3/5 estrellas
Lo único a citar:
"(...) Una vida desperdicidada temiendo lo peor no vale la pena. Lo que cuenta es soñar. Una persona sin sueños es una criatura muy, muy triste(...)"
A ver, es el segundo libro que leo de ésta autora (hace muchos años de ella leí "Retrato de fammilia") y me encantó) y éste me ha dejado saber a aburrido. No pude conectar con los personajes principales porque cuando empezaba a hacerlo, en el siguiente capitulo, la autora viajaba al pasado para contarnos las vidas de los Whyte y los Warren, cuyas historias son el "típico sueño americano" y están buenas, solo que la manera en que está narrado a mí se me hizo aburrido. No hay escenas de acción ni nada que me altere la pasión como lectora y los capítulos son re largos, superando las veinte páginas.
A partir del capítulo 13 la historia se pone un poco mejor aunque, no sé por qué lleve el título que lleva, bah, creo deducirlo pero... es una cuestión muy secundaria.
En fin. Le doy una nota de 3 porque la autora hizo un lindo enredo con el asesino (que yo no me lo esperaba). En eso me dejó sorprendida.
No lo recomiendo.