Cuando leemos la poesía de Mariano Blatt, elegante y popular, resuena en nuestras cabezas su voz en ese tono zen contemporáneo que lo caracteriza. Divertidos o tristes, siempre sensibles, estos poemas vienen como desde los fondos de la ciudad; en sus pausas y en su capacidad contemplativa, pero también en el uso de la lengua que va derramando, aparece una cosmovisión que transita con comodidad esos bordes difuminados hacia el espacio abierto. Como dice el poema que da nombre al “una puertita de alambre/ que se abría al más allá”.
Publicó, entre otros, los libros: Increíble (El niño Stanton, 2007), Mi juventud unida (Mansalva, 2015), 200 ideas de libros (Iván Rosado, 2017) y Un lago que sube (Neutrinos, 2021). En Caballo negro publicó, en 2022, Alguna vez pensé esto (diarios 2012-2021), una edición aumentada de la que se publicó por editorial Triana en 2014.
Vieron esa letra de Charly que dice "dos tipos en un bar se toman la mano, prenden un grabador y bailan un tango de verdad"?. Este libro es un poco eso
ushhhhhhh yo sé que es mariano blatt pero no todo es un juego. me pregunto que pensaría si el libro fuera de alguien más y me encontrara con versos como “vuelvo caminando / llego / me baño / hago un mate. / 31 de agosto” o “enero / buenos aires / vos / yo / noche… / no sé / pensalo”. la memoria compartida es un increíble recurso que además permite escribir poesía hermosamente sencilla, pero hay que ser cuidadosos: siento que este libro raya en el abuso. me gusta que se lo haya dedicado a damián. y el poema sobre escuchar música clásica desnudos.
“Enero / Buenos Aires / vos / yo / noche… / no sé / pensalo / imaginalo / desealo / convencete / llamame / y cojamos”.
Noveno libro de poesía más vendido por Eterna Cadencia en 2024 (y salió en agosto!). Convengamos que la poesía ¿coloquial? no es mi tipo, pero con esto me di cuenta de que hay matices. En los poemas de Gustavo Yuste por ejemplo (“Las canciones de los boliches”) encontré versos que me gustaron mucho, así coloquiales y palermitanos como eran, quizás porque después de todo SOY un niño palermitano. Pero lo de este libro de Blatt está a otro nivel, no me dejó nada, ya me lo olvidé, me generó alternadamente indiferencia y risa (risa en el sentido de “no puede ser legal publicar eso!”). Hay 2 o 3 que quizás estuvieron más pensados pero la mayoría parecen escritos así nomás, producto de boludear fumado un rato.
Lo compre hoy y lo termine hoy. Me enamore de Blatt gracias a mi profesora de Literatura. Me enamore de sus poemas, de sus pensamientos, de sus ideas. Me enamore de él. Sentí una cercanía. Un refugio. Un Oasis, como los Gallagher. Me reí, y tuve piel de gallina con las descripciones que de-escribe. Quiero ser como él. Te amo Blatt.
Hablar todos quieren hablar. Pero me pregunto decir Que quiso decír?
Me gustó. La mayoría de los poemas son juguetones. Mis preferidos fueron Memorias de un lector (al que le agregué un verso final: "y entorna los ojos") y Emociones pátrias, con cuya primera parte me sentí identificado y cuya segunda parte me hizo acordar a Corsini interpreta a Blomberg y Maciel Película, la película de Mariano Llinás con Pablo Dacal.
En cada poema recupera y aviva la belleza de lo cotidiano, la sensibilidad de la confesión y la importancia de poner una atención microscópica en aquello que solemos pasar por alto. Mezcla palabras, las rompe, las resignifica y así crea una galaxia llamada Mariano a la que siempre voy a volver porque su poesía es un vaso del agua más fresca.
No fue para mí. Siento que me perdí algo, al resto de la gente le gustó. Más adelante lo voy a leer más fumado (menos no creo). Ahre igual quien lee esto g'nite
Meh, habiendo leído prácticamente todo lo que publicó este me parece el más flojo de todos. Hay un par de poemas que rescato pero tampoco son mis favoritos. 2,5 ⭐
como poemario en su totalidad, resoné más con “un lago que sube”, pero yendo a las particularidades, en “la puertita de alambre” me encontré con muchísimas sorpresas hermosas.