¿Qué es realmente la IA y de qué manera impactará en la sociedad a corto y largo plazo? Un análisis en profundidad sobre la inevitable transformación de la humanidad de la mano de la inteligencia artificial.
En 2022 se produjo una discontinuidad inesperada en los avances en inteligencia artificial. Se trata de la herramienta ChatGPT, con unas capacidades de razonamiento sorprendentes y cuya sofisticación cogió por sorpresa incluso a los más expertos. Esta tecnología revolucionaria se halla en el centro de una frenética carrera donde varias empresas y Estados se apresuran por ser los primeros en desarrollar la inteligencia definitiva.
Todavía desconocemos cuándo o cómo, o siquiera si llegaremos a alcanzarla, pero por el camino se están desarrollando inteligencias intermedias de una potencia extremadamente transformativa. Esta capacidad de reemplazar muchas de las tareas que las personas realizamos frente a un ordenador representan el pistoletazo de salida del fenómeno llamado «singularidad tecnológica». A partir de ese momento, las aplicaciones informáticas superinteligentes y los robots pasarán a realizar la mayoría de trabajos por nosotros y transformarán la sociedad en algo radicalmente diferente de la actual. La ciencia-ficción hecha realidad.
Muchos no son conscientes de la importancia de este fenómeno, o no están preparados para valorar sus consecuencias y han decidido negarse a aceptar esta disruptiva realidad. Carlos Fenollosa arroja luz sobre lo desconocido, nos ayuda a entender de dónde venimos y hacia dónde vamos con una claridad sorprendente, y ofrece elementos de reflexión para ayudarnos a ordenar nuestros sentimientos frente a lo incierto.
La crítica ha dicho...
«Uno de los libros más completos sobre la IA». Ignasi Belda, director de la AESIA
Carlos Fenollosa es profesor de Inteligencia Artificial en la UPC y de emprendimiento en la UIC. Algunas de sus start-ups son Puput, un chatbot de IA multimodal, y Optimus Price, un sistema de optimización de precios y predicción de ventas que han usado varias multinacionales. Ingeniero informático y máster en Inteligencia Artificial, trabajó como investigador en el Barcelona Supercomputing Center y después continuó su carrera científica en la empresa privada, donde es autor de una patente.
Fenollosa compagina la docencia con proyectos y divulgación. Imparte conferencias en empresas, escuelas e instituciones públicas, y ha sido consultor de IA para grandes multinacionales e incluso ¡para una película!
Su cuenta de Twitter es de las más importantes de España en el ámbito de la tecnología, con contenido que llega a más de cincuenta millones de visualizaciones. Además, su tutorial para crear un sistema operativo es uno de los veinte proyectos más populares de lenguaje C en Github a nivel mundial.
El libro “La singularidad” de Carlos Fenollosa se presenta como una obra sorprendente y audaz que desafía los paradigmas establecidos sobre la inteligencia artificial. A través de una narrativa apasionada, Fenollosa no solo sugiere que la IA que hemos desarrollado, como ChatGPT, ya está en proceso de “pensar”, sino que se atreve a afirmarlo con una convicción casi galileana: “eppur si cogita” (y sin embargo, piensa). Esta idea es impactante, especialmente considerando que otras figuras como Ray Kurzweil, referentes en el campo de la singularidad, no lo han expresado de manera tan directa y contundente.
La obra puede compararse con una sinfonía romántica como la Tercera de Beethoven, llena de fuerza e inspiración, con momentos de esplendor e intensidad emocional. El lector es llevado a través de las primeras 100 páginas como si fuera una exhalación, con Fenollosa exponiendo ideas revolucionarias sobre el futuro de la IA y su capacidad de pensar, a pesar de que muchos científicos y expertos lo niegan categóricamente.
Una de sus fortalezas es que, si este es el primer libro sobre inteligencia artificial que lee un lector, los libros que le sigan parecerán solo una sombra en comparación con el brillo de esta obra. Fenollosa aborda no solo el debate sobre la conciencia de la IA, sino que explora temas cruciales como la batalla por el control de la IA, los sueños antiguos de crear vida artificial, y los retos sociales y tecnológicos que plantea la singularidad. Además, ofrece una visión clara sobre los modelos de IA clásica, desde Siri hasta ChatGPT, haciendo accesible la complejidad de esta tecnología al lector promedio.
En resumen, “La singularidad” es una obra que despierta conciencias, con una visión que sitúa a Fenollosa como uno de los pioneros en defender que la IA ya ha comenzado a pensar. Esta visión innovadora y provocadora hace que el libro sea imprescindible para aquellos interesados en el futuro tecnológico y la singularidad.
Assaig sobre la intel·ligència artificial (IA): la seva història, com es programa i què ens espera en un futur no gaire llunyà. En un moment en què la IA està en boca de tothom, és de gran utilitat poder llegir un llibre com aquest, que ens explica com hem arribat fins aquí i què podem fer a partir d'ara. Perquè ChatGPT, bot de conversa que a mi personalment em té al·lucinada, no és el màxim que pot arribar a fer una IA, cal que estiguem preparats per saber reaccionar a tot el que vindrà. Espero que el fisioterapeuta-robot encara estigui lluny de ser una realitat, però fins que no arribi el moment el millor serà preparar-me per utilitzar la IA en el meu favor, com un recurs més que ve a sumar-se a tots el què ja teníem disponibles. Si teniu curiositat per tot aquest mon de la IA, llegiu-lo.
Me ha gustado especialmente las reflexiones de los últimos capítulos. Os comparto algunas de las perlas que recopilé durante su lectura:
"Detrás de este libro hay una persona que ha hecho una esfuerzo consciente para que el lector pueda ver, a través del velo de las letras, quién hay al otro lado, quién es, qué piensa, y qué desea transmitir. Este libro no es aséptico, no es gris, posee una intención. Si se limitara a exponer los hechos, no cumpliría con su objetivo."
"Seamos conscientes de la importancia de la variedad cultural mientras aprovechamos esta gran herramienta para ahorrarnos el trabajo tedioso. Sigamos deleitándonos con las obras producidas por un ser humano y para un ser humano: textos, imágenes, películas, música, cocina. Experiencias que buscan evocar un sentimiento, no anestesiar el cerebro del receptor para que corra indoloramente el reloj de una existencia gris."
"...no somos más que unos monos con una tragaperras en el bolsillo. Hemos convertido una calculadora con una antena de radio en un sustituto emocional, una prisión mental."
Me ha encantado este libro, está MUY bien escrito, con millones de referencias y citas que te van haciendo expandir el propio texto, y disfrutándolo mucho mientras se va leyendo.
Carlos es un viejo conocido desde mis tiempos de la universidad, como uno de mis podcasts de referencia, y este título no ha defraudado.
Empieza explicando un poco el origen de la computación, hasta la IA que hoy conocemos, uniéndolo sorprendente con los telares u otros inventos de Torres Quevedo.
Después se mete en temas más técnicos, explicando cómo funciona esto por dentro, y en la última parte plantea bastantes retos filosóficos que te hacen pensar y mucho.
De verdad, una delicia de lectura que recomiendo a cualquier persona un poco interesada en lo que está cocinándose durante los últimos pocos años.
La primera vez que oí hablar de la singularidad tecnológica fue en La guerra de la paz, de Vernor Vinge, un libro muy interesante por otros motivos pero que introducía ese concepto, desconocido para mí. Después he ido viendo cómo se profundizaba en el tema, dándose por hecho que era algo que iba a suceder en algún momento del futuro pero alejando ese momento del presente cada vez que nos íbamos acercando a él. Digamos que, siguiendo un símil que le gusta al autor, se alejaba la portería cuando se acercaba el delantero. Hasta ahora. En este libro se habla de la singularidad no cómo una hipótesis teórica o una profecía incomprobable, sino como algo cuyos primeros pasos se han dado. Incluso propone una fecha: noviembre de 2022, cuando se lanzó ChatGPT a nivel mundial con un éxito abrumador y una aceptación por parte de los usuarios sin precedentes. Lo que ha ocurrido desde entonces es una aceleración de los avances tecnológicos apoyándose en desarrollos previos que no se había dado nunca a esa escala y que no tiene visos de detenerse: la singularidad, la asíntota vertical de la curva. El autor habla de los precedentes de la tecnología, de los sistemas expertos y la inteligencia artificial, del descubrimiento del Transformador -la T de ChatGPT-, de los avances en velocidad de procesamiento y de almacenamiento de datos que soportan esta tecnología. Hace una descripción de cómo funciona intentando ser didáctico en un tema complejo que resulta poco intuitivo, tratando de que se entienda lo que hay detrás de una máquina capaz de contestar preguntas o representar imágenes mejor que un ser humano. Todo ello para explicar el contexto en que se ha creado esta nueva realidad y entender hacia dónde nos encaminamos. El punto principal del libro es ese, lo que viene ahora. Los cambios han sido muy grandes en muy poco tiempo y solo acaban de empezar. Todo lo que conocemos, el trabajo, las relaciones entre personas, la economía, la forma de producir, el ocio, van a cambiar y lo van a hacer en un plazo muy breve sin darnos tiempo a adaptarnos. Pero tanto si nos adaptamos o no va a ocurrir. No sé si las conclusiones del libro son optimistas o pesimistas. Eso es lo que más miedo da.
El libro resulta bastante interesante como introducción al campo de la IA para personas no muy avanzadas en el tema, aunque inevitablemente ha quedado parcialmente desactualizado debido al vertiginoso avance de la tecnología (por ejemplo, está escrito antes del paradigma TTC). Al ser, en esencia, un libro sobre tecnología, como editor yo habría incluido algunos diagramas o gráficas para ilustrar conceptos clave y comparaciones, lo que ayudaría al lector a retener mejor la información.
A pesar de su gran importancia, en mi opinión se dedican demasiadas páginas —más de 100— al tema de la transformación social impulsada por la IA, desde una perspectiva socialista, centralizadora y anti-mercado, en la que se aboga directamente por abolir el capitalismo como un mal que debe superarse.
Aunque utiliza un lenguaje abierto a otras posiciones, no aborda ni cita aspectos cruciales como la imposibilidad de que la IA acceda a las preferencias dispersas, cambiantes e inarticuladas de las personas; quién decide de forma centralizada qué progresos son convenientes y en qué medida; la competencia entre distintas IAs; o la evidente problemática de poner el poder de la IA general al servicio de la política, entre otros.
Planeo leer otros libros como Human Compatible, The Alignment Problem o Superintelligence para profundizar en estos temas.
Un llibre excel·lent que ho té tot: base històrica, descripció tècnica comprensible sobre què és i què no és (era) la IA el 2024, i un conjunt de reflexions de diferents àmbits que van molt més enllà de la tecnologia o l'impacte laboral.
Tot, a més, narrat amb molta traça i amb referències històriques i culturals no massa habituals en aquesta mena de publicacions.
Només un avís: llegiu-lo, però JA. Coleu-lo i fiqueu-lo dalt de tot de la pila, pq aviat quedarà desfasat i el que s'hi diu és molt útil, sobretot si sou joves O teniu fills adolescents.
La Singularidad es un libro especialmente recomendable para quien quiera entender la inteligencia artificial con cierta profundidad sin perderse en tecnicismos innecesarios. Se nota que está escrito por alguien que conoce bien la materia: hay claridad expositiva, pero también rigor, algo que no siempre se encuentra en un ámbito donde abundan enfoques superficiales.
Destaca también el tono: evita el catastrofismo fácil sin caer en la ingenuidad. Trata los riesgos, la regulación y la dimensión ética con sentido común y proporción, lo que se agradece en un debate a menudo polarizado.
Especialmente interesantes son las reflexiones sobre qué entendemos por “inteligencia” y cómo ese concepto ha ido desplazándose a medida que avanzan las capacidades de la IA. Pruebas como la de Alan Turing, que durante décadas simbolizaron una meta, hoy parecen insuficientes: a medida que la IA avanza, también elevamos el listón de lo que estamos dispuestos a considerar verdaderamente inteligente. Cuando una máquina logra algo antes asociado a la inteligencia, como jugar al ajedrez, traducir o conversar con solvencia, tendemos a dejar de verlo como inteligencia “real” y redefinimos la meta, en un constante movimiento de la portería.