para decir y no sé expresar que incluso me agobia.
Le tenía el ojo echado a este autor desde hace bastante tiempo, pero por x o por y nunca acababa cogiéndome algo de él, y después de leerlo con este nuevo poemario, no sabéis cuánto me arrepiento de haberlo leído antes. Encima es una persona tan maja que me quiero morir.
Por historias ya os subí algunos poemas que podéis encontrar aquí dentro, pero por si no los visteis os los dejo deslizando, solo espero haberos hecho la boca agua.
Es un poemario de más de 230 páginas, pero la verdad es que se me ha hecho cortísimo. La estética me parece increíble, las páginas de colores, las ilustraciones, el tono de la portada, me parece una edición tan cuidada que hasta me impresiona.
Habla de homofobia, de abandono, la infancia y el dolor. Y sí, puedes sentir el dolor en cada palabra.
He sentido mucho leyéndolo, me he sentido reflejada muchas veces, en algunos textos incluso se me ponían los pelos de punta, cosa que creo que con ningún otro poemario me ha pasado. El autor pone muchísimo sentimiento escribiendo, cosa que se plasma perfectamente cuando lees.
Alberto, estoy deseando volver a leerte. Mil gracias por plasmar estas situaciones y por ser tan sensible escribiendo, me parece tan necesario e increíble lo que haces.