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Era de noche y vino un planeta

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158 pages, Paperback

Published January 1, 2024

36 people want to read

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Cynthia A. Matayoshi

6 books39 followers

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Profile Image for Cardenio.
212 reviews169 followers
October 19, 2025
Una oda a la imaginación. Las imágenes de Cynthia Matayoshi en estos cuentos son singulares, extrañas. La prosa es sencilla, quizás funcional a ese lago fangoso de imágenes que arrastra a los personajes de estos relatos. Hay un ecosistema complejo en cada uno de ellos. Una visión de mundo siempre abierta a lo innombrable. Nada está asegurado, la realidad que aquí se ensaya quiebra sus bordes. Va hacia un no-lugar hecho de muerte y deseo. Hermoso y adictivo este conjunto de cuentos.
Profile Image for Román Sanz Mouta.
248 reviews8 followers
August 1, 2024
https://dentrodelmonolito.com/2024/08...

Hay lecturas que despiertan emociones. Que te descubren una voz distinta. Que reflejan la evolución de la literatura y que no todo está inventado ni escrito. Prosas frescas que alteran la psique, que reclaman atención. Una de esas voces tiene nombre, Cynthia A. Matayoshi.

Quien juega con lo abstracto, con un realismo mágico y oscuro que invierte del orden de las cosas desde lo sensitivo. Sin importarle si debe usar reminiscencias de fantasmas, criaturas de otros mundos, mística, religión o ritualismo. De lo hermoso a lo cruento, buscando la alteración, la otredad, lo extraño, la sorpresa con un estilo simple y a la vez atractivo, de cuentos cortos, sin aportar una palabra de más o una coma de menos.

Los personajes pueden tener un objetivo o encontrarse en esa perturbación a lo común de forma accidental. Pero se verán inmersos en historias donde nada es lo que parece y, sin embargo, funciona para que el final cuadre en cada expectativa.

Porque cada cuento es una pieza única con su propio ritmo, forma y fondo. Conectados por la narradora y su delicada sutilidad, esa capacidad de provocar imágenes y momentos que restallan en nuestra imaginación. Convenciendo a la fantasía para que haga su voluntad y se deforme con gusto exquisito, sea para fatalidades o maravillas.

No puedo, y no quiero, hablar acerca de la santa trinidad, ese argumento-personajes-atmósfera, o sobre la voz narrativa. No lo necesitas. Quédate con esos párrafos anteriores. Lo improbable y lo imposible revertidos a certezas por medio de trazos literarios. Deja huella la lectura, y una percepción de paz interior tras cada fábula.

Pondré apenas un par de ejemplos sobre tres de las piezas más largas, pero sin querer atentar contra la sorpresa.

«Era de noche y vino un planeta»: unos seres extramundanos alternan un bar para reencontrarse con fines constructivos. Teniendo una visión global de la existencia y debatiendo sobre la misma. Pero ese tugurio alberga sus propias reglas, inquebrantables, que traen consecuencias. Aquí ya comprobamos, al poco del arranque, que asistimos a un espectáculo de luces y sombras, donde se complica la anticipación de las siguientes escenas y progresión de la trama, sumergida entre lo onírico, lo etéreo, lo lisérgico y lo funesto.

«Cara o cruz»: brujos y magas bajan desde su plano hasta Buenos Aires para buscar a la fugada Gala, madre de todas las Magas. Quizá no con consentimiento de sus mayores. Allí, con sus habilidades limitadas, comprueban cuando diferente es el mundo humano. Otro texto que gira y gira mordiendo su propia cola en pos del asombro, evolucionando a los protagonistas hasta que alcanzan su destino, que no objetivo.

«Pretende que es un sueño»: dos amigos parten para aventuras y desventuras, con dos casetes y su música, de propiedades extrañas. Gracias a eso, y por medio de un tren, llegan a la Isla. Una Isla con peculiares habitantes y leyes. De nuevo una realidad paralela con raíces en la propia, que va mutando hasta dejarnos visuales tan brillantes como terribles.

No me alargo más. Es verano, tiempo de buenas lecturas, ligeras pero con poso. Que permitan degustar mientras esperas, mientras te escindes en una playa, mientras disfrutas cañas en terrazas, a bordo de cualquier medio de transporte. Para todo ello y mucho más recomiendo esta colección de relatos. Cynthia A. Matayoshi compone una compilación que merece la pena, que desafía al lector siendo amable, seduciendo. Que convierte cada texto en una experiencia alternando con pericia los elementos de la ficción, clásicos o no.

Mi enhorabuena a la autora y a la editorial. Apuesta desde ya por Era de noche y vino un planeta. Me lo agradecerás. Y cuando lo disfrutes, expande igual que su contenido dilatará tu pensamiento.



Pd: en varios de estos mundos y sus historias me perdería para por siempre…
32 reviews1 follower
November 28, 2025
Llegué a la autora a través de la antología Mundo Weird. Y esperaba que está colección suya de relatos me gustase más. Sólo el último puñado de cuentos (desde don de lágrimas )me ha gustado (bastante). El problema es que en todos los anteriores me he quedado fuera, no me han transmitido nada (alguno aburrimiento, los más largos me ha costado terminarlos) Pero esa última tanda -bajo mi gusto- levanta la colección.
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