En la Nueva Panamá de 1745, tres valientes mujeres afrodescendientes, Damiana, Manuela y María Yoruba, encuentran una esperanza en medio de la esclavitud. Estas talentosas bordadoras de polleras criollas trazan un audaz plan para vender sus preciadas creaciones a contrabandistas que navegan por el río Coclé del Norte y, con los pesos obtenidos, escapar de sus opresores. Sin embargo, los sueños de libertad se desmoronan cuando el cuerpo de una de ellas aparece degollado en el camino del Chorrillo rodeado de caracoles usados en la religión yoruba, desatando el pánico entre las autoridades civiles y eclesiásticas, que sospechan de un sacrificio satánico.
Una historia inspiradora que ilumina un capítulo poco conocido de la sociedad panameña y nos muestra cómo el coraje y talento de estas mujeres bordadoras se convirtieron en un símbolo de resistencia y lucha dejando una marca indeleble en la historia de Panamá.
Intriga, seducción, venganzas,un viaje fascinante de la mano deThatiana Pretelt, una narradora de historiasque seduce en cada página.
Este es un libro que llega mucho a los lectores. No suelo leer mucho sobre ficción histórica pero esta historia no te deja indiferente. La esclavitud hacia los negros es algo muy cruel y que merece todo el respeto. Todo lo que tuvo que atravesar estas esclavas para añorar su libertad duele y te hace meditar cuan afortunados somos. Todos los personajes te dejan un mensaje profundo entre esos Damiana que fue una gran guerrera en enfrentar a su ama y rebelarse admiro eso. Isabel como personaje es muy noble y al final aprendió una gran lección. Aunque es cruda la mayoría de las cosas que se narran vale la pena leerlo.
La Piedra de la Isla (1 y 2) me encantaron pero con esta nueva historia se nota la evolución como escritora.
Mucho mejor llevada, con una dosis justa de educación e historia con entretenimiento. Disfruté muchísimo la historia de Damiana, llegué a sentir su dolor e impotencia. Las descripciones de las injusticias de aquellos días pintó un panorama real que se me caló en los huesos.
Me pregunto qué nueva historia nos preparará la autora…siempre quedo con ganas de más.
Thatiana en este libro nos dio una vista diferente de lo que era el istmo en antaño. Es una trama que te atrapa y con su mapa te permite situarte perfectamente a lo largo de la narrativa. Es inspiradora e interesante. Cuando lo compré no pensé que me fuese a atrapar tanto
La autora nos muestra un poco del Panamá de 1745, de historias de las que poco se habla, de la mano de una protagonista fuerte e inspiradora, Damiana. Pero cada personaje con sus toques únicos tejen una historia que tiene un poco de todo y que cada página te deja con ganas de leer más.
Las mujeres que bordaron su libertad Autora: Thatiana Pretelt Escritora panameña
Nos retrata el Panamá de 1745 dando vida a tres negras afrodescendientes que trabajaban como esclavas. La historia comienza fuerte cuando encuentran degollada a una de ellas justo cuando planeaban huir de tanto maltrato y abusos. Todo se torna en base a un investigación: ¿Quién mató a María Yoruba? Todos son cómplices, bueno... Todos los esclavos. Damiana por su parte, se sentía culpable de la idea de fugarse, misma que expuso a María Yoruba y probablemente pudo causar que mataran a su compañera. Por tal razón, quería conocer la verdad. Una historia que transcurre casualmente en semana santa.
"Una muerte criminal puede habitar cualquier cuerpo."
Me parece interesante que a medida que avanza la historia no sólo podemos ver la investigación que se cierne alrededor de la muerte de María Yoruba, también conocemos sobre la religión yoruba que es propia de los afrodescendientes. Además podemos ver como la autora ilustra las tradiciones y la historia de cómo se ganaban la vida, cómo aprendieron a bordar polleras, recordemos que eran mujeres africanas esclavizadas que llegaron a Panamá la vieja durante el siglo XVI, cómo las patronas se valían de sus destrezas para que bordaran con gracia y cómo expresaban a través del bordado de las Polleras los símbolos que consideraban hermosos, paisajes o incluso recuerdos y homenajes de los lugares que habían visitado.
"El legado imborrable de sus tejidos trascendió en el tiempo y cada puntada contaba la historia de su destreza."
El libro Ilustra también la diferencia entre la clase alta y los arrabaleros, el trato hacia sus esclavos, los amores imposibles, las traiciones a través de personajes con perfiles muy diferentes, la profundidad de su mensaje y la ansiada libertad, algo que hoy día damos por sentado.
"Frente al mar se arrodilló y lloró con todos los sentimientos de impotencia y de abandono, porque había nacido negra y eso nadie lo podía cambiar, ni siquiera la misma muerte."
La vida de la alta sociedad panameña , más concretamente de sus esclavos, y sobre todo de sus esclavas, en el siglo XVIII, y además un thriller. Como siempre vemos reflejada la dureza de tantas mujeres que han padecido tanto a lo largo de los siglos y han sabido salir adelante pese a todo, me ha gustado mucho
La primera parte del libro es exquisita, la trama, los guiños históricos, el drama, las tensiones (Que debo decir se construyen de una manera magnífica), los conflictos, todo en la primera mitad es increíble, pero, en algún momento, y sin avisar, se acelera, se siente superficial casi antinatural, no te deja procesar los hechos, te tira de una lado y luego del otro, te muestra muchas cosas al mismo tiempo que al final quedas exhausto. Y el final, la etapa cumbre, le queda debiendo al libro mucho, siento que se pudo hacer mucho más diciendo menos.
Más allá de eso, debo decir que es una hazaña plasmar los momentos que se acarician en el libro, leer algo tan dispuesto a darle un espacio valioso a todos esos hechos, casi perdidos, es una aventura que en gran medida disfruté, ya los paseos por Casco son más interesantes.
5/5🌟 Porque la forma en que muestra la vida de los negros esclavos del siglo XIX y todas sus penurias es magistral. Como la muerte de 1 esclavo devela todo lo que se esconde en la aristocracia Panameña y sus verdades que pueden salir a la luz publica, hacen que se tejan todo tipo de artimañas para evitarlo. La vida de Damiana y todos negros que habían llegado a Panamá en barcos desde el Continente Africano para ser vendidos a sus amos Españoles que luego la consideraban menos que la vida de un animal. Esa vida tan mala y sin derecho a Libertad Jamás debe volver a existir
una historia que tiene de todo, la Sra. Pretelt se esmera en traernos una novela histórica que engancha al lector y nos habla sobre algunas de las voces que fueron calladas en la historia de Panamá.
Una lectura obligada en la literatura contemporanea del país.
Sí me gustó mucho! Buen final. Me hubiese gustado que la historia hubiera estado más desarrollada y con más detalle (sobre todo la parte del Romance 😆🤭) pero en general sí estuvo bien.
Este libro es una joya que tenía entre mis pendientes. En esta novela de ficción histórica, Thatiana no solo reimagina, sino que reivindica la vida de una mujer que debería ocupar un lugar central en nuestros textos académicos: Damiana Pérez. Una mujer que desafió el status quo, que bordó no solo tejidos, sino caminos hacia su libertad, y que alzó la voz en un sistema que insistía en silenciarla.
A Damiana la conocí primero a través de la investigación del Dr. Mario José Molina en La tragedia del color en el Panamá colonial (1501–1821), una obra que desentraña las vidas invisibilizadas por el relato oficial panameño. Allí se revelan verdades incómodas: los aportes fundamentales de las personas africanas y afrodescendientes en la construcción de la nación. Entre esos nombres están Juana Criolla y, posteriormente, Damiana: mujeres afro que forman parte de la historia, poco contada, de la confección de nuestro traje típico nacional, la pollera.
Y aquí hay algo clave: estas indumentarias no nacen en el imaginario tradicional que las ubica exclusivamente en el interior del país, sino en los espacios urbanos del Panamá colonial —Panamá Viejo, tras su incendio, y luego el Casco Antiguo—, entre intramuros y extramuros, entre la Puerta de Mar y la Puerta de Tierra. Nombrar esto también es un acto político de memoria.
Volviendo a la novela, estamos ante una obra de lectura sencilla, con una narrativa que por momentos evoca lo telenovelesco: amores, tensiones, misterios y violencias que atraviesan la vida de sus personajes (Debo decir que muchas veces me imaginé a estos personajes como aquellos que se ven en las novelas históricas de TVE). Sin embargo, más allá de su trama, lo que realmente destaca es su capacidad de situarnos en una época profundamente hostil para las mujeres.
Desde una lectura afrofeminista, la novela pone en el centro las vidas de mujeres negras que no solo sobreviven a las múltiples violencias heredadas de la Trata Transatlántica, sino que resisten, crean y sostienen comunidad. En sus bordados y trenzados hay más que estética: hay lenguaje, hay memoria, hay estrategias de libertad. La autora logra tejer, con una sensibilidad profunda, un relato donde la dignidad no es concedida, sino conquistada y recuperada.
Al mismo tiempo, la obra no evade otras dimensiones de opresión. En las mujeres blancas de ascendencia española vemos el peso de la casta, del honor, de las apariencias, del amor desesperado y del control patrimonial. Vidas marcadas por el deber ser, y por la fragilidad de sus derechos en ausencia de los hombres. En este contexto emerge Carmela, una figura que tensiona ese orden al reclamar autonomía y poder, convirtiéndose en una de las mujeres más influyentes de su tiempo. Aquí la interseccionalidad se vuelve evidente: distintas opresiones, distintas estrategias de resistencia.
Las mujeres que bordaron su libertad ha sido, sin duda, una lectura que me ha regalado sonrisas, pero sobre todo, profundas reflexiones. Me reconecta con la herencia ancestral y con los saberes de esas mujeres que la historia ha querido relegar al silencio, pero que siguen vivas en nuestras prácticas, en nuestras manos y en nuestros cuerpos.
Hoy, la confección de la pollera continúa siendo no solo una expresión cultural, sino también una herramienta de sustento y, en muchos casos, de autonomía para muchas mujeres en Panamá. Por eso, también tenemos la responsabilidad de nombrarlas, de reconocerlas y de insistir en su lugar en la historia.
Celebrar a Damiana cada 17 de octubre —el día en que alcanzó su libertad— no es solo un gesto simbólico: es un acto de justicia histórica.
Gracias, Damiana, por tu espíritu cimarrón, por enseñarnos a resistir y a levantarnos frente a la injusticia. Y gracias, Thatiana, por usar tu palabra para devolverla a la memoria colectiva, sacándola de los márgenes de los archivos y colocándola donde siempre debió estar.
Esta novela se siente viva desde las primera páginas, en particular en cómo combina la ficción con historia sin sentirse pesada. Sus protagonistas —mujeres fuertes llenas de matices— te llevan a una Panamá colonial donde la esclavitud se muestra sin sentimentalismos y con emociones cruzadas: temor, coraje, resentimiento y dignidad. Bordar las polleras es tanto un esfuerzo de esperanza como de rebeldía, una forma de forjar un destino propio. Saber que muchos de estos personajes son reales, salidos de archivos coloniales —incluida el de la protagonista, la esclava Damiana— los hace aún más memorables. A todo esto se suma una sociedad dieciochesca marcada por jerarquías, donde el orden político, económico y religioso funciona a espaldas de las necesidades de cualquier mujer, ya sea libre o esclava. La autora pinta esa estructura rígida dejando ver cómo cada personaje funciona (y resiste) dentro de ella intentando no perderse a sí mismos. Una obra entretenida, que mezcla misterio, romances conflictuados, conspiraciones y tensiones familiares, en un estilo cálido y cercano.
No sabía que esperar de esta lectura, pero realmente me ha encantado! El lengua claro y fluido de la autora permite que nos podamos sumergir en el tiempo.
Una historia donde la (dura) realidad y la ficción se entrelazan
Excelente libro, no solo por el contexto histórico y su planteamiento de la realidad de la esclavitud y la sociedad panameña de la época, sino por su buen ritmo, que te mantiene expectante en relación al crimen, y por sus personajes tan variopintos. Bravo por la autora. 100% recomendado