3,5 ⭐️
"Cuando la luna está llena y con un halo rojo en su interior, es que esa noche se va a cometer un terrible crimen"
Con ‘Luna Roja’, Nieves Herrero da un giro a su trayectoria literaria y se sumerge por primera vez en el género del misterio, pero sin perder la esencia de sus habituales novelas de corte histórico y biográfico. En esta ocasión, nos traslada al Madrid de los años 50, una ciudad que empieza a sacudirse el peso de la posguerra y en la que el glamour y el crimen se entrelazan en una trama que tiene la alta sociedad madrileña como telón de fondo, un mundo lleno de apariencias y secretos.
Madrid, 1954: Margot Sanz Peters regresa a España después de formarse en Londres como periodista de moda. Miembro de una distinguida familia de diplomáticos la reportera accede rápidamente a los círculos más exclusivos de la ciudad. Pero Margot es mucho más que una experta en moda. Lectora voraz de las novelas de Sherlock Holmes, desde niña ha sentido fascinación por la mente criminal. Por eso, cuando el enigmático asesinato de una marquesa sacude a la alta sociedad madrileña, dará el salto a la revista de sucesos más popular del momento y comenzará a colaborar con la policía, poniendo así a prueba sus dotes de investigación en un juego cada vez más peligroso.
‘Luna Roja’ rinde homenaje a la crónica negra de la época, al famoso semanario “El Caso” y a una de las figuras más emblemáticas del periodismo de sucesos en España, Margarita Landi, en quien está inspirado el personaje de Margot.
Uno de los grandes aciertos de la novela es la minuciosa recreación del Madrid de la época. La autora logra capturar los contrastes sociales y los cambios que estaba experimentando la sociedad española, que comenzaba a dar sus primeros pasos hacia la modernidad. A través de los ojos de Margot, el lector transita desde los salones de la aristocracia hasta los rincones más oscuros de la ciudad, en un juego de contrastes que enriquece la historia. Además, la autora incorpora personajes reales de la época, como Cayetana Fitz-James Stuart (sí, es la Duquesa de Alba que tenéis en mente) o Aline Griffith, lo que dota de autenticidad al relato y refuerza el carácter histórico de la novela.
El mundo de la moda y el glamour que rodea a la aristocracia son el marco en el que se desarrolla la trama criminal. Este escenario aporta un aire de sofisticación a la historia que se ve reforzado por las apariciones de estrellas de la época dorada de Hollywood.
Margot no es detective profesional, pero su aguda curiosidad y su red de contactos la llevan a convertirse en una pieza clave dentro de la investigación. La dualidad que muestra y esa facilidad para desenvolverse en ambos mundos son elementos que refuerzan la identidad del personaje y que sirven para poner sobre la mesa el papel de la mujer en una sociedad en la que no era tarea fácil desafiar las convenciones sociales del momento. Sin embargo, su excesiva implicación en la investigación policial puede llegar a plantear algunas dudas acerca de la credibilidad, ya que no resulta del todo verosímil que una periodista tenga tanta injerencia en una investigación criminal.
A pesar de la fantástica atmósfera y de algunos giros narrativos, el misterio en sí mismo puede quedarse algo corto para los lectores habituales de novela negra. Las pistas resultan demasiado evidentes, lo que hace que el lector descubra con facilidad quién es el asesino, restándole una pizca de emoción al desenlace.
Otro aspecto que afecta al ritmo de lectura es el uso de frases en inglés, seguidas inmediatamente por su explicación en español dentro del propio texto. En mi opinión, la utilización de notas a pie de página habría sido una solución más efectiva, ya que de esta forma no se interrumpiría la fluidez de la narración.
No obstante, ‘Luna Roja’ ofrece una lectura amena, que destaca por el certero retrato de la época y el contraste entre los diferentes ambientes por lo que se mueve la protagonista, una mujer a la que su determinación y carácter llevan a enfrentarse a los límites impuestos a las mujeres en su tiempo. Y si has disfrutado de Margot Sanz Peters y compañía, estás de enhorabuena, porque parece que este no será su último caso.