4.5 ¡Tremendo viaje! De lo mejor y más completo, aterrizado, entendible y esperanzador en cuanto a la ética y filosofía de la IA 🫶🏿 A veces repetitivo y no me gustó como termina, pero en general es un trabajo súper esclarecedor y que serviría como base para construir sociedades, sistemas educativos y relaciones interpersonales más conscientes y tomando de base un mundo muchas más virtualizado, tecnológico y basado en IA del que tenemos ahora 🤓
Interesante debate sobre si es posible o no una programación ética de la IA y cuál sería la ética considerada universalmente válida. Nos obliga a mirarnos a nosotros mismos y a tratar de comprender nuestros propios procesos de pensamiento y de comportamiento. Y es ahí cuando, desde mi punto de vista, nos podemos dar cuenta de que no estamos preparados para delegar en máquinas algo que aún no hemos conseguido comprender del todo en nosotros mismos. El creador que no ha hecho el esfuerzo de conocerse a sí mismo se pone a "replicar" robots basados en ese conocimiento imperfecto.
Por ejemplo, se habla mucho de introducir, como fundamento ético en la IA, la supremacía de la vida humana o el valor de la vida humana por encima de otros valores, pero realmente los humanos no aplicamos ese valor en nuestro sistema de organización social, sino que prima el valor de la riqueza material, el individualismo, las ganancias, por encima de cualquier tipo de vida. En un futuro hipotético, ¿cómo procesaría una superinteligencia artificial, dotada de cierta autonomía de comportamiento, observar que los humanos actuamos violando ese valor de respeto a la vida?
Me parece de un sinsentido supremo que, como especie, estemos centrándonos en desarrollar una superinteligencia artificial cuando, es evidente, que debemos empezar por reprogramarnos antes a nosotros mismos, a nuestro propios sistemas de pensamiento y valores.
La autora plantea una pregunta muy interesante. Según reseña: "algunos tecnocientíficos reconocen que su propósito consiste en crear robots inteligentes, autónomos, con sentimientos, que en tal caso deberían ser reconocidos como personas morales y no solo legales, con todos los derechos que en ese caso les corresponderían. ¿Por qué ese empeño en ampliar el círculo de los seres a los que debemos considerar personas y reconocer derechos?" La primera respuesta que me viene a la mente: para eludir responsabilidades. Una superinteligencia artificial de semejante calibre al servicio de la dictadura económica en la que estamos sumergidos...Da miedo.
Lo más valioso de la obra son las preguntas y cuestionamientos que plantea al lector.
es la primera vez que leo un libro de filosofia y la verdad que me gusto mucho desde un principio toca temas que no se me hubiesen cruzado cuando consideramos algo como la etica en la ia. me gusta mucho que haya trascendido mas alla de la etica y filosofia y haya llegado tambien a implicaciones politicas y conflictos de interes. es verdad que me tomo un poco terminarlo, porque no es un tipo de lectura a la que estoy acostumbrada, pero valio la pena.
Dudoso entre dar tres o cuatro estrellas (qué horror como primera línea aquí, lo siento XD). Confieso que me ha dado una de cal y una de arena (o bastantes de ambas dos).
Me ha gustado mucho leer sobre ética en relación con la tecnología en general y la IA en particular: siendo alguien "del gremio", son cuestiones que echo muy en falta en el sector. Me han gustado mucho todas las referencias dadas, historia, reflexiones, etc.
No me ha gustado tanto cierta "tibieza" o incluso me atrevería a decir "equidistancia" con la que aborda o comenta algunas cuestiones: sé que es parte del todo en el trabajo de estas filósofa (es algo que ya había encontrado en alguna entrevista)... Lo entiendo, aunque discrepe (y no pasa nada).
Adela aborda cuestiones interesantes de la IA y de la necesidad de incluir una ética en dicha inteligencia. "La IA como una realidad que tiene posibilidades de ser mejor que nosotros y con un nosotros seremos mejores por haberla hecho". Plantea la crítica de que se hable de la IA desde una perspectiva futura, no alcanzable en el momento actual y lo inconsistente de plantear pasos desde una irrealidad. No obstante, más allá de ciertas ideas al respecto, una parte importante del libro la dirige a reflexionar sobre la ética comunicativa en la que se basan, o deberían basar, las democracias modernas como herramienta para salir del callejón sin salida de la criticada ética instrumental.