Valeria hizo grandes sacrificios como protagonista activa de los cambios políticos de su país, Nicaragua. Tras su muerte en Madrid, en plena soledad, le corresponde a su hija Penélope viajar a España y ocuparse de sus bienes materiales. Rodeada de las pertenencias de una madre que siempre sintió ausente, Penélope resolverá incógnitas inesperadas y conocerá la apasionante vida de una mujer marcada por triunfos y derrotas, la clandestinidad y las vicisitudes del amor. Un silencio lleno de murmullos es una emocionante novela sobre la zozobra de los secretos familiares y sobre los costes personales del compromiso político para una madre y su hija.
Exiliada en Madrid desde 2022, Belli ha escrito esta novela desde su propia experiencia como madre y como militante que ha vivido el auge y la caída del sueño revolucionario. «Los hijos de quienes nos involucramos en la revolución sufrían una suerte de abandono. El de los padres se aceptaba. Otra cosa pasaba con las madres. Esa ausencia materna cargaba a ambas partes con un nivel de reproche y culpabilidad muy doloroso. He pensado
en mis hijas escribiendo esta novela», Gioconda Belli.
Gioconda Belli (born December 9, 1948 in Managua, Nicaragua) is a Nicaraguan author, novelist and poet.
Gioconda Belli, partly of Northern Italian descent, was an active participant in the Sandinista struggle against the Somoza dictatorship, and her work for the movement led to her being forced into exile in Mexico in 1975. Returning in 1979 just before the Sandinista victory, she became FSLN's international press liaison in 1982 and the director of State Communications in 1984. During that time she met Charles Castaldi, an American NPR journalist, whom she married in 1987. She has been living in both Managua and Los Angeles since 1990. She has since left the FSLN and is now a major critic of the current government.
Belli graduated from the Royal School of Santa Isabel in Madrid, Spain and studied advertising and journalism in Philadelphia.
In 1988, Belli's book La Mujer Habitada (The Inhabited Woman), a semi-autobiographical novel that raised gender issues for the first time in the Nicaraguan revolutionary narratives, brought her increased attention; this book has been published in several languages and was on the reading list at four universities in the United States. The novel follows two parallel stories: the indigenous resistance to the Spanish and modern insurgency in Central America with various points in common: women's emancipation, passion, and a commitment to liberation. In 2000, she published her autobiography, emphasizing her involvement in the revolutionary movement, El país bajo mi piel, published under the name The Country Under My Skin in the United States; it was a finalist for the Los Angeles Times Book Prize in 2003. Belli continues publishing and maintains that poetry is her most important work. Belli was the recipient of the Premio de Poesía Mariano Fiallos Gil in 1972 and of the Premio Casa de las Américas in 1978. In 2008 Belli received the Biblioteca Breve Award for her book El infinito en la palma de la mano (Infinity in the Palm of The Hand), an allegory about Adam and Eve in paradise.
Belli's books have been published in numerous languages.
Bueno, quería leer a Gioconda Belli hacía muchísimo tiempo, pero me parece que empezar por su libro más nuevo fue un error.
No tengo nada en contra de su narración; de hecho, si acaso, me quedé con más ganas de leer sus hitos literarios, pero este no fue para mí. La temática me pareció un embole, cada vez que se hablaba de la pandemia hacía un esfuerzo muy grande para no poner los ojos en blanco. No es problema de ella, es mío; todavía no puedo leer libros ambientados en esa época. No creo que haya pasado tanto tiempo.
Por otro lado, el corazón de la novela, la relación madre e hija, Penélope-Valeria, me encantó, pero se aguaba demasiado en la monotonía de la narrativa: pandemia, anécdota sobre la revolución, comentario sobre el sexo, comentario sobre la madre, algún fragmento de otro autor para demostrar que es muy erudita??? y vuelta a empezar, pandemia, descripción pormenorizada de lo que comía Penélope, de su ida al Mercadona, de nuevo la madre, la lentitud del plot twist que se adivina desde la página 3 y, sin embargo, se empieza a resolver pasado el 60% del libro.
Nada. No me pareció brillante ni mucho menos y me da pena porque iba con mucha ilusión. Belli es un exponente de las letras caribeñas y no me rindo con ella, pero este libro me parece, cuanto menos, absolutamente prescindible. Creo que la mejor palabra para describirlo es: monótono. No aporta. Perdón.
Penélope viaja a España para hacerse cargo de los asuntos de su madre fallecida cuando se desata la pandemia de COVID. El encierro forzado, la soledad y el miedo la empujan, irremediablemente, a sumirse en los recuerdos. Los secretos, celosamente enterrados en el pasado, surgen y abofetean la realidad de Penélope en medio de la incertidumbre. Una madre y una hija, dos mujeres que supieron luchar por sus ideales en su Nicaragua natal, se "reencuentran" entre las amarillentas páginas de un diario y unas misteriosas fotografías. Una prosa que envuelve al lector en cada página.
Tenía muchas ganas de leer a Gioconda Belli y este es el primer libro que leo de ella. Me ha gustado mucho su forma de escribir y también me ha gustado mucho la historia.
La historia es conmovedora pero algo predecible en algunos puntos. Me ha gustado leer la historia d Valeria a través de sus cuadernos y poder ver los diferentes caminos que pueden tomar las relaciones humanas, incluso entre madre e hija. Tiene un gran componente político, personalmente no sabía todo lo que había ocurrido en Nicaragua y en el libro se narran muchas situaciones terribles ocurridas bajo la dictadura. También me ha impresionado ver el compromiso politico que tiene Valeria con el movimiento revolucionario. Sin duda, con todos sus fallos, ha sido mi personaje favorito.
No es la mejor novela de la autora. Me parece una historia floja para meter con calzador la pandemia y sobre todo los acontecimientos políticos y la horrible situación en este aspecto del Nicaragua
Primera vez que leo a Gioconda Belli y ha sido una bonita experiencia.
Así que, con ustedes Un silencio lleno de murmullos de Gioconda Belli.
Parte SIN SPOILERS
La novela trata de una mujer de origen nicaragüense descubre la vida más íntima de su madre en una España en plena pandemia de Covid19.
Me ha parecido previsible lo que ocurría con un personaje, pero creo que ese no es el fin de la novela. Me parece más una reconciliación de la protagonista con su madre o al menos un acercamiento a ella y a poder entender cómo pasó su vida.
El ambiente del encierro, la nostalgia de un país que se vio envuelto en guerrillas y la desilusión por un presidente que no estuvo a la altura de lo que se prometió.
Yo estudié la historia de Nicaragua en una asignatura y conozco lo que pasó, pero esta historia sobre una guerrillera que luchó por un país mejor que la llevó a separarse de su hija, me ha parecido espectacular narrativamente hablando.
La pluma de la autora es exquisita y cómo te guía en pocas páginas conocer la historia de esta familia me ha gustado un montón.
En resumen, una historia reflexiva y previsible que habla desde la melancolía y las ilusiones rotas de una lucha y de personas que se dejaron la piel para encontrarse con la brutal realidad.
A pesar de ser una novela, la trama me ha parecido más secundaria. Me lo he tomado como un conjunto de reflexiones sobre la tensión entre la maternidad y las metas individuales que tiene las madres con sus propias vida . Qué complejas son las relaciones madre-hija
En general me gusta lo que he leído de Gioconda Belli y la forma tan "femenina" (no ideológicamente feminista") de escribir que tiene. Cuando la leo, siento que quien escribe es mujer y desde esa perspectiva escribe... Este libro es un poco una excepción. Creo que intentó abracar tantos temas, todos muy importantes, que simplemente se le fueron de las manos y no pudo profundizar quedándose casi en lo panfletario. Escribe bien y eso salva la lectura, pero no está a la altura de otros libros de esta autora.
"En el devenir de sus pensamientos cada persona es un islote flotando en el tiempo, islotes que se mueven, ven, sienten, irremediablemente solos, tenues y temporales frente a la naturaleza y la solidez del faro."
O que máis me gustou deste libro foi a prosa da autora, doce e ata case poética, que envolve toda a narración coma unha capa. Ademais, aprendín algúns detalles da ditadura sandinista, da que non sabía nada, e estremecime coa xestión da pandemia en Nicaragua.
Despois, o resto... non sei, teño sentimentos encontrados. É certo que o ritmo é áxil e faise moi lixeiro, pero quedeime cunha sensación de "... e xa está?" cando o rematei. Gustoume os momentos nos que a protagonista contaba detalles da relación coa súa nai, pero sentín que se diluía moito na narración da cotidianidade da pandemia (ás veces con detalles innecesarios, desde o meu punto de vista), anécdotas da revolución, comentarios sexuais...
Por outra parte, a resolución dos conflitos resultoume un tanto precipitada, tendo en conta o volume de páxinas que utiliza para contextualizar a situación; cando me dera conta só me quedaban dous capítulos. Quizais de alí xorde o sentimento de non ter rematado o libro, cando si o fixera.
En resumo, foi entretido e lixeiro, e a prosa é preciosa, pero creo que lle falta algo.
"La vida es un géiser de sueños, pero cuando uno de ellos se pierde, ¿qué? ¿Vas a pasarte la vida excavando para encontrar la fumarola en la que se convirtió? (...) No es la desaparición de los sueños el problema; el problema es creer que porque desaparecieron debe uno dejar de soñar."
Although there was a lot to like about this book, I had a hard time getting past her writing, early on, about the horror in Rwanda in 1994, in which "the Tutsis killed, between April 7 and July 15, 70 percent of the Hutu population." I kid you not. Just like the Jews who put all those Nazis to death in camps during WWII. Ouch. Shame on the editors at Seix Barral.
But putting that egregious blunder aside, the novel included a moving portrayal of the agony of the generation of combatants who risked everything to overthrow the Somoza dynasty in Nicaragua, only to have one of their own, Daniel Ortega, become a murderous dictator in his own right. It also captured the painful tension that women activists in particular face between their non-stop commitment to a cause and their obligation to be present for their children as they grow up. This novel was written from the point of view of the daughter of two Sandinista combatants, who was deeply hurt by her mother's emotional and physical absences, which is interesting as Belli herself was a fighter & mother.
Con pinceladas de la Revolución sandinista y de la actualidad nicaragüense, la historia que cuenta la autora muestra la realidad de las relaciones materno filiales en contextos de lucha armada y política. Los ideales, la valentía, el exilio, el abandono, el rencor y la mentira abundan en las páginas de esta novela .
Es disperso. Intenta narrar diferentes hechos importantes sin abordar verdaderamente ninguno. A los hechos reales les acompaña una trama inverosímil de personajes planos.
En las novelas de Gioconda se puede vislumbrar parte de la historia de Nicaragua, y como siempre me parece muy interesante conocer la historia de otros países. A la vez en esta novela refleja parte de lo vivido en el coronavirus, y eso me hace sentir identificada con todo lo que vivimos en aquella época que ahora parece irreal.
Reconozco que no le tenía fe, pues esta escritora no es de mis favoritas. Sin embargo, me sorprendió gratamente pues nunca me aburrió y quería continuar. Le di 4 estrellas pues el final me quedó debiendo.
Interesante sobre todo por todo lo que me ha enseñado sobre Nicaragua. La primera página de la historia/thriller es brillante, el resto, predecible sin más.
En Un silencio lleno de murmullos, la autora nos transporta a través de las emociones y sensaciones vividas durante nuestra época de encierro por la pandemia de COVID-19. Con maestría, combina estos sentimientos con reflexiones sobre su país natal y la situación política, la cual ha llevado a muchos a luchar, pero donde cada redentor se convierte en otro opresor.
Sigo sin encontrar una novela escrita y/o ambientada en la pandemia que haya merecido la pena. Esta tampoco pese a las tres 🌟
Una calificación que le doy porque me gusta como escribe (a ratos) la autora. De las dos tramas, la nicaragüense se me ha hecho pesadota y repetitiva, y la centrada en la pandemia, demasiado previsible.
Que la locura sea un tema recurrente también cansa un poco y me parecen muy bien los personajes femeninos que disfrutan de su sexualidad y lo gritan a los cuatro vientos... aunque también cansa.
Me sobra tanta escena sexual innecesaria, como me rechina cuando el autor es un hombre y la mete sin venir a cuento.
‘Un silencio lleno de murmuros’ apuesta por una narrativa que coquetea con lo misterioso, incluso con cierto tono de inquietud o terror íntimo, pero que termina cediendo ante su propia tibieza. La premisa–una casa en la que comienzan a ocurrir sucesos extraños en pleno confinamiento– ofrecía un potencial formidable para desarrollar una atmósfera de extrañamiento genuino. Sin embargo, el recurso se esboza más que se explora, y queda relegado a un plano superficial, sin llegar a perturbar de forma duradera. El resultado es una intriga previsible.
Por otro lado, el texto recurre con cierta rigidez a lo que hoy podríamos llamar un repertorio de “temas obligados”. La irrupción de pasajes sobre la masturbación y el deseo sexual femenino, sin que la novela articule una reflexión sólida sobre el erotismo o la intimidad, parece responder más a una exigencia a los fetiches actuales del mercado que a una necesidad orgánica de la narración. Del mismo modo, la figura de la madre como heroína resiliente a todas las formas del patriarcado adolece de una construcción verosímil, quedando más cerca del arquetipo que del personaje complejo. Esta representación, en su simplificación, termina por hacer un flaco favor a la denuncia que pretende, al insinuar que las estructuras patriarcales y sus efectos pueden superarse con relativa facilidad, como si bastara la fuerza de la voluntad para desarticular siglos de opresión.
A ello se suma un discurso político que, si bien rechaza abiertamente las dictaduras (en este caso de izquierda) se apresura a subrayar su inscripción dentro de una izquierda “aceptable”, sin permitir muchos matices o contradicciones. Hay, además, un intento de incorporar otras sensibilidades contemporáneas –como ocurre con el personaje bipolar, que parece responder a una voluntad de introducir una capa ‘neurodiversa’ –pero que nunca se traduce en una exploración profunda de la experiencia o a la subjetividad de la diferencia. Todo ello genera la impresión de estar ante una novela que marca cada casilla del manual del compromiso temático, pero sin profundizar en nada al mismo tiempo.
Con todo, la novela ofrece una lectura fluida, de ritmo ágil y capítulos breves, lo que la hace accesible y, en ciertos momentos, grata. En este sentido, se inscribe en esa tendencia dominante de la literatura contemporánea que, como decía Italo Calvino, privilegia la levedad como estrategia de supervivencia. El problema no está en la ligereza, sino en su falta de tensión con el peso de lo que podría haber sido.
Esta novela bascula continuamente entre la ficción y la realidad, de modo que nunca sabes si estás en pleno 2020 en Madrid o en Managua en 2018 o en la década de 1970 en España, Francia o Nicaragua. Apasionante la forma de escribir de Gioconda, la manera de narrar una parte esencial de su vida, de relatar la relación madres-hijas desde puntos de vista tan dispares, de obligarte a reflexionar sobre cuestiones como la maternidad, los cuidados, el aborto, la subordinación femenina. Hacer todo esto en poco más de 300 páginas y que resulte coherente, inspirador y atractivo tiene muchísimo mérito, por eso Un silencio lleno de murmullos se convierte en uno de mis libros favoritos de este año. Adoré a Valeria, con todas y cada una de sus contradicciones, y amé a Penélope en su obstinación y su fragilidad. Y la situación política de Nicaragua, esa derrota de la dinastía Somoza que tras pocos años acabó derivando en otra especie de tiranía al puro estilo latinoamericano con tantísimos paralelismos en países vecinos. El sentimiento de haber sido partícipe de la lucha legítima de tu pueblo -en el más amplio sentido de la palabra- y comprobar que ahora ya ni siquiera puedes asomar la cabeza a esa atmósfera pretérita porque te la arrebataron de raíz y para siempre. Desolación absoluta.
(Apunte curioso. No conocía a Gioconda Belli, nunca había leído nada de ella, pero llevaba meses viendo sus libros en un estante de la biblioteca en la que me he encerrado durante este año y decidí sacar uno al azar justo dos días antes del examen. Lo empecé en la misma biblioteca mientras hacía el descanso del desayuno y ya no pude parar, de hecho sólo paré porque tenía que seguir repasando. Fue todo un acierto).
Una historia que se desarrolla durante la pandemia causada por el COVID-19. Penélope viaja a Madrid para hacerse cargo de los bienes de su madre, Valeria, quien ha fallecido recientemente, en ese momento inicia la pandemia y se ve obligada a permanecer allí. El confinamiento la invita a reflexionar sobre la relación que tuvo con su madre, resurgen viejos rencores olvidados. Al mismo tiempo, hechos extraños empiezan a suceder en la casa, que la llevarán a descubrir los secretos que su madre no se atrevió a revelar en vida.
De manera paralela a conocer la relación madre-hija entre Penélope y Valeria, a través de la historia conocemos sobre los hechos políticos en Nicaragua, el apoyo a la revolución, y el desencanto por la política actual. Desde la perspectiva de la madre, la autora reflexiona sobre los sacrificios de las mujeres involucradas en proyectos políticos y los retos que presenta la maternidad en los proyectos personales y profesionales. Por otra parte, desde la perspectiva de la hija, se vislumbra la admiración por sus logros y el resentimiento por las ausencias en épocas esenciales.
El libro me pareció interesante y me gustó aprender un poco más sobre la historia política de Nicaragua. Tiene mucho contenido sobre el cual reflexionar, pero la trama de la novela, en mi criterio, no es tan envolvente y, a pesar de que trata de ser de intriga y misterio, hubo momentos en los que sentía que ésta no avanzaba. De todas maneras, la forma de escribir de Gioconda Belli, es hermosa y vale la pena conocerla.
Leer la vida de Valeria a través de sus cuadernos es uno de los grandes aciertos de la novela: ese recurso permite asomarse a la intimidad del personaje y entender cómo las relaciones humanas —incluso la más esencial, la de madre e hija— pueden bifurcarse, tensarse o romperse según las decisiones y el contexto.
El componente político atraviesa toda la narración y lo hace con contundencia. La novela abre una puerta a la historia reciente de Nicaragua y expone con crudeza los abusos, la represión y el miedo vividos bajo la dictadura. Para quien no conoce en profundidad ese pasado, la lectura resulta reveladora y, en muchos tramos, dolorosa.
Valeria es un personaje complejo, lleno de contradicciones, pero también de una convicción que impresiona. Su compromiso con la causa revolucionaria es absoluto, incluso cuando eso implica renuncias personales difíciles de justificar. Con todas sus fallas, o quizá precisamente por ellas, se convierte en la figura más potente del libro y en el personaje que deja mayor huella.
Gioconda Belli entrelaza la Revolución sandinista con ecos de la Nicaragua actual y construye un relato donde la política invade lo íntimo. La maternidad, el exilio, el abandono, los ideales, el rencor y las mentiras conviven en un mismo espacio narrativo, mostrando cómo las luchas colectivas impactan de lleno en los vínculos privados.
"Un silencio lleno de murmullos" es una novela sobre lo que se calla y lo que se hereda, sobre las marcas que dejan las decisiones tomadas en nombre de una causa.
“Aunque ésta es una novela de ficción, los hechos políticos de Nicaragua pertenecen a la realidad. La he dedicado a mis hijas, pero también la dedico a todos los hijos e hijas que han debido vivir una experiencia distinta de la que se vivía cuando las mujeres no nos involucrábamos en la vida política, ni laboral, ni artística. La sociedad nos negaba el derecho a actuar de otra manera que no fuera la de cumplir el rol tradicional de madres y amas de casa, y nosotras cargábamos por ello con un sentido de culpabilidad que conflictuaba el ejercicio feliz de nuestra maternidad.
Esta novela quiere reconocer el dolor y sentido de abandono de quienes, como hijas e hijos, nos acompañaron en nuestros procesos. Con todo amor, agradezco su solidaridad por muy involuntaria que fuera. Les agradezco los esfuerzos que han debido hacer para ser ahora personas que se abren paso en sus vidas y en sus maternidades y paternidades con una conciencia más clara del balance necesario entre su propia realización y el cuidado de sus familias.
Dedico también esta historia a los soñadores, los Sísifos que han visto cómo la roca que han subido se ha desplomado una y otra vez. Los animo a no dejar de soñar. Esas rocas seguirán desplomándose, pero no por eso es menos válido el esfuerzo por seguir intentando llegar a la cima.
Doy las gracias a todas las personas que me han enseñado, con su ejemplo, la tenacidad y la alegría de perseverar en los esfuerzos sin perder la esperanza.”
Un silencio lleno de murmullos. (Gioconda Bello) Un libro fácil de leer y con mucha conexión madre/hija. La novela narra la historia de Penélope, una mujer nicaragüense que viaja a Madrid tras la muerte de su madre, Valeria, una revolucionaria comprometida con los cambios políticos de Nicaragua. La madre murió sola en España, país al que se había exiliado después del fracaso del proyecto revolucionario en el que creyó profundamente. A Penélope le corresponde ordenar sus pertenencias y cerrar su vida material, pero este viaje se transforma en un proceso íntimo y doloroso de reconstrucción del pasado. La historia de una madre que no supo demostrar amor por las condiciones de la vida, parte de la guerrilla nicaragüense, filosofía de vida y la maternidad, una madre que demostró amor a su manera, una hija que con el trayecto de la vida fue descubriendo el amor de una madre a su manera. Muchas veces no podemos con exactitud reclamar el amor de una madre sin saber la experiencia de vida de esta, las renuncias, sus sueños y anhelos. Con la llegada de Eugenia, Penélope ya no juzga a su madre, ¡pero ve los conflictos que pasan las mujeres en la sociedad, un libro finamente feminista, revolucionario, político pero Materno!
Un silencio lleno de murmullos en una casa materna, vacía, colmada de secretos, ausencias y recuerdos intensamente emocionales. Penélope hilvana un relato complejo durante la pandemia cuando viaja a España, huyendo de la compleja situación política en Nicaragua, refugiándose en la casa de su madre recién fallecida. Entre tanto, transita aquel espacio y descubre confesiones que asignan algo de sentido al recorrido de su propia vida y completan el árbol genealógico familiar. Los murmullos y las incertidumbres de Penélope son incesantes y se intensifican con la incomunicación característica de la pandemia, profundizando consigo la herida por la persecución política en Nicaragua. Esos susurros -cada vez más punzantes y acuciantes- son también la herida múltiple de aquel país que no termina de deshacerse de la catástrofe que dejaron los Samosa -padre e hijo- cuando resulta atrapada, décadas después, en vejaciones y obliteraciones del antiguo guerrillero y la mujer que le acompaña, la pareja opresiva residual de la resquebrajada revolución sandinista.
"Un silencio lleno de murmullos" muestra varias facetas de Gioconda Belli: las múltiples dimensiones de la maternidad y de las relaciones madres-hijas. Entre líneas presenta una crítica mordaz a la tiranía implantada por la pareja Ortega-Murillo en Nicaragua y la denuncia de las represiones ocurridas en abril de 2018. Es también una novela detectivesca que descubre un misterio y devela un secreto inesperado. Más que todo, es la pluma ágil y fascinante de Gioconda en su mejor estilo. Los y las lectores asiduos de Gioconda reconocerán su presencia en cada una de las páginas. La misma que ha dejado huella desde "La mujer habitada", "Sofía de los presagios", "El infinito en la palma de la mano", "Waslala", "El país de las mujeres", "El país bajo mi piel", "El pergamino de la seducción", y en su obra poética. En cada libro Giconda se presenta como la gran escritora que es: un poco bruja, un tanto rebelde y atrevida, desafiante contra las estructuras dominantes y sobre todo, gran defensora de las causas perdidas: la justicia, la igualdad y los derechos de las mujeres. Muy recomendada.