Conocí la existencia de la novela por su adaptación a manhwa, la premisa resultaba interesante, todo lo que implique transmigración hace que voltee dos veces. Así que investigué al respecto y me sorprendió que solo tuviera 102 capítulos. Era relativamente corta, lo que la hacía perfecta para ser mi nueva lectura de medianoche. Lo que no esperé fue que los capítulos fueran igual de cortos. En realidad, estoy sorprendida de que abarque tres volúmenes, de no ser por mi registro en Goodreads, habría jurado eran solo dos o uno. No es queja. Disfrute cada uno de ellos.
Aunque el tema de transmigración es bastante usual, al punto que sea un género en sí mismo, no significa que cualquiera pueda desarrollarlo de manera decente. Incluso en los clichés hay que tener buena mano. Razón por la que terminó abandonando muchos libros al final o simplemente la sinopsis no es suficiente para darle oportunidad. En este caso, el hecho de que el protagonista transmigrara a una muñeca fue el punto principal por lo que decidí leerlo. Es decir, no se trataba de un personaje secundario o un extra, con una historia en la línea original, que de pronto cambia todo. No. Era solo una muñeca, una existencia que no había originalmente. Lo cual, de solo pensar a los obstáculos que enfrentaría, me animo a darle una oportunidad. El hecho de que la historia fuera divertida fue lo que me hizo quedar.
La novela original era aparentemente un dark romance, bastante turbio, tóxico y con bastante drama. Yul lo recuerda así y como es su visón la que seguimos la mayor parte del tiempo, entendemos su miedo inicial por involucrarse con Mikael. Lo cual me parece divertido, porque la historia que nosotros leemos es bastante más suave. Es cierto que Mikael conserva su parte obsesiva, con un amor feroz, pero fuera de los grilletes iniciales, es ciertamente mucho menos extremo. Esto genera situaciones divertidas. Yul no lo sabe pero su aparición no solo cambió el interés romántico principal, sino que también la clasificación de la novela.
Algo que me pareció curioso y que no había realizado hasta hace poco, es como la pandemia se ha asentado como parte de nuestra historia, un pasado cada vez más lejano, que se ha convertido en parte de la ambientación de series o novelas. Tal vez no lo digan explícitamente, pero entendemos la época en la que estaba Yul. Lo que me hace darme cuenta lo reciente que es su publicación. Lo que también es notorio en las referencias de cultura popular o modismos. Notarlo fue un shock inicial. Usualmente los libros que leo llevan varios años de publicación, así que estoy acostumbrada a ambientaciones pasadas. Ver que no es tan lejos de la época actual, fue una sorpresa agradable.
Así mismo, creo que la/el autor/a es fan de Shingeki no kyojin. Hay mucha coincidencia con los nombres y apellidos. Lo cual, nuevamente, fue una sorpresa agradable. Me gusta la serie, el anime en general, así que no me quejo si hay referencias al respecto.
Puede que la historia no plantee un universo nuevo, o una trama revolucionaria, pero es entretenida de leer y ayuda a pasar un buen rato, por lo que vale la pena darle una oportunidad.