Después del absurdo accidente que lo dejó sin su amado trabajo como pianista, Tom se encuentra en un estado de desorientación e incertidumbre. Durante mucho tiempo, la música fue su razón de ser, su pasión, pero ahora enfrenta un futuro totalmente carente de propósitos. En medio de sus desvaríos, una voz aparece en su mente, es Agnes, una chica burlona y astuta que asegura saberlo todo. Esta intrusa se convierte en su guía, a veces un poco molesta, pero a través de sus conversaciones, él comienza a entender que las apariencias pueden ser engañosas y que cada persona lleva consigo sus propios misterios y luchas. De a poco, Tom se sumerge en un nuevo mundo que lo lleva a cuestionarse sus propias creencias. Y mientras sigue adelante, Agnes continúa siendo su compañera constante, enseñándole que, aunque su vida haya tomado un rumbo inesperado, aún puede encontrar satisfacción en lo que hace, como así también dejarse sorprender por las relaciones que va forjando mientras transita ese nuevo camino.
[ Quiero agradecer a la editorial Bärenhaus por esta colaboración! 🤩🙌🏽 ]
Linda pluma! Escribe muy lindo Lucía. El libro empezó muy, muy bien. Los primeros capítulos vaticinaban un librazo, pero cayó en picada a una velocidad asombrosa. Lo que sí está bien logrado (solo la representación) es el rescate final y el intercambio entre los personajes que vendrían a representar: 1) los mandatos y quiénes somos conforme nos va moldeando la familia y la sociedad, 2) nuestras ganas de ser libres y nuestro potencial (todo lo que podríamos ser), 3) nuestro niño interior que a nada le teme.
Hay un buen mensaje espiritual, pero siento que no es la forma de graficarlo.
Pude tomar algunos pasajes que son significativos...
🎹 "(...) los milagros no vienen gratis, ni tampoco son eternos" (página 44).
🎹 "Oh, soy completamente capaz de guardar rencores, cariño. Pero tienen que estar bien dirigidos" (página 80).
🎹 "Y es que a todos les gusta derribar al que creen que ha triunfado, ignorantes de que por su causa ha llegado allí arriba" (página 188).
🎹 "Pero nada sobrevive para siempre si no lo retocas un poco" (página 313).