Abel carga con el estigma de su papá, un mujeriego con siete hijos. Aunque con poco éxito, intenta zafar de la reproducción del modelo. La hija de un repollo aparece casi como un accidente en su vida que, entremezclando detalles de su azarosa existencia, intenta retomar el relato de esta historia casi monstruosa, dejando paso al absurdo.
Familias nomerosas pero disfuncionales, hijas provenientes de la nada y situaciones realistas pero con un toque de fantasía es lo que se encontrarán en este libro.
La autora tiene una pluma que hace que te sumerjas de lleno en lo que te está contando, eso fue lo que hizo que no pueda parar de leer!!!
Así mismo, me encantó que este escrito en voseo (como hablamos en Argentina) y que este ubicado en el conurbano bonaerense. Nunca había leído un libro con este tipo de ambientación y me dejó con ganas de mas.