Javier, en el ocaso de su vida, recibe noticias inesperadas, de un pasado, del que renegó por culpa de la intolerancia y la represión franquista. Una historia de amor, nacida en un pequeño pueblo de Murcia, remueve su fingida estabilidad, obligándolo a enfrentarse a las mentiras que construyó a lo largo de los años. Hay amores fugaces que duran una eternidad. ¿Se curan los corazones a los que no se les ha permitido ser libres? Presente y pasado se mezclan en esta historia, en la que el amor y el miedo son los protagonistas. ¿Se puede ser feliz tras la felicidad? Atrévete a descubrir la nueva novela de Lorena Escobar que se ha alzado con el Premio de Literatura Diversa 2024 de Editorial siete islas.
Las letras de Lorena Escobar no dejan indiferente. Te agarran y sacuden, produciendo sentimientos dentro. En El amor de los cobardes sabe exponer muy bien la crudeza de un tiempo en el que la miseria era reina, de unos personajes que viven situaciones límites. Que se exponen al dolor de ser ellos mismos, aunque signifique eso el oprobio. Surge así la cobardía, en especial por parte de Javier, el protagonista. Nadie es quién para juzgar las decisiones que tomamos, le dice casi al final Lucas. Y es verdad, nadie salvo ellos ha vivido esa experiencia. Es un libro duro, pues toca temas poco explotados en la literatura y el arte en general. Esa España del régimen, en el que algunos vivían muy bien y otros muy mal. Todos hemos escuchado historias de nuestros mayores, historias que se repetían en voz bajita y que, aunque eran del dominio de la mayoría del pueblo, no se proclamaban al viento, no fuera a ser que hubiera que rendir cuentas. La vergüenza de los humildes está muy bien reflejada, así como el miedo y, a pesar de este, la valentía de unos pocos que ya no tenían que perder.
«¿Qué es el infierno?» Me lo explico así: «Es el sufrimiento de no poder volver a amar jamás.» F. M. DOSTOIEVSKI, Los hermanos Karamázov
«inseguros están los tiempos en que hemos de lavar nuestros honores en estos ríos de adulación y hacer de nuestros rostros máscaras de nuestros corazones para disfrazar lo que son» Macbeth, acto 3º, escena 2ª
Sinopsis más o menos acertada
Una caja de Pandora sin cerradura en la España de las tinieblas. Una historia de amor, mentiras y cobardes, de héroes que a veces se confundían con villanos y de villanos que nunca consiguieron ser héroes. De indeseables que al final hacen lo correcto o de cobardes que al final hicieron lo incorrecto. El eco de un reproche eterno y el estruendo de unos aplausos que enmudecen los acordes lejanos de una lejana historia.
Estilo
El estilo de la autora es prácticamente impecable tanto desde el punto de vista técnico (manejo y desarrollo de personajes, ritmo y tensión, puntos de giro, estructura aunque al final decae porque es imposible mantener un nivel tan brillante en todo el texto) como desde el literario. Es como si Dostoievsky hubiera escrito Cumbres Borrasocosas con el lirismo de Mishima ambientándolo en la Murcia franquista de los sesenta y con homoerótico resultado de forma que Raskolnikov con su tono de “me cago en mi puta vida” te narrase la historia con la salvedad de que quienes se lían en un amor imposible y apasionado serían Heathcliff y Linton con la hijaputa de Catherine pululando desengañada por el medio en una especie de asombroso y crudo todo a la vez en todas partes con lo que la lectura de esta historia resulta una auténtica gozada tanto si eres un lector bragado como si eres bisoño. Una genialidad.
Es como si el existencialismo ruso colisionase con el romanticismo byroniano y de ello surgiese esta novela con una gran dureza (abuso de poder, violaciones, prostitución socialmente aceptada, analfabetismo, maltrato como algo normal, vasallaje, miedo, miseria, ignorancia) seguramente basada en hechos reales resumiéndose en esta cita del protagonista: «No existe nada más poderoso en el mundo que una férrea determinación. Mueve montañas aún no nacidas».
Personajillos. El héroe dostoievskiano-gogoliano-murciano
Estamos ante una novela polifónica, compuesta por personajes con voz y conciencia propias, con los que nos identificamos, que se enfrentan y combaten tanto contra sí mismos como contra su entorno, humanizándolos, para agonizar o triunfar ante nosotros, lo dificil que resulta llegar a comprender a otra persona, alcanzar a visualizar el hilo que une y desune, que cose y libera, lo difícil que es desprenderse del yo para ver al tú. Algunos son seres libres, independientes, plurales; otros esclavos del miedo pero cada uno con sus mundos correspondientes, que combinan a la perfección entre sí y también en pie de igualdad con la voz de la persona que los crea. La autora nos presenta un triangulo de amor bizarro en los tres personajes principales. Lucas, Javier y Deli. Auténticas fuerzas centrífugas centrípetas en torno a las cuales se desarrolla la historia. Al igual que Balzac reproducía a Shakespeare pero con fracasados, la señora Escobar reproduce a Dostoievsky y Gogol pero con murcianos que es algo absolutamente genial en la forma de su raskolnikoviano protagonista Javier, un hombre cansado de ser, de estar, de permanecer al que como lector llegas a despreciar e incluso a odiar profundamente; siendo este un punto intermedio entre los héroes dostoievskianos y los gogolianos ya que cuando se enfrentan a sus demonios, los primeros se lanzan hacia su límite respondiendo a una llamada que los supera mientras que los segundos, retroceden hacia el suyo escuchando más su incomprensible trivialidad. Parecen ineptos para salvarse, impacientes por decaer, sus recuerdos son un pretexto para el desgarramieto y el caos que les permite derrumbarse mejor paladeando el peligro de volver a caer en sí mismos y esto lo refleja la autora en este personaje con una sutileza rayana en la apoteosis; como cuando se invita, con aviesas intenciones, a un profano a comer paparajotes y este no sólo los deglute a la perfección sino que deja, educadamente y con cierta soberbia, las intactas hojas de limón al borde el plato. Nos presenta también el reflejo de una sociedad que rezumaba miseria, ignorancia y sobre todo, miedo en los malvados personajes de Jofi, Tono y Miguel. Lucas es el antagonista de Javier, y su gran amor, una suerte de héroe Byroniano que se enfrenta desde pequeño a todo lo que representa la miseria humana, el grupo de abusadores con lo que el define como “orgullo de pobre” y cuya presencia resulta la única luz en ese mundo de oscuridad. Destacan los personajes femeninos con mujeres fuertes como Deli, la mujer de Javier, una presencia permante e importante en el desarrollo de la historia. Siendo su relación con el protagonista una herida que trataron de cerrar pero que cicatrizó de forma grotesca, como un corte que nunca terminase de secarse, y que, cada cierto tiempo, se volvía a llenar de sangre y pus; que sufren en ese islote de realidad que no refugia a ningún náufrago, pero que a pesar de todo, no se doblegan. Eva, Susana, María y Quique Pepa Daniela. Especial cariño para Pepa, la vecina ciega y comunista y la tía Mariflo, vedette en la Argentina con la cara de Ava Gardner y el cuerpo de Lola Flores que aportan un gran alivio cómico y que podrían protagonizar sus propias novelas. Se trata de una de esas novelas que parecen estar compuestas a imagen de esas tocatas con fuga, como si varias voces cantaran de manera distinta un mismo tema y todo se hiciera desde un órgano de tubos gigantesco de forma que una sóla persona actuase como una orquesta entera y eso, para una historia tan corta, resulta realmente admirable.
El orgullo del pobre
Una idea que nos presenta la historia y que resulta clave para entender tanto al personaje de Lucas como el contexto social en el que se enmarca la novela es la gran diferencia entre el pobre, que estaría representado por Lucas y su familia y el miserable, en la forma del grupo de abusadores, Jofi, Miguel y Tono, que reflejaban el mundo de los adultos y del propio narrador y protagonista, el a veces Raskolnikoviano y otras principe Mishkin, Javier que busca la redención sabiendo que no la merece. En un momento dado de la historia, Javier afirma que pese a que pertenece a una familia digamos pobre: «comíamos tres veces al día, disponíamos de mantas en invierno y ropa nueva cuando la mía empezaba a encogerse» y más adelante Lucas le dice a Javier: «Tú no tienes que trabajar para comer». Otra cita interesante es la que le dice el padre de Lucas, uno de esos comunistas derrotados y marcados por la guerra: «Hasta los que son pobres como ratas tienen algo que les petenece, que es suyo hijo. Se trata del orgullo y la única forma de perderlo es hacer algo deshonroso» Y es ese orgullo lo que le permite a Lucas seguir adelante pese a todas las adversidades, porque como escribía Nieves García bautista en La mujer fuera del cuadro: «la miseria te deja sin fuerzas, te deja sin salud, te deja sin esperanza, te despoja de todo, hasta de las ganas de vivir. La miseria es estar rodeada de lujos y no poder acceder a ellos. El pobre puede ser feliz, el miserable no.»
Estructura
Podríamos decir que presenta una estructura tipo “muñeca rusa”, que recuerda mucho a la de Cumbres Borrascosas. Una historia dentro de otra historia en un contexto general, charlas de balcón durante los primeros meses de la pandemia de Covid del año 2020 que nos retrotrae a la circunstancias y un contexto específico, la Murcia rural franquista de los años sesenta. Seguramente, al igual que Cumbres Borrascosas, esté basada en una historia real que la autora conocía muy bien y que novelizó para convertirla en El amor de los cobardes pero en vez de presentarnos una trama principal de venganza con fantasmas y lugares opresores, nos presenta una de culpa y redención con una subtrama de amor homosexual y en vez de pasar del presente al pasado y volver al presente, en ésta historia se pasa del presente al pasado en cada capítulo. El capacidad que tiene la autora para manejar una estructura como esta con tantos personajes, subtramas y en una extensión tan corta resulta brillante y lo único que podría achacársele, de forma muy subjetiva, es que la historia termina, a pesar de cerrar todos los arcos y conflictos planteados, de forma bastante abrupta seguramante debido a la limitación de palabras por imperactivo de alguna convocatoria literaria así como, para que tuviera aún más empaque y más carisma, echo de menos que alguno de los personajes se expresase en murciano con acento, frases y palabras típicas pero esto no afecta en absoluto tanto a la calidad como al planteamiento de la novela y aunque todos los personajes se expresen en castellano estandar, digamos, el “sentimiento murciano” se palpa casi de forma proustiana desde los primeros compases de la historia.
El amor y las segundas oportunidades
«no existe nada tan bello y tan terrible como un corazón sangrante.» Las palabras que se dicen con los ojos. Murcia, 25 de mayo de 1964
«¿Alguna vez os ha ocurrido eso? Fijar los ojos enlos de otra persona y ser correspondido. Sin necesidad de hablar: solo sentir» Nosotros que tuvimos suerte. Madrid miércoles 18 de marzo de 2020. El amor de los cobardes
Otra de las ideas que plantea la novela es la del amor casi como constante universal que va más allá de cualquier límite ya sea temporal o físico, más allá de cualquier obstáculo incluso el de la traición a uno mismo, el auténtico amor que nace ligado a la pasión y se asoma al abismo de la ignorancia simpre permance como un faro en la oscuridad que te guía hacia la luz. El lirismo que maneja la autora para expresar toda esa fuera, todo ese miedo es sencillamente espectacular. Se podría escribir un poema tomando frases literales de la historia.
«¿Alguna vez habéis amado a alguien hasta el punto de perder el apetito, de sentir náuseas, de mantenerte despierto toda la noche? ¿Hasta el punto de sentir que el alma te pesa? Pensadlo, pensadlo bien. Y no renunciéis a ese sentimiento. Es atroz , es visceral, y descarnado pero hermoso»
Cuando tú eres tu enemigo. Murcia, 24 de diciembre de 1965. El amor de los cobardes
También debemos destacar la maestría de la autora al utilizar el recurso del Show don´t tell dejando a la imaginación de los lectores de las escenas con erótico resultado sin caer en la tentación de utilizarlas a modo de relleno como seguramente haría otra persona con menos talento narrativo
Conclusión más o menos acertada «El poder de la tormenta radica en su inicio, en el ruido que la acompaña. El poder de la tormenta es saberse conocedora del ritmo y el compás que marcan sus versos, columpio de promesas perecederas» El día que también fuimos héroes Madrid, Mmartes 24 de marzo de 2020
Afirmaba Cioran en Adiós a la filosofía algo así como que el escritor dice siempre más de lo que tiene que decir dilatando su pensamiento y recubriéndolo de palabras de forma que sólo subsistían, al final, dos o tres momentos de la misma pero en el caso de esta novela es todo su conjunto lo que recordamos al terminarla no habiendo otra palabra para describirla que “buala”. El amor de los cobardes, o también podría haberse titulado Die durch die Höllen gehen (los que atraviesan el infierno) es una novela que, pese a su brevedad, destaca en todos los ámbitos literarios y nos hace reflexionar sobre la crueldad, el autoconocimiento, las segundas oportunidades que nunca nos permitimos darnos, el perdón que siempre olvidamos merecer, la dignidad y el amor; que desnudarse por dentro es mucho más difícil que desnudarse por fuera o que una persona es una pequeña parte de cómo la crian y una gran parte de su propia naturaleza.
«A veces no hace falta disimular las cosas ni exagerarlas ni inventar sobre algo para que luzca más bonito, más emotivo para la gente que lee, mira o escucha. No resulta necesario adornar un cuento, aderezarlo con palabras redundantes, con melodías románticas, con diálogos edulcorados. A veces, la realidad es la que es, sin trampas, sin nada que empañe su naturaleza.» El amor. Madrid Lunes 27 de abril de 2020 Como afirmaba el pintor impresionista Edvard Munch: «En el arte sería falso mirar sólo el lado agradable de la vida» y eso es lo que consigue Lorena Escobar porque en su novela se refleja una realidad histórica que duele y que a pesar del paso del tiempo y la evolución de la sociedad, sigue siendo negada y blanqueada aunque la victoria no siempre sea de los vencedores al fin y al cabo la libertad es el aire fresco que necesitamos respirar, que la buena gente sólo busca llevar pan a ala mesa y vivir en paz y que la dignidad es algo más que sábanas limpias y agua caliente. Sólo queda concluír diciendo que las personas buenas, al igual que la buena literatrura, son como el amor: escasean y hacen mucha falta.
"Sonrió. Me quedé mirándolo ensimismado, porque las sonrisas de Lucas suponían un bien valioso y escaso, como la lluvia en Murcia, como las promesas sinceras, como el amor que no exige ni daña. Nunca me detuve en su sonrisa como esa noche, brillante como la más fugaz de las estrellas".