Cuando te zambulles en este libro, es como entrar en un concierto en acústico de Manolo García, pero en vez de melodías, lo que resuenan son palabras tejidas con esa sensibilidad que solo él tiene.
Lo primero que salta a la vista es el estilo del autor. Es imposible no notar que el mismo que compuso esas canciones que tantos llevamos en la memoria está detrás de estas historias (Por poner un ejemplo es como si hiciera un Relato de la cancion "Pájaros de barro"). Los relatos parecen poesías disfrazadas de narrativa, llenos de imágenes tan potentes que casi puedes tocarlas. Manolo no te cuenta, te pinta con palabras. Cada frase tiene un ritmo, un cuidado en la elección de las palabras que hace que todo fluya con una cadencia hipnótica.
Un detalle curioso es cómo juega con los géneros y las atmósferas. Hay historias que son como un paseo por un barrio antiguo, con sus olores, sonidos y texturas, y otras que se sienten más como una ensoñación, casi surrealistas. Sin embargo, en todas encuentras ese toque íntimo, casi como si el autor te estuviera susurrando al oído.
Los temas que atraviesan los relatos son universales pero tratados de una manera única: la soledad, el paso del tiempo, los amores que se pierden pero no se olvidan, y esa lucha constante por encontrarle sentido a la vida en medio del caos cotidiano. No hay moralejas ni grandes giros dramáticos, pero sí una profundidad que cala.
Además, los personajes son un punto fuerte. Manolo les da voz con una cercanía que hace que los sientas reales, como si pudieras encontrártelos por la calle. Son vulnerables, a veces excéntricos, pero siempre humanos. Es fácil empatizar con ellos porque, de alguna manera, sus historias también son las nuestras.
Lo que más engancha es la honestidad del autor. No intenta impresionar ni hacerse el intelectual. Escribe como quien necesita hacerlo para entender el mundo, y eso se nota aunque esa manera de escribir ya sea relatos o canciones tan personal que tiene, necesitarás estar acostumbrado a dicha manera de plasmar poesía ya sea en un libro o en una cancion . Es un libro que pide ser leído con calma, saboreando cada relato o como se dice , quien toma un buen vino. Si te gustan las historias que mezclan lo cotidiano con lo poético y que dejan huella, este libro es para ti. Es un viaje literario que no decepciona y que demuestra que, aunque Manolo García sea conocido por su música, en la literatura también tiene mucho que decir...9/10