Nada más pisar su nueva casa (pegadita a un cementerio), Aruv descubre que puede ver fantasmas. Alma es su nueva amiga espectral, una niña victoriana que está a punto de empezar las clases en su academia para espíritus. También hay un streamer cazafantasmas chiflado, una gata que ya ha vivido casi todas sus vidas, un espíritu japonés con un humor de perros y todo tipo de criaturas del otro barrio.
Victoria Álvarez nació en Salamanca en una familia apasionada por la literatura. A los nueve años ya sabía que era escritora, vocación que comparte con su abuelo, escritor y poeta, y con su padre, escritor de novela histórica. Desde entonces no ha dejado de crear nuevas historias y personajes. Ha ganado varios concursos literarios entre los que destacan el certamen Torrente Ballester, el organizado por la Asociación Ludere Aude de la Universidad de Salamanca y el del Colegio de Médicos de Salamanca. Además de dominar cuatro idiomas, es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, en la que actualmente se encuentra realizando su tesis doctoral sobre la literatura artística del siglo XIX, que la ha llevado a vivir los dos últimos años entre Salamanca, París y Roma. Compagina su investigación con la redacción de sus novelas. Pertenece a la asociación Friends of Highgate Cemetery (FOHC), responsable de velar por el cuidado y la conservación de este enclave, elemental a la hora de documentarse para Hojas de dedalera, su primera novela publicada. De su primera novela, Hojas de Dedalera (Ed. Versátil, 2011) se han vendido los derechos a Italia (Fanucci) y Alemania (Lübbe). Y de la segunda, Las Eternas, se han vendido a Alemania (Lübbe) antes de su publicación en España.