Durante un tiempo, Pola Oloixarac recibió una serie de invitaciones de mujeres que tenían un objetivo castigar a ciertos hombres, con quienes habían mantenido, o no, una relación amorosa. Las denuncias que pesaban sobre ellos eran escalofriantes, y exigen que la narradora tome ¿está con la justicia feminista o con los bad hombres? No podía haber término medio. Fascinada y a veces perpleja, Oloixarac se interna en el laberinto de un sistema capaz de tender una nube de sospecha y condena sobre casi cualquier persona, incluida ella misma. A través de personajes cautivantes y por momentos monstruosos, la autora disecciona los mecanismos de la cancelación y de la corrección política, a la vez que nos lleva a explorar las complejidades del sexo y el deseo. Con su escritura ácida y reflexiva, Pola Oloixarac construye en Bad hombre una novela íntima y apasionada por el poderío femenino, que trae a la luz escenas de Victoria Ocampo y sus amantes, sectas sexuales en California, basiliscos informáticos y la exploración de las fuerzas centrífugas de una nueva configuración del mundo que nos atrae y desconcierta.
Pola Oloixarac (Buenos Aires, 13 de septiembre de 1977) es una escritora y traductora argentina. Estudió Filosofía en la Universidad de Buenos Aires y ha publicado artículos sobre arte y tecnología en medios como The Telegraph, The New York Times International, Folha de Sao Paulo, Página 12, Revista Quimera, Etiqueta Negra, Qué Leer, Revista Alfa, América Economía y Brando. Su primera novela es Las teorías salvajes (Entropía, 2008; Alpha Decay 2010; Estruendomudo, 2010), próximamente en traducción al inglés (Jonathan Cape), francés (Editions du Seuil), holandés (Meulenhoff), finlandés (Sammakko), italiano (Baldini Castoldi Dalai), y portugués (en Brasil, Saraiva; en Portugal, Quetzal). En el 2010 fue seleccionada entre Los mejores narradores en español por la Revista Granta (Best of Young Spanish Novelists, Granta 113 UK). En el año 2010 participó en el International Writers Program de la Universidad de Iowa gracias a una beca del Bureau of Educational and Cultural Affairs of the US State Department. En el 2010 recibió la Beca Nacional de Letras del Fondo Nacional de las Artes de Argentina. Publicó cuentos en antologías en Suiza y Argentina, como Acerca de la comunidad de hipotálamos y el código Morse en la antología Literatura Fantástica Argentina (Ed. Pagina 12, 2004) y Die Nacht des Kometen. Argentinische Autorinnen der Gegenwart.
No me gustó, qué lástima. La prosa es buena y engancha, los comentarios ácidos de Pola me daban gracia al principio, pero pasando la mitad del libro, me di cuenta de que este estaba construido al rededor de un tema (un vacío) que me parece innecesario, repetitivo y aburrido (una pista: not all men…).
Básicamente, Pola (la ficticia) analiza los casos de hombres falsamente acusados y perseguidos como violadores y acosadores sexuales, cuando tuvieron su auge algunos movimientos feministas como MeToo, (cabe mencionar que estos “casos” son ficticios). Pola analiza desde un punto de vista literario esta nueva situación social en que las mujeres tienen repentinamente el “poder de destruir a los hombres”, como si fueran diosas. Pero, advierte (todo el libro es una advertencia), un gran poder conlleva una gran responsabilidad 😆, cito: “Era evidente que muchas mujeres habían aprovechado la liberación de la palabra Me Too para arreglar sus propias venganzas”. Lo que parece criticar más que nada es el “anonimato” de las acusaciones gracias a las redes sociales, y el nivel performativo de estas, que en realidad no son para nada efectivas ni ayudan a nadie, e incluso pueden favorecer a “Una selecta logia de hombres que sí abusaban de su poder (…), y que veían probada su virtud, ya que nadie los perseguía precisamente porque habían integrado las filas virtuosas de los que persiguen”.
No sé, todo esto no es nada nuevo, no encuentro a Pola precisamente lúcida en esta novela/denuncia a favor de los pobres hombres que ven manchada su reputación porque hay algunas mujeres que se aprovechan de este nuevo “poder”. Búscate un problema honesto…
WTF???!!! Dice que la acusan de escribir como un varón, y si reina, es un ensayo ficcionado defendiendo varones. Una prosa prolija con alto contenido machista que cuestiona desde un pedestal moral y hasta elitista, la cultura de la cancelación. Not all men. PD: fíjate que la mayoría de comentarios positivos son de.... ¡CHABONES! Bien viejita, lo lograste!
pfff mira que está bien escrito y yo estaba abierta a "otras miradas" hacia la cultura de la cancelación y así. pero vaya truño, todos los capítulos consisten en justificar a hombres y vilipendiar a feministas xdddd hasta se justifica la relación de un pavo de 31 con una de 15?????? o sea esta guay ser transgesora pero creo que este libro podría ser del gusto de votantes de vox xdddd es curioso además pq ves las reseñas y las positivas solo son de pibes jajajajajj
A Pola Oloixarac la empiezan a contactar mujeres que quieren castigar a sus antiguas parejas tachándolas de agresores. Mujeres que denuncian a sus ex por haberles pegado un herpes (aunque no están seguras de que no haya sido al revés). O porque en un trío les pareció que él estaba más pendiente de "la otra". Machos con la vida destrozada que no tienen muy claro por qué. Hembras que se cobran trofeos de caza por insatisfacciones cotidianas. Y una visión descacharrante un Borges acojonado por la "vulva", el verdadero laberinto. Hacía mucho que no me reía tanto con un libro tan bien escrito.
Oloixarac se ha marcado la gran comedia de la cancelación feminista.
Si bien hay un poco de relleno en este compendio de historias sobre venganzas, está muy bien. Es liviano y gracioso, pero está denunciando el horror de la banalización del abuso y la violencia de género. Me dio cringe, me incomodó y me gustó su frescura.
Es un "not all men" de manual, pero ficcionado. Me incomodó muchísimo. Es la historia de una escritora que se encuentra con una serie de hombres cancelados "injustamente" (exagera mucho las injusticias, tanto que deja de ser verosímil) por mujeres re VENGATIVAS ¿¿¿ para escuchar sus versiones de los hechos. Oh sorpresa, son todos divinos y buenísimas personas. Intenta hacer un llamado a la reflexión sobre las "falsas denuncias", pero creo que está bastante mal conseguido. Además de no ser en dónde deberíamos estar poniendo el foco, parece buscar complacer a los hombres heterosexuales, que te aseguro van a empezar a citar este libro en cero coma. Por otro lado, siento que quiso meter una bocha de cosas de filosofía que no venían tan al caso solo para alardear. Lo que sí, Pola escribe muy bien, por eso la 2da estrellita.
Hay un mal hombre por destruir. Un objetivo al que liquidar. Un blanco fácil que derribar, quitárselo de en medio es una tarea conjunta, hay una coartada moral que aprovechar y sus municiones se disparan por las redes de manera coordinada, directo a los despachos donde se toman las decisiones. Todo empieza en 2017 cuando la autora recibe una llamada de sus editores alemanes. Había llegado una carta al director del Festival Internacional de Literatura de Berlín, al Ministerio de Relaciones Exteriores alemán y a la Cancillería argentina en Alemania, en la que se la acusaba de ser una voz negacionista. En Argentina se mereció la etiqueta por “reportar la existencia de la disputa” en torno a la cifra de desaparecidos entre la que dan las Abuelas de la Plaza de Mayo y la que dan ciertos organismos de derechos humanos. Negar el número de treinta mil en los círculos militantes argentinos merece el término de negacionista. La palabra en el contexto alemán tiene un significado radicalmente distinto. Significa negar el holocausto. Las reacciones podían ser imprevisibles, al punto que sería prácticamente una negligencia no cancelar la presentación. A partir de aquí la autora toma conciencia de lo que es capaz de hacer una carta anónima que lacera directamente las zonas más sensibles de la epidermis sociocultural. Seguidamente se produce un flashback para hallar a la autora de dicha carta anónima.”. Reseña completa en http://canal-l.blogspot.com
"Yo no sabía de qué estaba escribiendo ya. De la verdad como ilusión, de la ilusión como verdad. De las mujeres que, como las diosas antiguas, reclamaban el poder de hacer y deshacer las vidas de los hombres".
Debo confesar que tenía un poco de pudor de abordar esta lectura, más que nada en base a algunas reseñas que había leído. No quería embarcarme en una obra que trivializara sobre algo tan potente como la denuncia o desacreditara testimonios de víctimas de la violencia machista. Pero contrariamente a mi miedo incial esta novela resultó una crítica ácida, mordaz y que sentí bastante objetiva sobre la banalización de la figura del abuso. No encontré un intento por hacer ver al lector que "no todos los hombres son malos", sino poner el foco en la falsa denuncia para causar daño por distintos intereses. Me pareció una buena puerta de entrada para conocer a Pola.
Aunque Pola Oloixarac afirma en los agradecimientos que la materia de este libro es esencialmente ficción, el tono remite más bien a la crónica periodística, o incluso a la columna de opinión, géneros en los que viene incursionando y donde se la nota particularmente cómoda. Quizá por lo escabroso del asunto que trata —una colección de testimonios de hombres cuyas vidas fueron arrasadas por acusaciones de abuso— y por una hipótesis tan a contrapelo del sentido común de época, se la nota menos segura justo donde busca ser más contundente. En temas delicados, digamos, antes que el pleno convencimiento del creyente, prefiero —e incluso celebro— ese titubeo.
Este libro es un: "HOW DARE YOU?" en todo sentido. Primero no es una novela, no es un ensayo, no se que es. Empieza hablando de una situación personal que queda totalmente colgada de la premisa del libro, los "bad hombres".
Los capítulos van pasando, todos sueltos y al final no se llega a nada. Solo me quedó claro la "mala suerte" de la protagonista de toparse con tipos que "injustamente" fueron acusados de abusos y violaciones que en teoría no existieron.
Me destruye que Milena Busquets haya colaborado en semejante bazofia.
"Era evidente para ella que muchas mujeres habían aprovechado la liberación de la palabra Me Too para arreglar sus propias venganzas." Es casi lo mismo que decir que el aborto legal hace que las mujeres salgan corriendo a abortar.
Realmente me indigné con cada capitulo pero lo quise terminar para ver si en algún momento me revelaba algo o llegaba a alguna conclusión. Fue una verdadera pérdida de tiempo este libro.
Pola Oloixarac parece que nunca baja la vara. Ninguna de sus novelas decepciona respecto de la anterior y en todas hay elementos comunes que la obsesionan como todo buen escritor. En esta novela, Pola confunde al lector con su primera persona al mejor estilo no ficción, aunque se aclara que es una ficción; este gesto vuelve a hacer de la autora alguien irreverente, que siempre bordea un límite, que nos empuja a situaciones coloquiales vistas desde el más sentido común para hacer sociología con el mundo en el que estamos insertos; nos ayuda a pensar dónde vivimos. Desde el principio y asumiendose la persona Pola como la protagonista Pola, recorre una serie de casos de hombres denunciados (algunas que no llegaron a serlo) por violencia de género. Recorre las historias, las observa con mirada analítica, busca ejemplos en Victoria, en la diosa Khali, en el Leviatán, se interesa por entender. Revisa casos de violencia de género en su familia, los yuxtapone, los disecciona, los expone para que se vean tal cual son. De nuevo, nos ayuda a pensar el tema. Lo recomiendo muchísimo, lo leí en dos días de lo fascinante que me pareció.
Me encanta la forma de escribir de Pola. Sin embargo, me encuentro en una dualidad de feminismo, poniendo historias que condenan hombres que pecan de distraídos y mujeres heridas que los sentencian con relatos exagerados. Pensé que ella se ponía más la bandera feminista pero intenta ponerse en un lugar neutral, que no tiene nada de neutral, compadeciendo a estos varones. Una relato que no lleva a ningún lado pero que entretiene.
El libro me parece bueno ,las historias me engancharon ,algunas partes me parecieron tediosas ,tal vez demasiado teórico por momentos,no considero que sea una novela ,o al menos, no lo que espero de ella.Me pareció más un ensayo abierto para pensar sobre el feminismo y los mandatos sociales.Pasé un buen momento de lectura y reflexión.
En una mezcla de ficción y relato biográfico en primera persona singular, Bad hombre expone cuán problemático es dilucidar sobre hombres comunes, acusados de violencia sexual, como si acusar fuera suspicacia y veleidad. No solo es hablar de las complejidades del aparato judicial diseñado para derruir el testimonio de miles de mujeres, sino el intrincado camino para exponer a un hombre, a cualquier hombre del común, en su propia telaraña de comportamientos socialmente admitidos que tampoco enfrentan la violencia acumulada por décadas, quizá siglos. El concepto de «bad hombre» fue acuñado por un sujeto masculino per se, con el objetivo de alterar el panorama electoral de todo un país, usando miedo y xenofobia. Esa idea circula más allá de las fronteras y continúa siendo problemática en cuanto desdibuja la carga de violencia que hemos enfrentado las mujeres por décadas, haciéndola anécdota y eje de manipulación electoral con sustrato altamente racista: ese bad hombre satisface ansias geopolíticas en tanto surge con un fenotipo particular, un acento específico y un idioma puntual en un territorio fangoso que sí exacerba violencia contra las mujeres. El bad hombre es, en efecto, una construcción ficcional que ha permitido, como nunca antes, dilapidar millones de iniciativas femeninas para exponer perpetradores de violencia sexual mientras paradójicamente rotula a algunas mujeres -denunciantes sin fundamentos- como otra estirpe de «bad hombres» que solo abusan y manipulan el #metoo. El intento ficcional de Pola Oloixarac es, entonces, un retrato borroso y desdibujado del modo en que miles de mujeres serán cuestionadas cuando denuncien: desacreditando sus experiencias traumáticas como palabrería y calumnia contra cualquier buen bad hombre.
Criticar los excesos del “Mee Too” o del “hermana yo te creo” hoy día puede acarrearte ostracismo y marginación en tu grupo de amigos progres, o en tu editorial o en tu empresa, dependiendo de tu entorno social o profesional. Pero como yo soy ateo desde casi siempre, los apóstatas de su religión y los que no se dejan arrastrar por los principios incuestionables y prefieren navegar por costas peligrosas, me caen bien. Como Pola Oloixarac, que sin dejar de ser feminista, nos cuenta casos concretos de excesos de celo feminista que ella ha vivido en su vida personal y profesional.
Pero independientemente de las denuncias que hace Pola, lo mejor de este libro es que Pola es una escritora magnífica, muy divertida, que los casos que describe están contados de forma muy amena, desde un intento de cancelación sufrido por ella misma a manos de una “colega” hasta otros hilarantes como el de “métemela sin tocarme” o la escuela de masturbadores voluntarios feministas. Todos muy descriptivos de algunos de los personajes con los que nos ha tocado vivir y que podemos ver si no en nuestras mesas u oficinas, seguro que en las redes sociales.
Bad Hombre es uno libros que más he disfrutado en los últimos meses.
El libro está bien escrito y engancha. Eso ya es un montón. Lo leo más como un ensayo que como una novela pero, aun así, suma. Quizás hay partes interesantes pero no tan necesarias para la trama como las disgreciones en torno a Victoria Ocampo y Borges. Me gusta que estén porque me encanta leer sobre ellos y sus andanzas pero me costó ver el vínculo con la historia. Lo más significativo para mí es la crítica ácida al mundillo cultural y al ámbito de Filosofía y Letras. Ya venía haciéndolo en otras novelas y lo vuelve a hacer acá. Me gusta que se enfatice y se señale lo que venimos viendo hace tiempo: el uso de causas buenas para promoción personal. Eso se llama washing y se hace con el feminismo, el medioambiente, el cancer de mama y tantas otras cosas. A mí me parece una práctica abyecta y me gusta que esto quede reflejado en un libro. Abusa del name dropping y eso cansa un poco pero se lo perdonamos porque creo que el objetivo está cumplido. Hay un feminismo gregario y algo excluyente del que muchas mujeres no nos sentimos parte. Quizás es un feminismo que juzga a otras mujeres. Me he topado con ellas y a menudo no me siento cómoda. En el libro se respira también ese sentimiento. Un libro que incomoda es siempre un libro necesario.
La Pola escriu increïble. Malgrat que he estat tafanejant les crítiques que ha rebut el llibre per comparar-les amb la meva percepció, penso que puc dissociar-les de la meva interpretació per tal que no sigui esbiaixada. La pensadora per a mi és un 10. Les seves crítiques em semblen ben fonamentades, i malgrat que algunes persones poden pensar que aquestes històries són instrumentalitzades per despunititzar els agressors o per desacreditar el #MeToo, a mi em resulta una reflexió necessària. No em sembla un qüestionament de la violència, sinó dels mecanismes per denunciar-la, i del fenomen de la cancel•lació com una realitat acrítica que funciona des del contagi social. Avui en dia aquesta reflexió hauria d’estar viva i inconclusa.
Pola tiene muchas cosas que contar y opiniones profundamente interesantes y desarrolladas. El por qué ha decidido hacer una especie de #NotAllMen (digievolucionado en #SometimesWomenToo) es algo que se me escapa. No porque sea mentira o no pase, sino porque no veo la necesidad de darle bola (y exceso de relevancia) a las denuncias falsas, o de ponerse en un plan que parece que todos los hombres son víctimas del feminismo. Para eso tiene ya bastante gente el pratiarcado. No pongo nota porque según el dia u 3 o un 4 o un 5, y la tipa es una crack que escribe de lujo
para quien interese, hay reseñas que dicen lo que pongo yo pero mucho mejor explicado jeje
Não gostei do tema: mulheres que acusam homens de violação e assédio injustamente e por vingança. Num mundo que ainda tem tanto para evoluir, não me parece fazer sentido dar realce a este tipo de casos, que apenas ocorrerão em minoria. Causar dúvidas sobre a veracidade e palavra de mulheres violadas não me parece correto.
Ni lenta ni perezosa Pola tomando un fenómeno tan actual como la cancelación. El libro es atrapante. Me gustó como lo ficciona y desmenuza la ingeniería de un procedimiento muchas veces siniestro e infundamentado.
Creo que la mayor virtud de Pola es sin dudas su capacidad para leer lo que demanda el mercado editorial de su época. No veo nada genuino en su escritura, solo es alguien que aprovecha las oportunidades y logra posicionarse en el campo gracias a ello.
Le pongo 4 porque el libro me incomodó y divirtió y sobre todo porque le agradezco la invitación a revisar los anteojos con los que llevo aaaños mirando al mundo. No dice nada nuevo pero dice lo que ya sabía con buen estilo. Y aprecio su decisión de tomar la pluma para retratar el otro lado.
Ácida, irónica, controversial. No es una defensa de los hombres ¿falsamente? acusados de abuso sexual, sino un cuestionamiento de la construcción del relato, un interrogante por la verdad y un tejido de historias sobre el cruce entre hombres y mujeres, deseo, violencia y poder.