Es una novela histórica que nos transporta a escenarios preciosos y cargados de historia, como Argelès-sur-Mer y la famosa Maternidad de Elna, un refugio real donde muchas madres encontraron esperanza tras la Guerra Civil Española. La autora también nos lleva por París, entre otros lugares, regalándonos paisajes que son casi protagonistas en sí mismos. Aunque comienza en los años 50, hay flashbacks a 1939 y principios de los 40, que añaden contexto y enriquecen la trama.
La historia es dulce y sencilla, pero toca el corazón de una manera profunda.
Es una novela cortita, de capítulos breves que te mantienen enganchad@. La autora trata temas sensibles con una delicadeza que me ha parecido maravillosa.