El volumen II cuenta la historia de las colonias americanas durante la primera mitad del siglo XVIII, generalmente malinterpretada en textos históricos como un período sin apenas eventos que tratar, pero que lejos de ser un período tranquilo, fue la época en que se germinaron las semillas que pronto brotarían en forma de Revolución Americana. A comienzos de siglo, el gobierno británico creyó haber metido en cintura a los colonos los gobernadores designados por la Corona gobernarían cada una de las colonias, y las leyes mercantilistas controlarían y restringirían el comercio y la producción americanos para beneficio de los mercaderes y fabricantes británicos. Pero tal control no se dio, y, durante la mayor parte de este período, las colonias fueron prácticamente independientes. Usando su poder sobre el tesoro, y gracias a que contaban con el apoyo de la mayoría del pueblo, las asambleas coloniales, lentas pero seguras, consiguieron luchar para evitar que sus asuntos cayeran en manos del poder absolutista de sus supuestamente todopoderosos gobernadores. Además, como resultado de las políticas liberales clásicas de "negligencia saludable", impuestas en contra de los deseos del resto del gobierno británico por Robert Walpole y el duque de Newcastle, los americanos descubrieron para su gran agrado que las restricciones mercantilistas no se estaban llevando a cabo. Los colonos bebieron ávida y extensamente de los escritos de los liberales ingleses, que fortalecían su espíritu de rebelión independentista. Estos escritos inculcaron a los colonos un sano espíritu de sospecha profunda sobre los planes que todos los gobiernos —especialmente el inglés— tenían sobre sus derechos y su libertad. Como consecuencia, cuando después de mediados de siglo, los ingleses, tras haber depuesto a Walpole y Newcastle y expulsado a los franceses de Norteamérica, decidieron reimponer sus planes de control originales, los americanos no tuvieron intención de aceptarlo, iniciando así el gran conflicto con la madre patria.
Murray Newton Rothbard was an influential American historian, natural law theorist and economist of the Austrian School who helped define modern libertarianism. Rothbard took the Austrian School's emphasis on spontaneous order and condemnation of central planning to an individualist anarchist conclusion, which he termed "anarcho-capitalism".
3.5 stars. This volume starts off a little slow (not dissimilar to the pace of the entire first volume), but picks up speed in the final sections, as conflict breaks out among the British, the French, and the American colonists. I don’t deny the importance of discussions pertaining to the economy, land, and property, but I don’t think Rothbard does a very good job making these discussions interesting. The chapters on King George’s War and the French and Indian War are much more engaging.