«Siempre me acompaña la sombra afilada y puntiaguda de mi padre. No saber de él me arde como un fuego que no termina de aflorar en la comisura de los labios. Una tarde, en el momento menos pertinente, escribí su nombre en el buscador de Google. Los primeros resultados mostraban perfiles homónimos. El cuarto era su esquela», nos cuenta Natalia, quien tras buscar el nombre de su padre en Internet, decide viajar a Irapuato, el sitio donde él nació. Al buscar los rastros de una vida que apenas alcanzó a llegarle a través de los ecos del abandono, Natalia intenta llenar un vacío sólo para darse cuenta de que la ausencia también es una identidad, un tipo de relato.
La protagonista nos dice: «Yo lo andaba buscando para hablar con él», pero hablar con fantasmas requiere siempre un desvío. Sea buscando el perro perdido de su anfitriona, posiblemente descuidado tras una borrachera épica, sea probando el sexo prohibido o rehuyendo de los cauces tutelares del afecto materno y de la pareja, Natalia embiste, contra sí misma y las certezas de su presente, para demoler el edificio de su identidad. En el proceso, se da cuenta de que tras cada hallazgo se esconde más incertidumbre. Entre su fascinación por el mundo de las arañas y la lucha contra una realidad que la arrincona, Natalia se pierde en las calles de una ciudad desconocida o navega en las sombras del aracnario donde trabaja mientras busca un asidero que le permita ser dueña de su propio pasado. Esta novela, que es a la vez una novela familiar e íntima, un retrato de extravío y descubrimiento, una road novel y la bitácora de una cicatriz, inaugura la voz narrativa de una escritora dispuesta a ir lejos en la palabra y hondo en lo íntimo. Especies tan lejanas nos invita a una lectura incómoda y adictiva, donde el miasma cotidiano se teje con las fracturas de la experiencia. El resultado: una telaraña que traza el andar interior de la vida material.
Pues a ver De nuevo un libro personal muy bueno, bien escrito y entretenido Pero De nuevo esta idea de (distraernos? distanciarse?) de la historia con esto de las arañas. Será que no hay material suficiente para completar la historia, que de por sí es super corta? Me recordó a Genética de los monos, en donde también se cuenta a la familia y se entreteje con el cerebro de los monos, aunque aquél me gustó más Por qué al final corre tanto y no cierra? No quiere comprometer sus emociones, si es que esto es verdad? Creo que es un libro que se había publicado antes bajo otro nombre y ahora con éste, y a mí me gusta más el otro y la otra portada En fin, que me divierte y me gustan las cosas que platica y su estilo también No me gustan las arañas y la rapidez para cortarlo de tajo O sea, no deja huella (para mí) pero paso un buen rato Eso
Hace algunas semanas leí la novela "Especies tan lejanas" de Nayeli García Sánchez (@cuartopiso), y quedé gratamente sorprendido. Nayeli no solo destaca como una excelente editora en mi sello editorial favorito, Alfaguara, sino que también ha demostrado ser una escritora excepcional.
La historia transcurre en Irapuato, un lugar que me resulta especialmente significativo, pues parte de la familia de mi abuela materna hizo su vida allí. Los protagonistas, Natalia y Jacobo, son una pareja que emprende un viaje con el propósito inicial de encontrar al padre de Natalia. Sin embargo, como sucede en muchas narrativas profundamente humanas, el viaje se convierte en una serie de acontecimientos inesperados que desvían el objetivo inicial. Este trayecto no solo los conduce a diversas experiencias y revelaciones, sino que les ofrece la oportunidad de encontrarse a sí mismos y reflexionar profundamente sobre sus acciones y decisiones.
Desde las primeras páginas, Especies tan lejanas es una lectura adictiva que te captura por completo y no te suelta hasta el desenlace. Uno de los aspectos más destacables de la novela es la magistral construcción de los personajes. Natalia, por ejemplo, es bióloga, y la autora le otorga una especialización en arañas que enriquece su perfil. A lo largo de la obra, Nayeli García Sánchez entreteje esta característica de manera brillante, utilizando el conocimiento científico sobre las arañas, incluso sus nombres científicos, como metáfora de situaciones universales que afectan a cualquier ser humano. Lo impresionante es que logra hacerlo sin resultar tediosa ni inverosímil, demostrando una destreza narrativa admirable que aporta profundidad y significado sin saturar al lector con información irrelevante para la historia.
La pregunta central del viaje de Natalia —¿encontrará a su padre? — se transforma en un punto de partida para reflexionar sobre temas universales: ¿Es esencial para el ser humano tener la certeza de su origen y sus ancestros? ¿Cuánto peso tiene nuestra historia familiar en nuestra identidad? ¿Qué tan conformes estamos con la vida que llevamos? ¿Podríamos cambiar nuestra esencia si modificáramos un aspecto específico de nuestra existencia?
Si aún no han tenido la oportunidad de sumergirse en esta novela, les recomiendo hacerlo. Estoy seguro de que disfrutarán tanto como yo cada página de este viaje literario.
Bien escrito y divertido. En momentos desesperante y en otros estresante porque leer tanto sobre arañas causa escalofríos constantes. La búsqueda del padre, común y constante en la literatura mexicana por obvias razones, acá se tuerce, la protagonista usa todo su esfuerzo por echar a la basura cualquier respuesta sobre su identidad que esta búsqueda irracional le regala. Es magnífica como personaje, en sus respuestas anodinas podemos ver sus heridas y es terrible como lector presenciarlas casi sin su permiso.
La autora se tomó el tiempo y dedicación para investigar sobre las arañas, algo muy interesante dentro del libro pero que siento que le quitó toda la relevancia al tema pincipal del padre ausente.
Me gustó mucho aprender sobre arañas. Pero no conecté nada con la protagonista, su forma de culpar a todos, cuando ni ella ni los que la rodeaban le debían nada. Solo hay una persona que le debía algo, pero ella no podía controlarlo.
Es solo que no la entiendo, entiendo su vacío, pero no su actitud ante lo demás.
Tampoco es que diga que Jacobo merecía más, no la verdad no. Pero no entiendo que hacian juntos.
Me llamó mucho la atención los tiempos que se ocupaban para contar la historia. Disfruté de la narrativa, pero me estrese mucho con la protagonista.
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Tremendo libro. Me sorprendió lo mucho que lo disfruté. Los personajes se sienten muy reales, hartos de sí mismos, de los demás y de su propia vida. La protagonista, Natalia, vive constantemente con el sentimiento de abandono que le dejó su papá por nunca estar presente en su vida. Ella cree que encontrando información sobre el, conectará con él y se sentirá más llena y feliz.
Por eso va a Irapuato, con la compañía de su novio Jacobo, al lugar natal de su padre. El libro está lleno de analogías e historias sobre las arañas. Toda esa información me pareció muy interesante, especialmente porque Natalia usa a las arañas como un mecanismo de defensa: piensa en ellas para relajarse, para entender su entorno y sus sentimientos. Natalia se siente muy real, comete errores y se autosabotea como una persona herida en la infancia.
Es un libro corto, entonces me sorprendió el tiempo que se toma con ciertas escenas para establecer a Natalia y su psique. Creo que lo único que falla es el final, la historia de Natalia no tuvo un cierre apropiado. Entiendo que la vida no tiene final, pero ¿cuál es el punto de hacer una historia incompleta? ¿Por qué terminar así, tan abruptamente, sin razón narrativa? Unas cuantas hojas más en un epílogo y esto hubiese sido un libro de 5 estrellas, a mi parecer.
La búsqueda del padre ausente, uno de los temas más recurrentes de la literatura mexicana, y no por moda, sino porque sigue siendo un problema muy vigente. En esta historia la protagonista viaja hasta Irapuato aún sabiendo que el padre tiene años de fallecido, en busca de muchas respuestas. La protagonista es experta en arañas, las cuida y las investiga. A lo largo de la novela va mostrando su admiración a estas criaturas poco populares y muy difamadas. Algo característico de las arañas es que mudan de piel, dejando completamente su exoesqueleto. Uno de los datos que más me impresionó es de una especie donde el macho encierra a la hembra con su telaraña sellando por fuera la cueva donde se aparean, y cuando nacen las crías se comen a la madre. La protagonista va entretejiendo su historia haciendo las analogías con esas especies que se perciben tan lejanas, pero que es interesante aprender de ellas.
¿Cómo se vive el duelo de alguien que siempre estuvo ausente? Un relato arácnido sobre el duelo ansioso de una hija después de enterarse que su padre ausente ha muerto. Con esta novela la autora cumple su cometido de transmitirnos la ansiedad de la hija, de debatir sobre el relato de la familia y de explorar los tropezones que se pueden dar en los momentos de duelo. Además de arrojarnos datos sobre las arañas. Es un buen comienzo para la escritora, se nota que tiene habilidades de creación literaria y que aún tendremos libros de ella en el futuro, aunque no es un libro memorable. Normal.
La lectura es cómoda, el texto fluye de una manera natural. Me gustó lo relacionado con las arañas, está catársis y sus reflexiones que compara con ellas sin que a ellas les preocupe mucho. La manera de la que habla del duelo es excepcional y más considerando su duelo a una persona que no conoce.
Los personajes son muy reales, cometen errores que haría cualquiera. Digo esto porque muchas acciones me parecen raras, que supongo tienen que ver con la perspectiva, y aún así logro empatizar con muchas de ellas.
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La novela es un viaje pero al final es un ensayo sobre la muerte de un padre o el significado de la ausencia de uno ¿Que es la muerte del padre si el padre estaba ausente? ¿Cuál es el impacto en el desarrollo de la personalidad, en el desarrollo de mis relaciones con los demás, con mi madre y con la configuración de mi mundo? ¿Desde qué horizonte intento darle sentido a la vida? Es un viaje interior que tiene la protagonista al tiempo que va a la búsqueda de lo que queda de la memoria de su padre en el mundo mientras intenta averiguar qué recupera de este.
Más que una historia, se lee como una catarsis, sobre todo la segunda mitad. La protagonista se cuestiona y se contradice en su monólogo interno varias veces e incluso da la impresión de ser una narradora poco confiable. No sabe lo que busca y, por lo tanto, no puede encontrar nada. A pesar de todo, este libro me hizo sentir enojo, frustración, confusión y da la sensación de que en realidad no termina.
Al inicio creo que me costó tener una lectura fluida, quizás por el estilo de la historia, (por costumbre?) pero a medida que avanzaba me sentía más cómplice de los pensamientos de Natalia, su búsqueda, sus emociones y su analogía con las arañas. Me encantó imaginarme esta historia como una película independiente proyectada en el teatro, con escenas entremezcladas entre realidad, la memoria y metáforas.
Mientras la narrativa te cautiva para adentrarte al mundo de las arañas, se teje una telaraña de memorias y ausencias, de emociones y pensamientos intermitentes, para descubrir una relación paternal escrita desde la ausencia. El libro trata del interminable viaje de Natalia para lograr llenar el vacío que la habita, el vacío que dejó su padre.
Tomé un taller con Nayeli antes de leer este libro y gracias a eso pude leerlo como si platicara con ella. Las ficciones autobiográficas me encantan porque son cercanas y hablan de la vida cotidiana. Escribir sobre lo mundano de forma que sea interesante es difícil y Nayeli lo consigue en este libro.
Muchas tarántulas ancianas mueren en su última muda porque carecen de la flexibilidad requerida para despojarse por última vez de su exoesqueleto.
Como si cobrara materialidad lo que siempre te acompaña, pero nunca se muestra con solidez. Un fantasma que de tanto hacerse presente un día adquiere forma y peso
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Muchas cosas me gustaron de esta novela, pero podría empezar por decir que la investigación que hizo la autora sobre las arañas es sorprendente. Creo que va muy de acuerdo con el tema principal de la novela, que es la búsqueda del padre, una especie “tan lejana”, o más bien, más lejana que las arañas.
lo devoré de una sentada. un libro adictivo, íntimo, sensible, profundo y brutal. se rió y se lloró. qué manera de atraparnos en una telaraña tan bonita de sentimientos. búsquedas y (des)encuentros. me urge comentarlo con quien se deje :’)
Me parece súper interesante la constante referencia de las arañas en la vida de nuestra querida Natalia, aunque al ser un libro corto se queda muy inconcluso en muchas partes, me parece que Nayeli García hace un excelente trabajo con su historia, me encantaría leer más de ella en el futuro.
No solo es la parte de las arañas, es la relación del personaje principal con sus padres. Esta muy bien escrito, desde mi lectura, no solo es la búsqueda del papá, sino de cómo está ausencia determinó la relación con la mamá.
Lo recomiendo mucho!
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No fui tan adepta a las metáforas consolidadas detrás de la afición a las arañas. Entiendo que el estilo de escritura es particular y los personajes se sienten distantes por un motivo que atiende a lo que desea comunicar este libro, no logré empatizar y eso afectó mi experiencia con la historia.