LA MÁQUINA DEL TIEMPO Un científico inventa un vehículo que le permite viajar en el tiempo e invita a sus amigos a que asistan al experimento. Al regresar, el viajero explica a su estupefacta audiencia sus vivencias en un mundo futuro poblado por dos razas extraordinarias, los Eloi y los Morlock, ligadas entre sí por un terrible destino. Acompañan a esta dora una selección de los mejores relatos de ciencia-ficción de su autor, como El huevo de cristal o La estrella. Una cima absoluta del fantástico que todavía hay nos asombra por su originalidad.
RELATOS DEL TIEMPO Y EL ESPACIO: •EL BACILO ROBADO •LOS ARGONAUTAS DEL AIRE •EL EXTRAÑO CASO DE LOS OJOS DE DAVIDSON •LA HISTORIA DE PLATTNER •LOS ATACANTES DEL MAR •LA ESFERA DE CRISTAL •LA ESTRELLA •EL NUEVO ACELERADOR •UN SUEÑO DE ARMAGEDDON •LOS ACORAZADOS TERRESTRES •LA PUERTA EN EL MURO
Herbert George Wells was born to a working class family in Kent, England. Young Wells received a spotty education, interrupted by several illnesses and family difficulties, and became a draper's apprentice as a teenager. The headmaster of Midhurst Grammar School, where he had spent a year, arranged for him to return as an "usher," or student teacher. Wells earned a government scholarship in 1884, to study biology under Thomas Henry Huxley at the Normal School of Science. Wells earned his bachelor of science and doctor of science degrees at the University of London. After marrying his cousin, Isabel, Wells began to supplement his teaching salary with short stories and freelance articles, then books, including The Time Machine (1895), The Island of Dr. Moreau (1896), The Invisible Man (1897), and The War of the Worlds (1898).
Wells created a mild scandal when he divorced his cousin to marry one of his best students, Amy Catherine Robbins. Although his second marriage was lasting and produced two sons, Wells was an unabashed advocate of free (as opposed to "indiscriminate") love. He continued to openly have extra-marital liaisons, most famously with Margaret Sanger, and a ten-year relationship with the author Rebecca West, who had one of his two out-of-wedlock children. A one-time member of the Fabian Society, Wells sought active change. His 100 books included many novels, as well as nonfiction, such as A Modern Utopia (1905), The Outline of History (1920), A Short History of the World (1922), The Shape of Things to Come (1933), and The Work, Wealth and Happiness of Mankind (1932). One of his booklets was Crux Ansata, An Indictment of the Roman Catholic Church. Although Wells toyed briefly with the idea of a "divine will" in his book, God the Invisible King (1917), it was a temporary aberration. Wells used his international fame to promote his favorite causes, including the prevention of war, and was received by government officials around the world. He is best-remembered as an early writer of science fiction and futurism.
He was also an outspoken socialist. Wells and Jules Verne are each sometimes referred to as "The Fathers of Science Fiction". D. 1946.
Es impresionante cómo relatos de ciencia ficción pueden llevarte a cuestionar conceptos tan profundos, al punto de hacerte dudar si realmente se trata solo de ficción. Al terminar este libro me quedé con una sensación de asombro constante. No solo por la recopilación de historias tan interesantes, sino por la manera en que muchas de ellas pueden trasladarse a la vida actual. H. G. Wells demuestra estar adelantado a su época, planteando ideas que en su momento parecían fantasía, pero que hoy se sienten inquietantemente cercanas a la realidad. El relato que más me marcó fue La puerta en el muro. A diferencia de otros cuentos, deja de lado lo científico para adentrarse en un terreno más simbólico y filosófico. Es un relato con el que es fácil sentirse identificado, porque inevitablemente te hace pensar en todas esas ocasiones en las que has estado frente a tu propia “puerta verde”… y has decidido no cruzarla. A lo largo del libro, Wells no solo construye mundos o ideas futuristas, sino que también refleja problemáticas profundamente humanas: la división de clases, la obsesión por la eficiencia del tiempo, y la desconexión con aquello que realmente le da sentido a la vida. Esta lectura cambió por completo mi forma de ver la ciencia ficción. Entendí que detrás de cada concepto, por más fantástico que parezca, puede existir un trasfondo mucho más amplio, crítico y sorprendentemente cercano a nuestra propia realidad.
Lo que la cubierta no dice es que es La máquina del tiempo y otros relatos, ocupando estos dos terceras partes del libro.
En general, me ha gustado leer a Wells. Aunque algunos de estos relatos se me han hecho algo repetitivos entre sí, lo que los volvía menos interesantes. Repite bastante la misma estructura. Así que, aunque cada uno por separado me gustaba, en conjunto me ha parecido algo mas pesado.
Además, el libro tiene una serie de ilustraciones (no muchas), pero no hay ninguna mas alla de la página 100, lo cual es una pena.
Creo que con un poco más de mimo, la edición habría quedado mucho mejor.
No estoy acostumbrada a leer ciencia ficción y he descubierto que no me gusta en lo más mínimo. La máquina del tiempo se puede pasar por alto, sin embargo el intento casi borde de un ligero toque romántico, no puede contarse ni como una evolución pues tiene un final seco y triste. Los relatos se me han presentado larguísimos, de ideas repetitivas que no recomiendo leer en un día. Hay algunos sin embargo que tocan la muerte o el paso del tiempo incluso el amor y hacen las páginas un poco más llevaderas.
Sin embargo esperaba más de este libro, de La máquina del tiempo sobre todo, que desde mi punto de vista deja un ligero toque amargo.
Me emocionó mucho cuando supe que la colección Maestros del Fantástico llegaría a Argentina, y me puse a hacer una lista de las entregas que quería sí o sí (el listado es larguísimo, no puedo hacerme con todos). Uno de los que anoté fue su primera entrega, La máquina del tiempo. Lo leí por primera vez en primaria; fue uno de mis primeros acercamientos a la literatura y lo que me hizo descubrir que me encanta leer, por lo que la nostalgia y el cariño que le tengo a esta obra me llevaron a comprar esta edición. Sin embargo, por más emocionada que estaba, tengo que admitir que me tomó dos meses terminar este libro. Además de La máquina del tiempo, viene con otros relatos de Wells y, si bien la obra principal la terminé en dos o tres días, los demás cuentos se me hicieron eternos. No lograron engancharme para nada, a excepción de tres relatos, siendo éstos La esfera de cristal, La estrella y La puerta en el muro. Me dio mucha lástima, porque es un autor al que le tengo muchísimo respeto y cariño, y no fue lindo sentir que leer algo suyo era, para mí, como tratar de levantar una piedra pesada con todas mis fuerzas. No sé si fue la selección de relatos o si, quitando La máquina del tiempo, este autor simplemente no resulta ser para mí. En fin… qué lástima, la verdad.