Dos hermanas que se detestan: Jun y Ran. Y entre ambas está Ritsu, el exnovio de Jun y ahora marido de Ran. Los tres han comenzado a vivir bajo el mismo techo.
Solo era cuestión de tiempo que Jun y Ritsu retomaran su relación, y, cuando Ran se da cuenta, se va de casa, de modo que los amantes se quedan solos durante un breve período.
Mientras tanto, los verdaderos sentimientos de Ritsu salen a la luz a la par que Ran intenta encarar el conflicto que tiene con su difunta madre, quien es la raíz de toda la situación.
¡Las lazos parecen enredarse cada vez más, y cada uno de los protagonistas de este triángulo amoroso decide actuar con mayor determinación!
Battan está que se sale con esta serie. Todo este drama condensado adornado con esas florituras gráficas tan suyas (desde cuándo es tan sexy el humo de un cigarrillo?) merece un anime muy telenovelero con primeros planos de agresivos acompañados de esos golpes de sonido tan característicos.
Genial que en este tomo se vea mejor y más la personalidad de la hermana pequeña y que el lechugo se relacione con otras personas fuera de su esquina amorosa. Muy guay también que el trasfondo de las hermanas se expanda dando a conocer a más miembros de la familia, donde, está claro, que nada es ni blanco ni negro.
La profunditat i complexitat dels personatges d'aquesta sèrie és bestial, com es narren els fets per mostrar com són i com pensen els protagonistes em sembla magistral. A més, com a lectora quan els analitzo cada cop m'allunyo més del blanc i negre i començo a abraçar els grisos. Tots els membres d'aquest triangle tenen defectes, fins i tot la difunta mare. Veurem com acaba, continuo pensant que acabaran tots sols (100% teoria)
Es increíble cómo Battan narra todo lo sucedido en este tercer tomo. Al principio pensaba que en general la historia sería salseo, entretenimiento, pero nada que ver