¡Wuoli!
Hot Paprika es una obra que llevaba tiempo buscando y, a ser posible, sin censura, ya que considero que si la obra es sin censura de manera original, lo suyo es que la edición también vaya acorde. La edición de Montroz es, sencillamente, bellísima. No llegué a ver las otras ediciones que sacaron (y creo que iban con dicha censura), pero lo que han hecho con esta obra en esta edición es chulísimo.
Paprika es una mujer, diablesa, feminista, fuerte, independiente y la mejor en su trabajo. Sin embargo, hay algo que no es capaz de controlar: el sexo. En esta historia conoceremos a la mujer que hay detrás de la fachada y para ello necesitaremos a Dill un dulce e inocente repartidor angelical (MUY GOLDEN RETREIEVER) el cual acompañará a Paprika en esta misión de autodescubrimiento.
Si bien muchas veces las referencias y las escenas sexuales pueden dar la sensación de no tener cabida y estar ahí tan solo por el puro morbo del lector, en este caso son necesarias, ya que acompañan a la trama y a nuestra protagonista. Es así como conoceremos a la diablesa Paprika, yendo desde su niñez hasta su adultez y con ello descubriendo como afrontó y vivió su sexualidad hasta este momento. La trama toca temas no solo sobre la sexualidad, sino sobre uno mismo: el autocariño, el aprender a quererse y en qué, a veces, es necesario cortar algunas ramas de nuestro árbol para poder avanzar.
Paprika ha sido una historia redonda, de lo mejor que he leído en novela gráfica. Lo adore y el estilo artístico fue delicioso, ojalá pudiera leer más obras de este estilo o de este autor. Creo que, en parte, en algunos temas pude verme un poco reflejada y pude entender mejor a la protagonista.
En definitiva, es una obra que recomendaría a todo el mundo.
4,5/5