Трафальгарское сражение - крупнейшее морское сражение Наполеоновских войн между английским и испано-французским флотами, которое состоялось 21 октября 1805 года у мыса Трафальгар. Битва длилась 12 часов и в ней участвовало 33 корабля союзников и 27 - англичан, под предводительством знаменитого адмирала Горацио Нельсона. Англичане захватили и уничтожили 18 кораблей противника. Союзники потеряли также около 7000 человек убитыми, ранеными и пленными, англичане - около 1500. Так нам говорят энциклопедии. Но блистательный испанский романист Артуро Перес-Реверте в своем новейшем историко-приключенческом романе "Мыс Трафальгар" рисует более подробную и убедительную картину того, что на самом деле произошло в тот осенний день.
Итак, мокрая палуба "Энсертена" покачивается под ногами от легкой зыби, что ерошит поверхность моря милях в тридцати к зюйд-осту от Кадиса. Капитан-лейтенант Луи Келеннек вот-вот попадет на страницы учебников истории, однако сам пока еще не знает об этом. А не то первые слова, произнесенные им на рассвете 29 вандемьера XIV года, были бы иными...
Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez, is a Spanish novelist and ex-journalist. He worked as a war reporter for twenty-one years (1973 - 1994). He started his journalistic career writing for the now-defunct newspaper Pueblo. Then, he jumped to news reporter for TVE, Spanish national channel. As a war journalist he traveled to several countries, covering many conflicts. He put this experience into his book 'Territorio Comanche', focusing on the years of Bosnian massacres. That was in 1994, but his debut as a fiction writer started in 1983, with 'El húsar', a historical novella inspired in the Napoleonic era.
Although his debut was not quite successful, in 1988, with 'The Fencing Master', he put his name as a serious writer of historic novels. That was confirmed in 1996, when was published the first book of his Captain Alatriste saga, which has been his trademark. After this book, he could leave definitely journalism for focusing on his career as a fiction writer. This saga, that happens in the years of the Spanish golden age, has seen, for now, seven volumes, where Pérez-Reverte shows, from his particular point of view, historical events from Spanish history in the 16th century.
Apart from these, he also penned another successful works like Dumas Club and Flanders Panel, titles that, among others, made Pérez-Reverte one of the most famous and bestseller authors of Spanish fiction of our era.
Parece ser que fue escrita por encargo para conmemorar la célebre batalla de 1805, como también hizo con otra novela que me encantó: “Día de Cólera”. Muchos lectores quieren compararla con uno de los “Episodios Nacionales” de Pérez Galdós, pero yo creo que las comparaciones aquí sobran. ( La obra de Benito Pérez Galdós es un referente histórico de obligada lectura ). Pero esta también.
Magistralmente narrada a través de diversos personajes, y sembrada de terminología marina que entendemos gracias a su imprescindible glosario, ( quién conozca al autor, ya sabe que le gusta más surcar las olas en su embarcación que pasear sobre el asfalto), Pérez Reverte nos hace revivir dicho episodio de forma espeluznante. No faltan, por supuesto, su acostumbrada crítica y mala leche contra tantos ineptos que han regido el gobierno de esto que llamamos España, al estilo “Capitán Alatriste” (Otra serie que me apasiona desde la primera novela). A mí se me ponían los pelos de punta con sus descripciones. Básicamente, me sentía a bordo del “Antilla”, sintiendo en primera persona los estragos de la batalla, mientras intentaba esquivar la pólvora. (Una sensación muy parecida a la que experimenté visionando la magnífica “Master and Commander”). Inexactitudes históricas supongo que habrá, pero en su conjunto el resultado de la novela es una obra perfecta, llena de realismo y crudeza, que te deja con mal cuerpo, pero que sabes que volverás a leer. Tantos detalles y matices no se pueden absolver con una sola lectura. Realmente, disfruté mucho con ella!
"Si al marino le dan de beber, o está jodido o lo van a joder"
Puntuación: ⚓⚓⚓⚓⚓
Cabo Trafalgar, libro encargado por la editorial de Arturo Pérez-Reverte, Alfaguara, como conmemoración del segundo centenario de esta batalla, con un trabajo impecable desde la primera página del libro en la que te trasporta al comienzo de esa brutal batalla, un sangriento punto de inflexión en las guerras napoleónicas. Desde la perspectiva española, inusual esto sin duda para el lector inglés, muy acostumbrado a considerar este punto de la historia como una gloriosa victoria. Pero toda historia tiene varios puntos de vista, todos se deben conocer y leer. Pues muchos de ellos cuentan con historias muy interesantes, y realmente fascinantes.
Como iba diciendo, el mayor punto a destacar del libro es su ambientación, trabajada, lograda por la mano de Reverte nos vemos embarcados en navíos como la Incertain, o el Antilla en las aguas españolas del cabo Trafalgar. En la que acompañaremos a su tripulación, comenzaremos una tensa batalla naval que pasará a los anales de la historia. Entraremos en medio y medio de una escuadra hispano/francesa y la británica, mandada por el famoso almirante Nelson.
Entramos sin preámbulos, sin una introducción o un prólogo, sin preparación, suelta a el lector en un navío que está explorando, buscando la flota británica comandada por Lord Nelson, a través de una niebla, curiosa herramienta que le da a Reverte el tiempo que necesita para introducir a algunos personajes. Una entrada en escena a través de la memoria de unos y la conversación. Aquí la memoria es su recurso para contar cómo hemos llegado a vernos en esa situación.
Con un variado elenco de personajes, pero nada denso con demasiados de personajes, no. Van desde un recluta forzoso que maneja un cañón por primera vez, hasta el capitán del barco con sus hombres más cercanos entre otros. Reverte ha tejido hábilmente el trasfondo histórico con acción en desarrollo, como un buen artesano ha vuelto a crear un libro no sólo muy interesante e instructivo, sino cargado de sentimientos y gran tensión en las que seduce al lector.
Casi todos sabemos quién ganó esta terrible batalla, pero en su "Cabo Trafalgar" Reverte nos muestra por qué el resultado fue yo diría prácticamente inevitable. Los españoles abordo sabían que todo estaba condenado al fracaso. El líder de la flota combinada franco-española, Villeneuve, era un incompetente, muy temeroso y orgulloso, no era el único. Había unos cuantos que no escatimaban en vaselina. Además para colmo los barcos españoles como los franceses, estaban tripulados en gran parte por hombres inexpertos que se pusieron en servicio a golpes y empujónes. Y la lista de desventajas en esta batalla es todavía más grande, y si cabe más peligrosa.
Pues no olvidemos que todo esto se desarrolla en el indomable mar, que se la trae floja quien esté navengando por su espalda, y menos aún las batallas, que si un bando u otro. Y al clima, un muy importante factor para los barcos en plena guerra, le importó una mierda y en este momento salió la cara de la moneda a favor de los ingleses.
Una historia basicamente predestinada hacia una tumba enorme en medio del mar. Los navíos en esta época eran un verdadero prodigio muy hermosos. Máquinas muy bien diseñadas, desde cada pequeño detalle dedicado a la matanza a quemarropa de unos y otros. Reverte me ha dado ganas de leer al afamado autor, Patrick O'Brian, entre otros de aventuras marinas, creo que conoceréis la famosa adaptación, "Master and Commander". Expediciones y navegación es algo que disfruto leyendo, caerán. Volvamos al meollo del asunto, aquí me gusta la trama por qué está contada por el bando derrotado.
Reverte emplea a veces una mezcla de español, de dialectos del español e inglés y francés, en fonético español ¿Compranpá?. A menudo para darle toques de humor a tan tensa situación, no olvidemos que son marinos, blasfeman mucho y se cagan en todo lo cagable, me reí un rato y es algo difícil de conseguir. Pensemos, estamos en una situación muy dramática y tensa, le da su humor, sin pasarse haciéndolo excesivo, nos hace reír, y cambia, se pone muy serio, poniéndonos a nosotros los lectores, tensos. Lo hace muy bien y nos es fácil ya que a veces esto puede quedar tan mal que queda una chorrada. También hay muchos términos náuticos. Por suerte para los menos versados en estos temas como yo el libro cuenta al principio con varios dibujos en los que señala todo, es muy instructivo, y hace que esta sea una lectura rica, fascinante, y sí, a veces "desafiante". Pero como lector, estaba absorto.
Un día horrible en la historia, no sólo de España, con algunos puntos de vista cambiantes de unos cuatro personajes. Maravillosamente detallado. La pluma de Reverte, que decir, ya hace que hablemos de calidad, con un humor seco, drama y mucha tensión. En una descripción exacta con ciertas licencias, obvio, descripciones crudas y realistas de lo que fue este momento. Contiene un vasto trabajo de documentación.
Recomendar si hablamos de este periodo y de "Trafalgar" las obras y episodios nacionales del gran autor, Pérez Galdos. Coincido contigo, Labi, unas muy merecidas 5 estrellas. Un verdadero prodigio de narrativa, y una soberbia lección de historia y jerga marina.
Recomedable no, "obligatorio".. Léanme esto damas y caballeros.
Nota aparte:
Xabi, Julio, sí, sí, vosotros, sé que andáis ahí, que no os gustó esta maravillosa obra del maestro, y estaréis rondando por esta bendita y santísima reseña. Si os apetece comentar, antes dadle un par de Padres Nuestros, mínimo, para así aliviar un poco vuestras pecadoras almas... (Broma con todo el cariño y gran respeto que os tengo voto a Dios, que sus caminos son inescrutables, como se puede ver en vosotros xDD).
2.5/5 Estrellas. Redondeo a 3 por el exhaustivo trabajo de documentación y por la recreación de la batalla en términos navales.
Y ahora saco el hacha, porque el tono de la narración en sí, los diálogos en francés e inglés españolizado o en andaluz barriobajero me han parecido bochornosos, vamos como si se estuviera riendo de mi, por no hablar de todo tipo de términos anacrónicos y actuales, que utiliza sin ningún complejo. Que sí, que todo vale y el autor intenta dar un tono guasón y cercano a los acontecimiento, pero la importancia de la batalla, las trascendentales consecuencias que tuvo para España esta terrible batalla merecían, a mi entender, otro tipo de tratamiento.
Dicho esto, la brillantez en la narración de combate, la maestría en el manejo de los términos navales (exhaustiva por demás, por Dios ¿cuantas velas distintas tenían estos barcos?), la tensión de la acción que se mantiene en todo momento, ha hecho que no abandonara el libro, que tentado he estado.
En su línea de ácida crítica al sistema, a la corrupción generalizada, a la dejadez, nada que objetar en esto. En la serie Alatriste deja frases mucho más memorables.
Si, soy un tío seta y serio por demás, pero hay cosas con las que no se juega, he dicho.
Dicho esto, no lo recomendaría, y mira que me gusta Reverte, pero aquí siento que se le ha ido la pinza. Habrá que leer o releer a Galdós.
Hace dos semanas fui a pescar en mar abierto y por primera vez vomité en el mar. Esta situación golpeó fuertemente mi "autoestima marinera"; a mí, a alguien que siempre ha amado la idea del mar en la literatura y en la vida. Que tiene una playlist de "Canciones Marítimas" y que, a medida que la náusea se apoderaba de mis facultades, recitaba a Espronceda y a Masefield para ver si así se me quitaba. Plot twist: no.
El mar no es muy misericorde con nuestro sentido del equilibrio cuando está picado, fue la lección aprendida. Y que uno debe acostumbrarse y salir más de una vez al mes para ir agarrando cualidades "lupinas marítimas". Pero bueno, lo anterior viene al caso porque leí Cabo Trafalgar, de Pérez Reverte, fuera de mi calendario de lectura y la experiencia me gustó mucho. Sobretodo porque siempre me ha gustado todo esto que giró alrededor de las Guerras Napoleónicas en el mar. La película de Capitán de Mar y Guerra es de mis favoritas de la vida, y tengo en gran estima los libros de Hornblower de Forrester y de Aubrey-Maturin de O'Brian (de donde viene la pelicula).
La narración de Pérez-Reverte busca en un principio poner el punto sobre la i de los horrores de la legendaria batalla. Esas naumaquias de calor infernal, de humaredas de pólvora y ruido ensordecedor y cañonazos y fragmentos de metralla y astillas convirtiendo en casquería a marinos y oficiales por igual. La película de Peter Weir retrata todo eso, pero por alguna razón resulta mucho más crudo leerlo.
Tanto Forrester como O'Brian se enfocan en maniobras, en aspectos técnicos, en el retrato de una época y en la formación de un oficial competente y capaz, con su estoicismo británico de por medio. En estas novelas hay dificultades, los enemigos ponen en aprietos a los protagonistas (y a veces les ganan) pero en el lado inglés se carece de la sensación de impotencia y furia por un juego nivelado en su contra. En el lado inglés hubo profesionalismo. Del otro lado, no mucho. Por lo menos del lado del manejo estratégico del asunto a gran nivel.
Así, Reverte plasma una pincelada nueva en la novela náutica napoleónica: la visión de los vencidos. Y por supuesto y fiel a su estilo, disparándole a quemarropa a los gobernantes de turno del Reino. La idea que permea toda la novela es que pese a la estulticia del almirantazgo y del gobierno, la gente dio hasta lo último en un combate desigual y perdido. Lo cual, pese a las tripas, sigue siendo una romantización y glamorización de la violencia. Este efecto es quizá el más curioso que nos presenta Pérez Reverte: una novela que presenta la crudeza y la inutilidad del conflicto que a la vez glorifica el sacrificio sin sentido de la gente. Pues por la patria. Y más curioso es el clímax del libro: un pasaje que parece tipo Los Miserables o la propagandística foto de Iwo Jima, pero salvando una bandera que una cantidad nada despreciable de su propia gente parece detestar. En este sentido Reverte es Reverte y hasta aquí les pinta dedo y un gran "vayan a tomar por culo" a los que no comulgan con él.
Y como pasa (casi) siempre en el fútbol, la garra y el coraje pueden darle ánimos al que no tiene la estrategia de su lado y hacerle la vida difícil al que sí la tiene. Pero por lo general eso es insuficiente para ganarle a la estrategia. The underdog hardly wins.
Amo a Arturo Perez-Reverte. Amo a su prosa directa, sin florituras, dura y sin paliativos, como un puñetazo en la boca del estomago. Amo su mordacidad y agrio sentido del humor que desprende en sus columnas periodisticas y que a veces deslizan sus personajes soterradamente. Amo sus tramas misteriosas, que dejan en ridiculo a cualquier best-seller danbrownesco del monton. Amo al Perez-Reverte del Club Dumas y el Maestro de esgrima, y digo todo esto sin verguenza de ningun tipo: considero a Perez-Reverte un excelentisimo escritor, critico y creador... Y sin embargo odio sobremanera toda su producción actual. La Piel del tambor me parecio un thrillerucho, la Carta esferica un mal chiste, y el Asedio... corramos un tupido velo. Cabo Trafalgar viene a ser, dentro de la produccion de Perez-Reverte, una novela menor, un relato marinero centrado en la batalla naval que enfrento al ejercito español y frances contra el ejercito ingles en 1805. Y esta obra naval, en concreto, comete el mismo pecado que Julio Verne o Patrick O'Brian en Master and Commander (y lo escribo en ingles porque pronunciarlo bombea testosterona por cada capilar de mi cuerpo), y es el de empapar todo con jerga marinera tan rebuscada y tan detallista que abruma al lector. Se que este recurso es necesario para situar a los personajes en el barco, lugar donde se desarrolla la acción; conocer sus maniobras es importante para saber como se desarrolla la batalla y orientarse nimiamente, e incluso el libro incluye al principio un mapa de un barco con todas sus partes; pero esto no deja de hacer la lectura tediosa y cuesta arriba. Hubo momentos mientras leia, que pense en hacer un juego de beber: cada vez que se dijera jarcia, cabestrante o estai, lingotazo. Conforme avanzaba en la lectura me di cuenta de que el coma me mataria en la pagina 20. Y es que, ademas, hacer que tus marineros hablen como macarras de bareta no ayuda para nada a meterse en la historia. A muchos de ellos solo les falta llamarse el Richy o el Joshua para ser los canis de mi barrio. Sin embargo, ignorando esto, tenemos una obra corta y medianamente ágil; los tramos de batalla se hacen especialmente intensos, hasta el punto de sumergirte en plena batalla y sentir que una esquirla te puede arrancar un brazo en cualquier momento. Es en estos momentos donde Perez-Reverte se desenvuelve increíblemente bien, haciendo participe al lector del frenetismo y la confusión de una batalla naval. Cuando finalmente acaba la novela y todo vuelve a la calma, el lector por fin puede soltar todo el aire contenido y relajarse. Sinceramente, no recomendaría esta novela a nadie que no este ya medianamente iniciado en novelas de alta mar del estilo Patrick O'Brian o Robert Louis Stevenson, y muchísimo menos se lo recomendaría a nadie que no tenga la suficiente paciencia como para irse paginas atrás y buscar en que parte del barco se encuentra tal aparejo o cual vela. Si esto no se te hace cuesta arriba, tendrás una buena novela de aventuras, que seguramente disfrutes incluso mas que yo. Por mi parte, no pienso leerla, y siguo esperando, en mi inocencia, el regreso del antiguo Perez-Reverte. Aunque bueno, siempre nos quedaran sus artículos.
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La novela narra la tristemente recordada batalla de Trafalgar vista desde un buque ficticio, el Antilla. Y ahí se acaba la parte de ficción. El resto está perfectamente documentado y se ajusta a la realidad de aquel nefasto días para los intereses españoles. Novelón terrible de cabo a rabo. Para leer de un tirón. Muy del estilo Reverte. Narración perfecta de los pasajes de acción, con toda su crudeza y además con la retranca y mala baba que hacen que ames u odies a Reverte, pero que nunca te deje indiferente. Yo adoro cómo está narrado, tanto, que en ocasiones confundo la carcajada con las ganas de llorar. En fin, le daría más estrellas pero sólo dejan dar 5 como máximo.
Si alguien ha leído "La sombra del Águila", el estilo le resultará gratamente familiar. Esa mezcla de humor y tragedia, de pólvora y valor, que tanto le gusta a Reverte. La novela es relativamente corta, y narra uno de los episodios negros de la Historia de España. No sé si a más gente le pasa, pero yo me pongo siempre de muy mal humor cuando leo Historia de España. Tantas vidas desperdiciadas, tantas decisiones erróneas por motivos religiosos o por "el qué dirán", o por gilipolleces afines. Con lo que pudimos haber hecho y lo poco que hicimos... El caso es que Reverte escribe como le da la gana. Para qué negarlo. Tiene un estilo fluidísimo, muy vivo, muy descriptivo, que hace que uno entre de lleno en la acción. Me gustó más "La sombra del Águila", quizás por la novedad, aunque este ejercicio ha superado al anterior. Supongo que ahora Reverte anda preparando simultáneamente una nueva entrega de Alatriste y alguna otra novela, quién sabe, aunque los temas que a él le gustan se están acabando, y él mismo reconoce que cuando se le acaben los temas dejará de escribir. Con un par. Novela, pues, altamente recomendable, más para los revertófilos como yo.
Entretenidísima versión de este combate épico de la historia de España.
Reverte se centra básicamente en la batalla naval, sin ahondar mucho en los antecedentes que llevaron a ella y sus consecuencias, y el resultado es una novela muy amena donde nada sobra. No hay paja, no hay capítulos de transición para alargar la historia, y no hay lugar para aburrirse.
Dice el propio Pérez R. que los libros de los grandes autores están ahí para, en buena lid, ser saqueados. O sea, para que el lector interesado y, sobre todo, el autor en busca de herramientas, los revise con cuidado, encuentre los trucos de que echa mano el creador del relato, visualice técnicas de creación de personajes, de formación de estructuras narrativas, de construcción de tramas. En buena lid. O sea, con ánimo de estudiar y aprender, no de robarle al otro las ideas que, con poco o mucho trabajo —y con poca o mucha fortuna—, plasmó en el papel.
Por eso mismo debí releer —por tercera o cuarta vez— Cabo Trafalgar. Puesto a escribir un relato naval, decidí echar un ojo al texto de Reverte para ver, sobre todo, dos asuntos: el primero, el desarrollo mismo del combate, el ritmo impreso a las evoluciones de las armadas francoespañola e inglesa, el detalle con el que se trata a los personajes y a las funciones específicas que cada uno de ellos lleva a cabo a bordo de un barco determinado. El segundo, ubicar de qué modo establece, en una novela histórica, el juego entre pasado, presente y futuro; es decir, en qué medida puede funcionar contarle al lector lo que sucede, lo que sucedió y lo que sucederá con un personaje en particular —o con varios— sin que ello le eche a perder la lectura, lo atiborre de datos o, como suele suceder, lo abrume con información inútil.
El reto parecería simple, susceptible de cubrirse con papel y lápiz —por aquello de que no me gusta rayar los libros—, con simples dobleces en las esquinas de las hojas que lo requirieran o con notas tomadas de cualquier forma. Sin embargo, lo primero que hubo que considerar es que esta no es la novela más ortodoxa escrita por el cartagenero —honor que correspondería, en mi opinión, a Un día de cólera, por encima de la serie del capitán Alatriste—, sino que incluso podría definirse como una novela histórica más bien transgresora, de esas que emplean a propósito un lenguaje apartado del que sería propio en el contexto en el que tienen lugar para crear otro tipo de ambiente, en el que quizá la ironía tiene mejores posibilidades de desplegarse. Luego estaba, lógicamente, el asunto del contexto mismo: sin entrar en detalles, el relato que ahora pergeño se ubica en el siglo XIX, en plena introducción de buques de vapor, y este es un episodio clásico, si bien tardío, de los combates en navíos de vela. Más allá de las diferencias obvias, el mayor problema reside en que las tripulaciones eran distintas, los sujetos tenían asignadas distintas funciones y los pequeños detalles para los que podría servir el texto revertiano —lo mismo que cualquiera de Patrick O'Brian— quedan fuera de lugar.
El libro, como cualquiera puede adivinar, resultó útil en cuanto a lo narrativo y no en relación con lo técnico. Sin embargo, debo apuntar que, en este último asunto, la obra de Pérez–Reverte es sobresaliente. Como sucede siempre que se trata de temas navales, la enunciación de objetos, maniobras y personajes es muy cuidada, muy precisa. Cierto es que, para el no iniciado, la lectura puede ser incluso farragosa, al tropezar a cada rato con términos desconocidos, términos que no dicen nada y que no lo conducen a uno a ninguna parte. Sin embargo, basta con tomar un buen diccionario naval —en línea hay varios— y comenzar a aprender palabras nuevas, lo que en sí mismo es fascinante. Hecho lo cual, la lectura se desenvuelve de mejor modo y, por encima de ello, puede uno concentrarse en el desarrollo de la trama que, para no variar, es excelente, plena de acción, de momentos chuscos y de críticas a la España ingrata contra la que Pérez–Reverte suele dirigir buena parte de sus diatribas.
¿Buen libro? Más que eso. Entretenido, informativo —en más de un sentido—, cabal más allá del manejo del lenguaje, lo que incluso podría catalogarse como «extraño». Muy recomendable.
No soy precisamente lo que se dice un fan de Pérez-Reverte, lo advierto ya para empezar. Pero la verdad es que este librito no está mal, es curioso. Digo librito porque es corto, su temática escasa (la descripción de la batalla que le da título), y su nivel literario... original. Aunque lo de 'original' lo digo de forma positiva, pues, aunque chocante, es refrescante ese estilo de poner en boca de personajes de comienzo del siglo XIX expresiones propias de nuestros días; un anacronismo lingüístico divertido, la verdad. El estilo es fresco no sólo en esto, sino en el uso de expresiones francesas o inglesas de forma 'españolizada' (del tipo 'fildelagranputén'). Todo esto hace que la lectura sea amena. En cuanto al contenido... pues un relato pormenorizado de la batalla desde el punto de vista de unos cuantos marineros de diverso nivel. Y lo cierto es que consigue que te parezca estar a bordo de uno de aquellos barcos en medio de la batalla. Entretenido, la verdad. Y eso es algo que no siempre puede decirse de este irregular autor, desde mi punto de vista.
Resulta que los franceses dicen palabrotas en francés. Y la gente se caga en los muertos de otros.
Gracias, Reverte por repetir ese mismo chiste veinte veces, estoy seguro que si lo repites bastante al final lo encontraremos divertido.
Ah, y Napoleón amenaza con dar por culo con vaselina, un producto que por cierto no estaba inventado cuando transcurre la batalla.
Cualquiera que coja este libro, le recomiendo leer en su lugar Trafalgar de Benito Pérez Galdós, especialmente la edición de Julio Rodríguez Puértolas (Ed. Cátedra). No solo está mejor documentada que esto, es más clara en el desarrollo de la batalla y esa edición está maravillosamente anotada.
Nunca creí que me pasaría un libro sobre Trafalgar pensando "Anda y que se hunda el Santísima Trinidad de una puñetera vez".
⚓️🚢 Przylądek Trafalgar autorstwa Artura Péreza-Reverte to powieść, która zabiera czytelnika w sam środek jednej z najsłynniejszych bitew morskich w historii. Autor, sam będący żeglarzem i znawcą morskich realiów, odmalowuje wydarzenia z 21 października 1805 roku z niezwykłą precyzją, nadając im jednocześnie pulsującą energię powieści przygodowej. To książka, w której wielka historia spotyka się z codziennością zwykłych marynarzy, a czytelnik nie tylko śledzi rozwój wydarzeń, ale wręcz czuje zapach prochu, sól na ustach i drżenie pokładu pod stopami.
⚓️🚢 Pérez-Reverte nie opowiada bitwy wyłącznie z perspektywy admirałów czy oficerów. W jego narracji kluczowe są głosy zwykłych ludzi – marynarzy, chłopców okrętowych, a nawet osób wciągniętych w wir wojny przez przypadek. Dzięki temu powieść nabiera ludzkiego wymiaru, a monumentalne starcie flot brytyjskiej, francuskiej i hiszpańskiej staje się także dramatem jednostek. Autor znakomicie pokazuje, że historia nie jest tylko domeną wielkich wodzów, lecz tworzona jest przez tysiące rąk trzymających liny, ładowanych armat i serc bijących ze strachu.
⚓️🚢 Największą siłą książki jest jej autentyzm. Pérez-Reverte, posługując się marynarskim humorem i bogatym językiem pełnym szczegółów, oddaje realia życia na okrętach z epoki żagli. Czytelnik słyszy trzask płótna, czuje ciężar wody zalewającej pokład i widzi świat w rytmie komend bosmanów. Jednocześnie autor nie rezygnuje z literackiej finezji – jego opisy, choć surowe, mają w sobie coś z epickiej pieśni, która unosi się nad grzmiącymi armatami. To powieść, w której historyczny rygor spotyka się z pasją opowiadania.
⚓️🚢 Nie sposób pominąć także wątków dotyczących kontekstu politycznego. Pérez-Reverte subtelnie przypomina, że bitwa pod Trafalgarem była czymś więcej niż starciem flot – była punktem zwrotnym w historii Europy, przesądzającym o dominacji Brytyjczyków na morzach i upadku planów Napoleona dotyczących inwazji na Wyspy Brytyjskie. Autor nie moralizuje jednak ani nie tworzy traktatu historycznego; raczej pozwala czytelnikowi poczuć ciężar decyzji i konsekwencji, jakie ponosili ci, którzy wyruszali w rejsy w imię mocarstwowych ambicji swoich władców. ㅤ ⚓️🚢 Niezwykle interesujące jest także to, jak Pérez-Reverte bawi się formą narracji. Choć każdy zna wynik bitwy, autor potrafi utrzymać napięcie, wciągając odbiorcę w emocjonalną huśtawkę. Czasem pojawia się nuta ironii, czasem dramatyczny patos, a czasem gorzki realizm ukazujący cenę wojny. To dzięki temu książka czyta się jak pełnokrwista powieść akcji, a nie jak odległa rekonstrukcja wydarzeń sprzed dwóch stuleci. ㅤ ⚓️🚢 Przylądek Trafalgar to nie tylko literatura historyczna, ale także literacka uczta dla tych, którzy kochają morze, żagle i morskie legendy. Pérez-Reverte, z pasją i erudycją, stworzył dzieło, które porusza, uczy i zachwyca. To książka, w której wielka bitwa ukazana jest zarówno jako symboliczny punkt zwrotny w dziejach, jak i dramat ludzi wrzuconych w wir historii. Dla czytelników spragnionych emocji, ale i prawdy o epoce, będzie to lektura niezapomniana. ㅤ
No me parece el libro habitual de Pérez Reverte, sobre todo porque parece que es un libro que ha escrito en parte para él, escribiendo de forma cómoda. Pienso esto por el abundante uso de palabras de la jerga marinera que cualquiera se pierde y también lo pienso por la de veces que se cagan en alguien los protagonistas. Es particularmente esto lo que me hace pensar que el autor disfrutó escribiéndolo porque dejo fluir en las páginas sin apenas filtros su forma de ver la vida, esa gente jodida e incluso canalla pero en la que se ve un valor que redime todo. Más allá de esta consideración, el libro me ha gustado bastante porque Pérez Reverte sabe mostrar las múltiples caras que presenta una batalla. El debate que muestra a lo largo del libro sobre qué es la patria en ese barco que está peleando o qué significa la bandera en ese momento. Planteamientos que me parece que son los más exactos de los poco que he leídos sobre novelas de batallas, fundamentalmente porque lo que más señala el autor es que esto va de salvar la piel y si no puede ser, pues venderla cara. En fin, me ha dejado un tanto confundido quizá pero si no se ha entendido esta reseña quiero que se sepa que me ha gustado mucho el libro, tenía muchas ganas de leerlo y lo he disfrutado.
creo que se ve mucho la forma de ver la vida del autor, de gente jodida pero valiente y p. Nombra a los cobardes varias veces pero merecen muy poca atención. De todas formas, que disfrutase escribiéndolo, que supongo yo que lo haría,
Con la serie del Capitán Alatriste, uno tiene la impresión de que Pérez Reverte quiere ser un émulo de Alexandre Dumas (por el que siente gran admiración, como se constató en El Club Dumas). Con esta novela, muestra su deseo de seguir la estela de Benito Pérez Galdós. La verdad es que la novela se lee ávidamente, mostrando la crudeza del combate sin limitación alguna. Sólida (como todas las de Pérez Reverte), con héroes populares... Muy buena elección.
A bordo del Antilla, uno de los navíos de la armada combinada franco-española, Perez-Reverte nos introduce en plena batalla de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805. Una narración trepidante que hace sentir en tus propias carnes los constantes cañonazos de uno y otro lado. A pesar de hacer uso de la complicada jerga y terminología naval, la historia se sigue fácilmente. Recomendable incluso para los que, como yo, hasta ahora, les echaba para atrás todo libro relacionado con batallas navales.
"Mientras nosotros, insensatos, estúpidos, derramando el oro a manos llenas en los bolsillos más indignos, se lo regateamos todo a quien trabaja y sufre, y damos al olvido decoro, humanidad y conveniencia, obstinados en hacerlo todo a costa de sudores y sangre que nunca se pagan."
No he leído apenas nada de novelas marineras, pero he disfrutado muchísimo la relectura de estas páginas de Reverte que te meten de lleno en un combate naval del siglo XIX. Francia y España sucumbiendo ante la armada inglesa junto al cabo de Trafalgar. Si bien la historia está contada desde los perdedores, es la sensación de estar a bordo de uno de esos navíos lo que me fascina y me atrapa. Las astillas saltando por todas partes clavándose en la carne, los cañones reventando, las maniobras en las que se depende del mar y de un viento que no se pliega a tus necesidades, los hombre borrachos de pólvora, el sudor, la sangre sobre cubierta y los mástiles que se rompen bajo los cañonazos y la metralla, caen y arrastran a decenas de infelices hacia la muerte. Respeto y defiendo (a pesar de que pueda dificultar la lectura) la enorme jerga marinera, que a mi me ayuda a imaginarme en mitad de esa tripulación. Disfruto mucho de este Reverte, el de las historias cortas, el mismo de la Sombra del Águila, el que consigue emocionarme en la tragedia, en el sinsentido de la guerra.
"Derechos al Trinidad, añade. Y que dios reconozca a los suyos".
Desde la narración de tres personajes ficticios en un barco inventado, nos narran la batalla de Trafalgar que enfrentó a una coalición de barcos franceses y españoles a los ingleses. Me quedo con la narración de la batalla, y los datos, cifras reales de la misma, está bastante bien contada, si bien me sobra la chulería y tontería típica de Reverte cuando escribe, que cree que es gracioso y por lo general muere en el intento. Me sobran frases hechas y referencias a personajes actuales en algo tan pasado. Una vez más se pone de manifiesto el valor, la entrega del pueblo español, con todas sus carencias; frente a esta lacra y plaga que tenemos desde hace siglos en España como es la monarquía, y por lo general una clase política solo preocupada de su medrar.
Bardzo sugestywny opis morskiej bitwy. Nie wytrzymałam, kupiłam przy okazji promocji urodzinowej jednego z założycieli wydawnictwa ArtRage. Trochę podobny patent, jak w znakomitym Cieniu orła. Oczywiście z tą zasadniczą różnicą, że tam mieliśmy niezbyt istotną potyczkę lądową, a tu mamy jedną z najsłynniejszych bitew morskich. W zasadzie nie muszę wspominać, że czyta się to świetnie, immersja jest niesamowita, wyobrażam sobie ogrom pracy, jakiego wymagać musiało odtworzenie wszystkich detali związanych tak z przebiegiem samego starcia, jak i z realiami życia marynarzy. Niemniej jednak, kiedy się wcześniej przeczytało W cieniu orła, to Przylądek Trafalgar nie ma już tego uroku świeżości. Co nie znaczy, że nie warto wziąć udziału w tej bitwie, a nawet wprost przeciwnie. Cholernie tęsknię za większymi tekstami APR w klimacie Oblężenia. Takie maleństwa na dwa chapsnięcia tylko podrażniają mój wielki czytelniczy sentyment. Chyba niedługo nadrobię w końcu Mężczyznę, który tańczył tango.
No sabemos lo que es la guerra. No nos lo podemos imaginar, ni siquiera viendo las películas "los piratas del Caribe" o "capitán de mar y guerra". Pero Pérez Reverte da una versión tan cruda de la famosa batalla de Trafalgar, librada por un lado entre los ingleses y por el otro, una alianza obligada entre españoles y franceses, destinada desde un inicio al fracaso. No solo es la sangre que corre o los cuerpos destrozados, lo que se puede obtener de este libro, sino una cruda descripción de la situación económica de las fragatas, de la burocracia terrible que sufrían los militares al servicio de España. También podemos entender mejor la otra cara de la moneda, la de los soldados que están ahí obligados bajo pena de muerte, el temor, el horror, el asco... Un merecido homenaje a los héroes anónimos. Entre más gente la lea, más pacifistas habrá.
Una gran novela sobre una de las más tristes batallas navales de la Historia, la cual refleja sin miramientos: el horror, la sangre, el desperdicio de vidas, el sufrimiento gratuito por decisiones que sabían que eran erróneas, las personas con nombre y apellidos que se convierten en despojos... A diferencia de los tratados de Historia, Pérez-Reverte pone el foco en los humanos, con sus virtudes, sus defectos y su pesar. Palabras como nación, deber, valor o bandera son redefinidas en estas líneas, que hacen que cobren su verdadero sentido, no el patriotero ni el de los bandos políticos. El final de esta novela es tan brutal que se me saltaron las lágrimas (aunque siempre juraré que fue por la alergia).
Es la segunda vez que lo leo. Esta vez tras leer la traducción de Master and commander, para aprovechar los términos náuticos frescos en mi cabeza 😉. No está mal. La única pega es que repite demasiado unas cuantas cosas: los marinos con pagas atrasadas, la marinería embarcada a la fuerza...
Crudo relato de la batalla de Trafalgar, plagado de humor negro y socarrón, ironía y desazón. Brutal y efectiva manera de tratar de mostrar lo que allí ocurrió. Reverte mantiene el estilo sucio y cachondo de otros relatos y nos cuenta la historia de una manera tan cercana y accesible que casi nos sentimos parte de la batalla.
Me ha parecido un aburrimiento. Es todo muy repetitivo. Mencionan los mismos sucesos y personajes una y otra vez. Además, todos los personajes tienen exactamente las mismas opiniones sobre todo, las cuales se repiten hasta la saciedad. Me ha costado acabarlo.
Undoubtedly the best description of hand to hand fight during the boarding of an English and a Spanish vessels, I've read in my life. You almost feel you are one of those sailors.
“… O sea, que genio del mar, sin duda. A menudo vencedor, quizás. Imbatible,ni de coña.” (Cap. 6 “La insignia blanca”. Refiriéndose a Nelson)
Excelente recreación de la batalla de Trafalgar. Con ese estilo humorístico malhumorado ahíto de la retranca característica del autor: “… Del humor negro, claro. A ver qué otro humor se puede tener siendo español, gallego y marino.” (Capítulo 9. “La toldilla”); o español, cartagenero y corresponsal de guerra como Pérez Reverte, para el caso es lo mismo. El abuso de expresiones coloquiales (“yogurcito”,”Okey,Mackey”) como algunos anacronismos intencionados (La Traviata, Rocío Jurado) desvían de la historicidad de los hechos aunque, a cambio, los hace más cercanos e intensos. Como suele ser habitual en el autor desarrolla la dicotomía existente en las guerras entre los grandes conceptos manejados en las escuelas militares y despachos oficiales,y la realidad cotidiana del combatiente: “...hombres a quienes el rey y la patria importan en este preciso instante una puñetera mierda (él mismo se sorprende de sentir algo parecido, o casi; patria es una palabra desprovista de sentido en aquel desmadre), se están batiendo sin otro motivo que devolver ojo por ojo, diente por diente, a quienes los martirizan a cañonazos. A menos que en ese momento la patria se circunscriba a la propia piel, a la vida que alienta en el corazón y la cabeza, a los camaradas que caen al lado gritando su estupor, su locura y su rabia. Al lugar remoto, alejadísimo hoy, donde alguien los aguarda.”(Capítulo 10 “El alcázar”)
Recomendable conocer, sea en líneas generales, como se desarrolló la batalla y el carácter y personalidad de algunos de los marinos españoles protagonistas para apreciar lo bien documentada que está la novela pese a la impresión que puede causar la desenfadada narración. Y es que Pérez Reverte sabe condensar en unas pocas líneas lo que supuso la batalla de Trafalgar para la flota española y para España en el concierto de las naciones: “… La bandera, observa (nunca había visto una tan de cerca), tiene una corona, un castillo a la izquierda,y a la derecha un león de pie y con un palmo de lengua fuera, el hijoputa. Tan asfixiao como ellos. Pero al león y al castillo y a la corona les van a dar mucho por saco, porque no consiguen izarlos. La driza se ha salido de su roldana, arriba en la cofa, y no hay nada que hacer. La bandera se queda abajo como España se queda sin barcos….” (Capítulo 11 “La bandera”)
Jestem szczurem lądowym. Rejs czymś większym niż rzeczny stateczek zdecydowanie nie dla mnie. Jednak wszystko, co napisze Arturo Pérez-Reverte, biorę w ciemno, nawet opowieść o bitwie morskiej.
Nie ukrywam, przed lekturą lekko odświeżyłam wiedzę historyczną. Wiedzy dotyczącej budowy i funkcjonowania statków wojennych nie musiałam, bo i tak była zerowa. Pérez-Reverte jest żeglarzem i kocha morze, więc zaserwował czytelnikowi sporo szczegółów technicznej strony okrętów i bitew morskich. Czy wszystko zrozumiałam? Skądże. Czy lektura mnie pochłonęła? Oczywiście!
W bitwie pod Trafalgarem brały udział 33 hiszpańskie i francuskie okręty liniowe. "Antilla" to okręt trzydziesty czwarty, wymyślony przez autora i to na jego pokładzie rozgrywa się większa część utworu. Poza tym wszystko oparte jest na faktach historycznych, a Pérez-Reverte dodaje do tego swój niezaprzeczalny talent, wrzucając czytelnika w sam środek piekła. Na pokładzie zbieranina: żołnierze, marynarze, ochotnicy, zgarnięci siłą nieszczęśnicy. Ów pokład posypuje się piaskiem, by nie ślizgać się na krwi, ale na niewiele to się zda. Gdy zacznie się walka, krew będzie wszędzie, martwych wyrzuca się za burtę, by nie osłabić morale, ale ich krew i części mózgów zostaną wdeptane w deski. Gdy kule świszczą nad głową, trochę zapomina się o honorze, gdy Anglicy zbliżają się, nawet niewierzący szepczą słowa modlitwy. Albo przeklinają szpetnie. Czytelnik nie ma chwili oddechu, tu wszystko rozgrywa się błyskawicznie, chaos opowieści bywa nieznośny, ale przecież tam musiało być tak gwałtownie i przerażająco. Czytając, niemal czułam smród prochu, krwi i strachu.
Pérez-Reverte potrafi pisać. Są tu malownicze opisy, spektakularne akty odwagi, refleksje ludzi, których los w rękach nieudolnych czasem dowódców. Ach, wspaniały jest wątek bandery!
Najlepszy w tej powieści jest język. Niech hołdy przyjmie tłumaczka - Joanna Karasek, bo to, co tu się dzieje językowo, to majstersztyk. Francuskie przekleństwa, wtręty językowe często pisane fonetycznie, dopełniają opowieść i sprawiają, że tragizm miesza się z komizmem, czytelnik śmieje się przez łzy. Jazda bez trzymanki. Polecam!
Cabo Trafalgar, written by Arturo Perez-Reverte is a historical fiction novel, which takes place during the battle of Trafalgar. During this exciting battle, the combined fleets of Spanish and French navies confronted the British Royal Navy to take down the military influence that Napoleon Bonaparte had throughout europe. Moreover, the novel is created from the spanish and french perspective. Therefore the protagonist of the novel, Louis Quelennec is french. He is an old, wise, ship captain who knows Trafalgar's waters like the palm of his hands. I truly recommend this novel to any reader who enjoys learning about history as well as reading a captivating fiction novel.