Este tomo contiene lo publicado por Bignozzi desde 1998 hasta su libro póstumo de 2019. Se incluyen materiales de diferentes períodos hasta ahora no editados en libros. Se suman los paratextos originales que acompañaron la salida de estos libros.
Juana Bignozzi es una de las máximas exponentes de la poesía argentina. A través de sus poemarios, en esta edición reunida de su obra, este primer volumen, de Adriana Hidalgo, nos adentramos en una poesía que es una búsqueda incansable por lo humano y lo social, lo incorrecto y lo espacial. Bignozzi trata sus poemas como trataríamos a nuestras mascotas, con delicadeza y mucha atención. Es de sobra decir que los textos que acompañan al libro nos llevan a entender mejor su poesía, no la destripan, sino que la complementan. Bignozzi habla en estos poemas del tiempo, de la memoria, del recuerdo, de la poesía y la literatura, del arte, de la vida. Poesía y vida aquí no son una, sino el conocimiento de la experiencia. Es la poesía de esta poeta una poesía experiencial, que se nutre de lo que vive y experimenta, de lo que piensa y discurre con los demás. Basta leerla para hacernos comprender que la poesía tiene un matiz sonoro. Hay ritmo en estos poemas pese a no haber ni una sola coma. Hay cadencia. Hay virtud. El mundo se tejió de pinturas. Ah, cómo ama Bignozzi el arte... Son estos poemas un reflejo de lo que ve en ellos, de lo qque admira en ellos. También son un reflejo de las ciudades en las que vive. Son, estos poemarios, espaciales en su inmensidad. La poeta narra con alevosía todo un cúmulo de experiencias vívidas y no solo eso, sino que ensalza la poesía y habla de ella sin pelos en la lengua. Es para Bignozzi la poesía un tipo de somnolencia, un tipo de creación que habla de los sueños por cumplir y los no cumplidos. Si algo nos aligera el cuerpo es leerla con tesón: su poesía nos transmite sabiduría y sobriedad. Es la poesía de Bignozzi una poesía de lo que nos atenaza como seres humanos, nos vivifica, nos hace querer vivir y vivir con ella. La autora localiza los poemas, las distancias entre ellos, los países. Sabemos en qué lugar escribió unos poemas y no otros, lo sabemos porque nos lo explica. Esta poesía que nos ramifica las vivencias, las extensas sensaciones de la vida, la cotidianidad de una experiencia o lo sublime de una obra de arte. Leer a esta poeta, a Juana Bignozzi, es leer la vida que pasa y la que está por ocurrir, sobre todo, la que está por ocurrir. Pese a todo Bignozzi se adentra en sus recuerdos y nos habla del pasado, nos habla de un volver a la patria ––recordemos que Bignozzi dejó Argentina para irse a vivir a España––, y ella vuelve a Buenos aires, su ciudad, aunque Barcelona sea igual de importante para ella. Bignozzi trata la vida como trata la poesía: con conocimiento. Hay un matiz aprendido en estos poemas, como si escribirlos le hubiera llevado toda una vida. Desde luego que en cierta manera es así, pues saca de la experiencia todos los detalles para sus poemas. Sus pensamientos van al unísono, requieren de una destreza en esta poesía que es honda y que a veces nos hiere. Para ella el poeta es la realidad y la poesía una falacia. ¿Cómo es eso, Juana? No queremos que sea así, queremos que la poesía también sea realidad, sea un hervidero de experiencia porque leer también nos lleva a aprender cosas, y se aprenden muchas cosas con esta poesía de la vida, del amor, del espacio, del arte. La poeta nos ha sabido mostrar que poesía y experiencia serán uno en sus libros. Que la vida pasa y las palabras están para nombrarla. La poesía nombra las cosas. La poesía embellece lo que vemos. Nombrar las cosas nunca fue tan complejo como las nombra Bignozzi, hay verdad en sus palabras, hay sinceridad. El mundo es eso que pasa en las palabras también.
“La poesía que pinto es silencio no oro invasor”, dirá la poeta.
Qué enorme es Juana Bignozzi, qué enorme es su universo poético. Cuando leo un buen poemario deseo terminarlo para volver a comenzar, y en la relectura encuentro y confirmo lo que identifiqué en el primer acercamiento a la obra. Bignozzi escribe sobre España, Argentina y los temas sociales de ambos países, pero también dedica poemas a la soledad, a la esperanza y a la memoria (mi temática favorita en la poesía). La recomiendo mucho, estoy seguro que volveré a su obra y me provocará nuevas revelaciones. PD. La edición de esta obra reunida es preciosa, ojalá todxs lxs poetas tuvieran ediciones tan cuidadas y bien armadas.