Sinceramente, no tenía idea de que iba a leer este libro, lo que pasa es que tenía una entrevista en francés y pensé que leer sería la mejor forma de "recordar" el idioma.
Este dark romance tiene el cliché del matrimonio forzado, entiendo que lo esperable en esta situación es que Elena se enfade y trate de salir corriendo. Su intento de huir no llega a ningún sitio y me da la sensación de que "se convence rápido" para casarse. Me refiero a que alrededor del capitulo 4-5 está ya planteado el matrimonio, y justo cuando se va a casar, se da ánimos a sí misma y se dice que no será una mujer sumisa como su madre. Creo que se podría haber enfatizado el conflicto interno que supone sentirse atraida por Adriano y a su vez, no querer casarse. No pierde su independencia porque nunca la tuvo, y eso me lleva a pensar que es posible que esa "aceptación" tan rápida y esa idea de: "me caso, pero no seré como mi madre" es una forma de autoengaño y disociación más que pragmatismo ¿Cuántas veces hemos dicho que no seremos como nuestros padres y hemos acabado haciendo lo mismo? Ya por el capitulo 12 está bastante convencida de que la vida de mujer florero no es tan terrible como le parecía al principio.
Pasamos a hablar de Adriano, el supuesto corazón de hielo que solo tiene "malote de instituto vibes". Durante los primeros capítulos solo he visto que cuentan historias de lo que se supone que hizo y cuando llega su punto de vista, solo encuentro frases del tipo "esa es la actitud que me ha llevado a donde estoy", ok, pero ¿puedes mostrarlo? Adriano, con su supuesto corazón de hielo lleva babeando detrás de Elena desde la primera página, para ser un capo que ha matado a tanta gente, me parece que sus acciones solo pintan un retrato tibio de alguien a quien le han puesto le etiqueta de mafioso a modo de adorno. Adriano solo existe en las descripciones pero no en sus acciones.
Conforme avanzamos es peor, porque Adriano, siendo un mafioso y habiendo matado a no sé cuantas personas, no tiene sentido que diga que quiere una mujer que lo desafie (capitulo 8), se supone que lo que haces con las amenazas/ personas que te desafían es aniquilarlas, no usarlas como oportunidad de crecimiento personal. He visto villanos de Disney que dan más miedo que Adriano. Ojo, una cosa que si tiene Adriano es gusto por el whisky, matar, no mata a nadie, pero sí que bebe como un cosaco. No sé si es realmente una especie de accesorio que usa la autora como representación de la masculinidad tóxica. Eso y que un jefe de la mafia beba tanto no da mucha confianza, sino una sensación de descontrol e irresponsabilidad. Creo que la autora confunde la complexión de un mafioso con la de un alcohólico funcional. Adriano no inspira miedo, inspira ganas de llamar a Alcohólicos Anónimos.
Nunca pensé que diría esto de una relación, pero creo que a Adriano y a Elena les faltan traumas y toxicidad. O sea, entiendo que el punto del dark romance es transgredir, explorar la posesividad, la obsesión, la moralidad ambigua y el deseo en su estado más crudo y, a menudo, problemático. No obstante, me encuentro unos protagonistas que estan jugando a las casitas, que no tienen habilidades para comunicarse y ese es todo el trauma que arrastran de una vida en una familia dedicada al asesinato y la extorsión. Ya habiendo leído como un 70% del libro, me encuentro dos escenas donde hay violencia. No sé cual me parece más innecesaria y menos adecuada al personaje. Se supone que el jefe no debería exponerse innecesariamente y entrar en una pelea con un cualquiera (escena de la discoteca), ¿para qué tiene subalternos y sicarios? ¿para que le hagan la compra de la semana? Es que no lo entiendo. Si tu héroe de dark romance resuelve sus problemas como un personaje de Jersey Shore, tenemos un problema de branding.
En cuanto al ambiente, tenemos la idea de que Adriano es un mafioso, y ahí se acaba todo el ambiente de mafia. La supuesta guerra entre familias existe, pero no sé donde, porque se menciona al principio y luego, eso desaparece a conveniencia de guion, porque estamos demasiado centrados en que se acuesten. La cuestión es que lo único que se menciona que diríamos que tiene que ver con el mundo de la mafia es la supuesta guerra entre familias, reuniones diarias sobre temas que no nos cuentan, se mencionan rusos y no sé, algo estará haciendo la familia Caruso, pero son tan discretos que no lo saben ni ellos.Entiendo que la miga está en la relación, pero estaría bien tener más contexto. Ya cuando nos acercamos al final del libro es cuando resurge la mafia para conveniencia de guion, no sabemos mucho del villano (que bueno, ¿en el dark romance suponiamos que era Adriano?) pero aparece para armar un poco de escándalo y darle resolución a la novela que se estaba haciendo larga.