“𝑬𝒍 𝒂𝒍𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂𝒔” una novela que cautiva por su intensidad narrativa y la complejidad emocional de sus personajes. Esta novela, que transcurre entre el Madrid de 1889 y el rural pazo de Mariñán en Galicia, es una exploración profundamente humana de temas como el amor, la traición, la búsqueda de redención y el poder transformador de la escritura.
La novela inicia con una potente imagen: el incendio del Gran Hotel Inglés de Madrid, que sirve como el detonante del viaje de la protagonista, Elvira. El vínculo que Elvira tiene con Leonardo, su amigo y confidente, es fundamental en la estructura de la narrativa, ya que su promesa de cumplir su última voluntad la empuja hacia un escenario completamente nuevo y cargado de intriga. Elvira se ve obligada a trasladarse a Galicia, a un entorno que no solo es físicamente distante, sino emocionalmente desconcertante.
En Mariñán, la búsqueda de Jimena ,la enigmática mujer a la que Leonardo le pide que encuentre, se convierte en el motor principal de la historia. Sin embargo, lo que hace verdaderamente interesante a la novela es cómo la autora entrelaza este misterio con un escenario rural en el que todos parecen guardar secretos. El ambiente del pazo, las tensiones subyacentes entre sus habitantes y las revelaciones que emergen poco a poco crean una atmósfera de suspense sutil y absorbente. El título de la novela es un símbolo recurrente que representa no solo el fuego literal del hotel, sino las pasiones, los secretos ocultos y los deseos que arden dentro de los personajes.
Uno de los aspectos más logrados de esta obra es la construcción de sus personajes. Elvira es una protagonista perfectamente delineada. La traición que sufre al comienzo de la novela marca su evolución a lo largo de la historia, y la autora nos muestra una mujer que lucha por reconciliarse con su dolor, su rabia y sus deseos. La escritura, un elemento clave en su vida, se convierte en un medio de liberación, de sanación y de autodescubrimiento.
Los personajes secundarios también están hábilmente construidos. Jimena, a pesar de ser una presencia etérea en la narrativa, tiene un peso significativo en el desarrollo de la trama. Y el resto de los habitantes del pazo de Mariñán, con sus secretos y pasiones reprimidas, son parte de un microcosmos que refleja las tensiones sociales y personales de la época. La autora logra tejer una red de relaciones complejas, donde los vínculos entre los personajes están llenos de matices emocionales y psicológicos.
Ángela destaca por su estilo evocador y detallista. La ambientación es uno de los puntos fuertes de la novela. Desde la agitación de las calles de Madrid envueltas en humo y caos, hasta la calma tensa y misteriosa de los paisajes gallegos, la autora logra crear un entorno que resulta hasta palpable.
El ritmo de la novela es pausado pero constante, lo que permite que te sumerjas completamente en la atmósfera y en las vidas de los personajes. La autora maneja con destreza las descripciones sin que estas se sientan pesadas o excesivas, logrando así una lectura fluida y absorbente. La escritura de Elvira, tanto como elemento de la trama como en la forma en que Ángela estructura la narración, añade una capa de introspección y profundidad que enriquece la experiencia lectora.
En el centro de la historia están las grandes preguntas sobre la condición humana. El amor y la traición son fuerzas opuestas que actúan sobre los personajes, pero lo que realmente subyace es el tema de la redención personal. La autora explora cómo el dolor, las heridas del pasado y las decisiones difíciles moldean nuestras vidas. La escritura, tanto en su aspecto literal como metafórico, es presentada como un acto de resistencia y transformación. Para Elvira, escribir es una forma de enfrentarse a su propio dolor y de encontrar un camino hacia la libertad emocional. Además, la novela también toca temas más profundos, como la invisibilidad y el papel de la mujer en una sociedad opresiva. Elvira es una figura que desafía los roles tradicionales, al mismo tiempo que lucha por hacer oír su voz en un mundo que no siempre está dispuesto a escucharla.
En definitiva, “𝑬𝒍 𝒂𝒍𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂𝒔” es una novela que brilla por su capacidad para entrelazar el misterio con una exploración emocional profunda. Ángela ha creado una novela donde el suspense y el drama personal se fusionan de manera magistral. La novela invita a reflexionar sobre las cicatrices que dejan el amor y la traición, así como sobre la importancia de las decisiones que tomamos en momentos cruciales. En el corazón de todo ello, el fuego, literal y metafórico, que arde en este libro nos recuerda que, a veces, la única manera de encontrar la redención es enfrentándonos a las llamas y dejar que estas consuman todo aquello que nos impide avanzar. Sin duda alguna, estoy convencida de que esta novela es una lectura imprescindible para los amantes de la ficción literaria que disfrutan de historias intensas y ricas en emociones.