Bueno, Zdarsky ya va cerrando los cabos de su etapa que ya avisó que ha decidido terminarla antes de lo previsto para dedicarse a otros proyectos (ya empezó a escribir "Capitán América" para Marvel). En el arco anterior (el flojo "Joker Year One"), quedamos con un Batman apresado, junto al Joker, por Failsafe, su propia creación, sólo que ahora Failsafe es dominado por ¡El Batman de Zur en Ahr! Es decir, que una partición de la conciencia del propio Batman ha abandonado -de algún modo que no se explica, si es que se puede explicar-, a su creador para tomar el control de un androide casi invencible.
La verdad es que esto suena más intrincado o absurdo de lo que en realidad es -en el mundo de los comics, obvio-. Zdarsky ha interpretado al Batman de Zur en Ahr como un detective más implacable y sin los escrúpulos morales de Wayne, de modo que una vez que ha retenido a nuestro héroe, se dedica a combatir el crimen en Gotham con una eficacia inaudita.
Por su parte, Wayne descubre que quien se ha aliado con Zur en Ahr (así lo llamaremos), es su antiguo mentor Daniel Captio. Captio, un experto en manipulación mental, está a cargo de Black Gate. ¿Cómo ha llegado Captio hasta allí? La vuelta es larga y hay que remontarse al arco anterior, y tener en cuenta algunos otros arcos clásicos de Batman. Captio, en los inicios de Batman, contactó al Joker, fascinado por su locura, y le enseñó a modificar su personalidad (acá Zdarsky sigue a Morrison). Por su parte, el Joker, al cabo de los años, se topa en dos ocasiones con un Batman que ha dejado salir a Zur en Ahr, la última de ellas fue durante el clásico arco "Batman RIP" (Morrison / Daniel, 2009). Fascinado por ese Batman en estado puro, por decirlo así, el Joker aprende de Captio que si lleva a Batman a cierto límite mental lo obligará a liberar tanto a Zur en Ahr como a su respaldo, Failsafe. Zdarsky entonces reinterpreta toda la historia de batallas entre el Batman y el Joker ("Una muerte en la Familia", "La broma asesina", la muerte de Sarah Esen en "No Man's Land", "La muerte de la familia", etc.), como intentos del payaso por conducir al murciélago hasta aquel límite lo cual consigue, finalmente, cuando Batman "asesina" accidentalmente al Pinguino, en el primer número del run de Zdarsky, quien, ahora comprendemos, lo ha tenido todo planeado desde el primer momento.
Esto es meritorio. Puede agradarnos o no, pero es meritorio por parte de Zdarsky. Batman por supuesto, se las arregla para liberarse y, ayudado por los demás, en especial por "Red Hood", quien juega un papel fundamental, consigue derrotar al dúo Failsafe/Zur en Ahr. Otro punto alto es la aparición del ¡Robin de Zur en Ahr! Una creación de Failsafe a partir de un clon de Bruce Wayne, que termina tristemente mal.
Jorge Jimenez dibuja, por suerte, practicamente todos los números, y hay que quitarse el sombrero ante tal derroche de talento, sobre todo considerando que se trata de una publicación quincenal. Jimenez tiene un trazó ágil, que marca muy bien los movimientos, y que sin ser meticuloso, nunca cae en la desprolijidad. Un lujo.
En fin. Se redime un poco Zdarsky del fiasco de "Joker Year One", si bien hay detalles poco logrados. Es inverosimil que Damian, por ejemplo, se convenza de que Failsafe es el verdadero Batman, y sobre todo que incluso la Justice League acaba creyéndoselo, cuando se trata de un androide. Incluso si se convencen de que es la conciencia de Batman la que domina al androide ¿No deberían preguntarse dónde está el cuerpo original de su amigo?
Pero hay que admitir que Zdarsky es ambicioso y original, y en eso supera por mucho a sus antecesores, tanto a James Tynion IV, como a Josh Williamson, que pasaron casi sin pena ni gloria. Una buena historia, nada más