La guía ilustrada más completa a los tesoros de la tumba de Tutanjamón.
Trate de no perder un solo párrafo o un pie de foto y quede impresionado por el nivel de detalle de un libro que, por su formato (profusamente ilustrado con fotografías, diagramas y tablas) aparenta ser, como muchos libros sobre el antiguo Egipto de su tipo, solo un libro decorativo.
Ciertamente, no lo es.
Es más, por apartes el texto se hace demasiado pesado para una lectura de corrido y pasa a convertirse mejor en un libro de referencia para estudios detallados del inventario de la tumba.
El título del libro utiliza la traducción del nomen del rey al castellano más popular (o al menos lo era en el tiempo en el que fue publicado) que usa una 'k' y suena como tal. Sin embargo, es hoy bien conocido que el carácter ☥ - transliterado ˁnḫ - en el nombre del rey se pronuncia como la "j" del español, y es por eso mismo que en inglés se escribe como "kh". De modo que Tut-ankh-amon es, en realidad, Tutanjamón en español y así seguiré usándolo en el resto de la reseña (sin importar las connotaciones gastronómicas que todos reconocemos).
Leyendo "Todo Tutankamon", al fin entendí (a fuerza de la repetición y el riguroso detalle del texto) la organización de la tumba, me hice a una idea más o menos detallada de la organización del ajuar funerario y de los objetos maravillosos que hoy se pueden apreciar en diversos museos del mundo (en especial en el gran museo Egipcio de antigüedades). Leer el libro es una manera excelente de penetrar mentalmente en la tumba.
Pero no solo en la tumba. También en las vicisitudes que vivieron quiénes la prepararon aparentemente con mucho afán, quiénes la protegieron celosamente después de la muerte del faraón, incluso quiénes en dos oportunidades lograron penetrar en ella y robar algunos de sus valiosos secretos y finalmente de quiénes la descubrieron y estudiaron a fondo durante la segunda década del siglo xx.
La historia del descubrimiento y quiénes participaron en él, está descrita al detalle, lo que también sirve como una forma de conocer lo que a veces se cuenta superficialmente en muchos textos de egiptología para entusiastas.
No le pongo 5 estrellas porque creo no es un libro para todo el mundo. Como lo dije antes, la lectura puede ponerse pesada por la gran cantidad de detalles, en especial en las secciones dedicadas a la descripción pormenorizada de los objetos catalogados, donde el autor usa la numeración original con las que se los clasificó (muy bueno saberla, pero para el lector ocasional es una pesadilla de números que no dicen realmente mucho). Pero para quién disfruta incluso de los detalles más pequeños (me incluyo en ese grupo) el libro es un verdadero tesoro.
Tiene un gran defecto: no hay una segunda edición.
Si la hubiera, actualizada con los descubrimientos hechos en las últimas tres décadas (el libro es de 1990) usando los datos provistos por tecnología fotográfica y de ilustración de los últimos años, con planos y reconstrucciones en 3D sofisticadas, no me cabe duda que el libro sería un éxito en ventas.
¡Hay que tenerlo!