«El brillo azul de la cuna de la humanidad bañó a quienes atesoraron una última esperanza. Algunos deseaban prosperar como especie y alcanzar la siguiente fase de la evolución. Otros se conformaban con caminar bajo la luz de un nuevo sol sabiéndose libres».
Año 5897
La Tierra es un lugar hostil, consumido por una sociedad decrépita que ha normalizado la esclavitud.
Y tiene los días contados.
Lestya, una consagrada estafadora, elabora un plan para huir junto a la banda de criminales a la que Algeiba.
Pero ellos no son los únicos que quieren escapar.
Lestya hará lo que sea por salir de esa prisión, aunque lo que encuentre más allá de ella no tenga nada que ver con lo que ha imaginado.
Pero ¿y si el mundo no se acabara? ¿Habría merecido la pena dejarlo todo atrás por una mentira?
Tuve la suerte de poder leer este libro antes de su publicación, y disfruté muchísimo durante el proceso :)
El libro parte de una premisa poco habitual: los personajes descubren un problema catastrófico nada más empezar el libro, y necesitan empezar a planear cómo conseguirlo. Además, al tratarse de gente que vive relativamente al margen de la ley, sus herramientas para lograrlo son muy limitadas, y eso da lugar a situaciones a veces divertidas y otras bastante tensas.
Está ambientado en un mundo futurista que define una sociedad muy distinta, con costumbres y prioridades vitales que no se parecen en nada a aquello que estamos acostumbrados. Eso también afecta a los personajes y a sus relaciones interpersonales, y en algunas ocasiones incluso una situación que para los personajes resulta totalmente cotidiana puede darnos mucho que pensar.
El ritmo de narración es fluido y la prosa entretenida, y la historia evoluciona hasta dar lugar a un final que, francamente, me pilló desprevenido en el sentido positivo. ¡Merece la pena estar atento a la continuación!
En realidad, esta ha sido una relectura porque tuve la suerte de betear esta novela. El resultado final me ha encantado.
La trama me mantuvo enganchada todo el tiempo. Cada miembro de la banda de criminales tienen una personalidad muy diferente y bien definida que hace que resulte muy fácil entrar en la historia. La sociedad que nos presenta es interesante y se nos va mostrando sin agobiarnos, en general, el estilo de la autora hace que la lectura sea fácil y amena.
En el último tramo, hay una apuesta un tanto arriesgada que puede no gustar a todo el mundo. Yo que me lo leído esta segunda vez sabiendo lo que iba a encontrar, puedo decir que gana con la relectura por la cantidad de detalles que ha ido dejando.
Última llamada: Pasajeros Condenados (Ascensus 1) es una historia de ciencia ficción con una premisa muy clara: sobrevivir a toda costa. Un viaje hacia lo desconocido lleno de verdades, alguna que otra mentira y un final inesperado.
Año 5897. Una Tierra decadente y deshumanizada. Los Ceoítas, dueños de la sociedad, intentan controlar el mundo a través de la esclavitud. Sin embargo, Algeiba, una banda de gamberros y desvergonzados criminales (aunque en realidad tienen mucho amor que dar), descubren que la Tierra está amenazada por un microcúasar y deciden escapar, viajando como polizones en una nave colonizadora. Para ello, hacen un trato con un ser despreciable con el único objetivo de salvar sus vidas, pero… ¿y si realmente se están condenando?
Los personajes me han parecido de lo más variopintos y descerebrados, pero me ha gustado mucho la mezcla tan explosiva que hacen. Quiero destacar a Lestya y a Kenros porque, a pesar del mundo tan postapocalíptico en el que viven, siempre tiene esa parte romántica que mantienen hasta la última página (literal). También está Nia, que, a pesar de su locura, es una chica muy tierna.
Me ha gustado mucho el worldbuilding que Atlas ha creado y cómo lo describe, con ese despropósito de la gente y la decadencia que se vive. Una carrera a contrarreloj. Una lectura que engancha. Me ha parecido muy interesante que la premisa desde un principio sea la de una catástrofe y que intenten escapar los personajes sea como sea. Como he comentado antes, no me esperaba para nada el final, pero me ha sorprendido para bien.
Ha habido algunos momentos que me han parecido sublimes. • Cuando están en la nave para despegar. Menudo momento más tenso hasta que llega Nia. Además, cuando descubren cuántas criocápsulas hay… • Lo que sucede en la sala cuando Joniath les pide que cierren los ojos y piensen en un recuerdo bonito. UF. • Cuando separan a Lestya y a Kenros. Qué momento más triste.
En definitiva, sólo me queda felicitar a Atlas por una historia tan espectacular, llena de acción, personajes de lo más gamberros y un mundo postapocalíptico con un futuro aun más desconcertante. También quiero felicitar a RJV Ilustración por tan bonita cubierta.
Lo primero que necesitas saber sobre esta historia es que está protagonizada por un grupo de delincuentes. Pero no grandes gánsteres, políticos corruptos ni empresarios codiciosos. Nada de eso. Sólo son una panda de ratas de poca monta.
Estos bribones, estafadores y granujas de medio pelo de un futuro lejano son enviados al espacio en una gran nave que no es más que una prisión flotante con cámaras criogénicas, a lo Demolition Man, muy bien vigilada, en la que descubriremos por qué, tal como reza el título, están condenados.
Me ha recordado a "Doce del patíbulo", una película antigua sobre la II Guerra Mundial muy recomendable, solo que en un ambiente de ciencia ficción espacial suave y densa al mismo tiempo, con un humor crudo completamente disfrutable y algo de lo que carecen muchas novelas del género: amor y esperanza a raudales.
No lo negaré, son personajes que han cometido delitos. No son unos angelitos, ni mucho menos. Ahí está la gracia. Son imperfectos, están llenos de taras y un pasado trágico en algunos casos. A medida que avanza la novela descubrimos sus vidas, sus relaciones, qué piensan, qué sienten y el mundo en el que se han criado: una distopía aberrante, válgame la redundancia. Así que sí, prepárate para empatizar con ellos (a menos que seas muy mala persona).
"Última llamada" es una novela muy entretenida y perfecta para pasar el rato, de lectura ágil, no muy extensa, escrita con una pluma bellísima.
De ella destaco el final por un motivo muy importante: te deja un sabor de boca esperanzador, tan necesario hoy en día. Entre el avance de la IA, las guerras y la delincuencia, da la sensación de que ya vivimos en una distopía. Y sin embargo, la ci-fi nos puede dar ideas sobre cómo avanzar hacia un mundo mejor.
Hopepunk creo que lo llaman. No sé si esta novela lo es. Tampoco me interesa. Solo sé que la he disfrutado y te la recomiendo, querido pasajero condenado.
En un futuro muy lejano, una banda de criminales de todo tipo decide huir de la tierra ante una catástrofe inminente. Pero no son los únicos...
¡Wow! Todavía estoy procesando esta lectura. Me he encariñado rápido de algunos personajes (si hasta tienen una Penélope García de Mentes Criminales futurista), y no me esperaba en absoluto lo que he leído. Me ha dejado muy buen sabor de boca, y estoy deseando poder leer la segunda parte, porque ese final solo te deja con ganas de más.
Una maravilla, de mi escritora alemana favorita. La alegoría acerca de qué sucede cuando alguien cae de un balcón es sencillamente brillante.
Bromas aparte, este libro se lee muy ágil, es dinámico y te vuela la cabeza en el presente, el pasado y el futuro. Los personajes están muy bien caracterizados, el worbu es muy interesante y Hitoshi, te quiero. A leerlo.
El libro comienza ambientado en una sociedad humana decadente y una banda de criminales que intentan hacer lo posible por mejorar sus cartas. La trama los acompaña en ese viaje. Personajes bien construidos, lectura ágil y final que te deja con ganas de más.
La historia me ha tenido enganchada, siempre con la intriga de qué es lo que va a pasar a continuación, me he quedado con ganas de saber cómo iba a continuar. Los personajes son muy interesantes y están muy bien definidos.