En un apacible pueblo británico, Mrs Ferrars ha muerto víctima de una sobredosis de somníferos, circunstancia que se suma a la misteriosa muerte de su marido un año antes. Cuando Roger Ackroyd, el hombre al que ella amaba, es asesinado, las sospechas se disparan. Afortunadamente, el famoso detective Hercule Poirot se ha retirado a King's Abbot para cultivar calabacines.
Con una extraordinaria habilidad narrativa y su habitual brillantez para la novela policíaca, Agatha Christie escribió uno de los mejores finales de la historia de la literatura y rubricó la que se considera no sólo su obra maestra, sino la mejor novela de su género.
Dame Agatha Mary Clarissa Christie, Lady Mallowan, DBE (née Miller) was an English writer known for her 66 detective novels and 14 short story collections, particularly those revolving around fictional detectives Hercule Poirot and Miss Marple. She also wrote the world's longest-running play, the murder mystery The Mousetrap, which has been performed in the West End of London since 1952. A writer during the "Golden Age of Detective Fiction", Christie has been called the "Queen of Crime". She also wrote six novels under the pseudonym Mary Westmacott. In 1971, she was made a Dame (DBE) by Queen Elizabeth II for her contributions to literature. Guinness World Records lists Christie as the best-selling fiction writer of all time, her novels having sold more than two billion copies.
This best-selling author of all time wrote 66 crime novels and story collections, fourteen plays, and six novels under a pseudonym in romance. Her books sold more than a billion copies in the English language and a billion in translation. According to Index Translationum, people translated her works into 103 languages at least, the most for an individual author. Of the most enduring figures in crime literature, she created Hercule Poirot and Miss Jane Marple. She atuhored The Mousetrap, the longest-running play in the history of modern theater.
En un pequeño pueblo inglés, King’s Abbot, la aparente tranquilidad se quiebra con dos muertes consecutivas: (1) la de una mujer envuelta en rumores y, poco después, (2) el asesinato de Roger Ackroyd, uno de los hombres más respetados de la comunidad. A partir de ahí, Agatha Christie despliega uno de sus juegos narrativos más inteligentes, donde cada personaje parece esconder algo y ninguna versión resulta del todo confiable.
La investigación, conducida por Hercule Poirot ya retirado y se encuentra en el pueblo, sembrando calabazas, es espectacular, tan brillante como siempre, avanza entre silencios, medias verdades y pistas que parecen conducir a todas partes y a ninguna. Más bien te despistan o te hacen pensar, como porque las botas negras o marrones?? Todos los personajes tienen características que suenan como pistas reveladoras de la trama. Christie maneja el ritmo con maestría porque durante buena parte del libro, el lector siente que observa mucho, pero entiende poco, atrapado en una red de sospechas cuidadosamente tejidas.
El gran mérito de la novela está en su estructura. El desenlace no solo resuelve el asesino, sino que obliga a mirar atrás y reconsiderar cada escena, cada palabra y cada omisión. Es un final sorprendente, audaz, que funciona como un verdadero punto de giro y explica por qué esta obra sigue siendo una de las más comentadas y debatidas de la autora.
Encontré un dato curioso: “cuando se publicó en 1926, este libro fue polémico porque rompía las reglas del policial. Hoy es un clásico absoluto.” Sin duda, un clásico imprescindible del género policial, muy ingenioso, elegante y profundamente provocador. Agatha Christie demuestra aquí por qué sigue siendo la reina indiscutible del misterio.