¿Sueñan los amantes eléctricos con un firmamento de antipoesía? "La máquina de Turing" eleva la apuesta cuando todas las teorías del juego han descartado cualquier posibilidad de futuro en esta distopía. En secuencias de códigos endiablados, versos precisos, crucigramas alegres, proposiciones seductoras y enigmas indecibles, Jesús de la Garza (1994) construyó una máquina de cantar y contar al igual que Alan Turing creó un artefacto a la medida de sus obsesiones. A través de una exploración profunda sobre el poder, este libro de poesía interroga sobre los alcances del lenguaje, sobre los límites de los cuerpos y sobre las potencias del discurso amoroso. Tema y variaciones: el poder y sus nombres.
Jesús de la Garza, lector sensible de Monique Wittig, hace un cortocircuito en el sistema binario del mundo. Si Turing no pudo gritar a los cuatro vientos su verdad, si fue humillado por su deseo nefando a pesar de ser un héroe de guerra, entonces toca volver a cantar su historia una vez más, para que no se olvide, para que su retrato brille en la constelación de ceros y unos. El poeta confirma que es un amante de los dispositivos verbales bien lubricados, ya había construido "La máquina de Warhol" (2022) y ahora nos entrega "La máquina de Turing", poderosa producción de la fragua de sus sueños.
el diseño es hermoso y la poesía provoca la reflexión. me hubiera gustado no acabármelo tan pronto pero cumplió el objetivo de amenizar mi tarde en un café.
De poemas interdisciplinarios y que entablan diálogo con un personaje histórico, La máquina de Turing tiene un balance perfecto de todo lo que me gusta en un libro de poesía: una gran línea editorial, un diseño como no había visto en mucho tiempo, poemas experimentales, referencias directas a otros libros de Jesús de la Garza, un ir y venir entre filosofía, guiños a otros autores, pero sobre todo un tratado de lenguaje.
Cada libro de de la Garza es distinto y similar entre sí, es de las voces jóvenes que siempre recomiendo.
Un libro que poética y visualmente te asombra por lo bien hecho que está. El diseño editorial complementa a la perfección el texto de Jesús de la Garza y hace a la lectura una experiencia mágica.
Cada cambio de página era un sorpresa y un reto, como el crucigrama de la página 23 o la prueba de colores cálidos en la 95. Todo el libro me fascinó. Lo súper recomiendo.
Conocí a Alan por este libro, me adentró a un mundo complejo que poco a poco decodifqué, revisto poemas y les encuentro otro significado. Es un libro con una hermosa edición que hace total cohesión con los versos y códigos plasmados.
Me encantaría ver una versión de este libro no-limitada por el papel, porque es una máquina que ya consigue muchísimo dentro de las limitaciones que le da ser un libro.
El diseño es prácticamente impecable, aunque en algunas páginas en las que el texto es en blanco y el fondo oscuro hubiera venido bien algo más de contraste o mayor tamaño en la letra para hacerlo más legible. Sobre todo los pies de página se dificultan bastante.
El texto conversa con las voces del mundo cuir contemporáneo, y crea un diálogo re interesante que parte de la historia de Alan Turing, con la criptografía como ruta para hablar del cuerpo, la identidad y lo virtual.
Me quedo con muchas ganas de leer más de Jesús de la Garza