Zuli Linares es una joven que en apariencia lleva una vida tranquila hasta que un día tocan a su puerta para entregarle una caja de cartón. Eran pertenencias de su padre, una figura de la que siempre supo poco y que ahora sabía muerto. A partir de ahí encontrará una foto que le despertará todas las dudas e inquietudes de su pasado, su infancia, su madre... y sus falsos recuerdos. Será de la mando de Gonz, su roomie, y de Demonio, su gato, que Zuli logrará desentrañar esa línea del tiempo que le fue vedada y podrá, de alguna manera, saber quién era, quién es. Una novela entrañable en torno a la amistad, a los silencios y al dolor.
La insólita búsqueda de Zuli Linares de Mariana Osorio Gumá Ed. Hachette
En esta historia nos encontramos a Zuli Linares, una jóven que ha tenido una vida muy fuera de lo normal al cuidado de su “Padre” o padrastro al que ella siempre ha conocido como Toronto; una persona que aparece y desaparece de su vida de forma continua.
Un día le entregan una serie de cajas y la herencia que le dejo este padre, y aquí en base a una foto, Zuli emprende una investigación para designar el enigma de quien era Toronto y de quien es ella.
Un día “Zuli Linares naufragaba entre las olas de un mar agitado y ajeno, cuando abrió los ojos y se preguntó dónde estaba, qué día era, por qué le dolían los huesos, los brazos, la cara.”
Toda esta aventura la hará en compañía de su roomie y de su gato, conociendo a personas que nunca imagino conocer. La novela se desarrolla en el centro de la ciudad de México, sobre todo en el barrio chino, ubicado en la calle de Dolores.
Lo que me gusto Es un libro con el que te enganchas rapidamente, ya que sabes que hay algo que se oculta, algo que descubrir y que hay un peligro alrededor de este enigma.
Lo que no me gusto El cierre, la cuarta parte de la historia, una vez que inicia es muy predecible, me quede siempre en espera de una vuelta sorpresiva en la historia, pero esta nunca se presentó
Encontrarse a uno mismo muchas veces puede ir más allá de la metáfora, y en el caso de Zuli Linares, se convirtió en una pesquisa que la llevaría a descubrir las vidas de personas que, sin conocerlas, compartían las mismas huellas del dolor y de la sujeción. Amargor y sorpresa, además de humor y acción detectivesca, son elementos del tono que componen la trama de esta novela de Mariana Osorio Gumá que nos pone de relieve una pregunta para responder: ¿a qué máscara pertenecemos? Y, sobre todo, ¿cuándo podremos renunciar a ellas? La respuesta, al menos para Zuli, y esto es lo que me da esperanza de su búsqueda, es la justicia tanto con su memoria como con esas otras vidas que forman parte de la suya.
Este libro me pareció algo incompleto; siento que tenía el potencial de ofrecer mucho más. Reconozco que el tema que aborda es turbio e impactante: la trata de menores en un barrio concurrido de la Ciudad de México. Desde que lo leí, no puedo evitar recorrer el Barrio Chino con una sensación de inquietud, como si detrás de cada local se escondiera algo oscuro.
Sin embargo, hay aspectos que pudieron desarrollarse mejor. Por ejemplo, el personaje del doctor Mark y las distintas personalidades de Toronto se quedan algo cortos. Hubiera sido muy interesante incluir algún flashback que mostrara el momento en que Mark se dio cuenta del peso de su culpa, o si acaso la sentía cada vez que falsificaba identidades infantiles. También, hacia el final, cuando Zuli encuentra el segundo libro, habría sido emocionante ver más acción o al menos una complicación significativa que hiciera más difícil descubrir la verdadera historia de Toronto.
Aun así, la lectura es fluida, no se hace pesada, y logra entretener durante algunos días. Mantiene la intriga y despierta el interés por la vida de Zuli y su entorno, lo cual es valioso
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La insólita búsqueda de Zuli Linares de Mariana Osorio Gumá en colaboración con @hachettelivremx
“Zuli Linares naufragaba entre las olas de un mar agitado y ajeno, cuando abrió los ojos y se preguntó dónde estaba, qué día era, por qué le dolían los huesos, los brazos, la cara.”
En esta historia seguiremos los días de una chica en apariencia normal, pero su vida da un giro en el momento en que le entregan una herencia dentro de cajas, la cual es el legado que ha dejado su padre.
A pesar de que ella no tuvo el acercamiento ni convivió con él, toma esto como una señal para emprender una investigación y seguir las pistas a través de los objetos. En especial una fotografía, la cual cobrará mucho significado para ella.
Se verá acompañada de su roomie y su gato en esta aventura de autodescubrimiento. La manera en la que la amistad juega un papel esencial dentro de la historia fue lo que más disfruté, de la mano con este misterio sobre las raíces de una persona.
Si nunca han leído a una autora cubana, esta es una muy buena opción. También es un libro que si eres catlover (como yo) puede que disfrutes. El gatito de la historia se volvió posiblemente mi personaje favorito.
Recomendado si disfrutas leer literatura latinoamericana contemporánea.
¿Alguna vez has leído a una autora nacida en Cuba?
Tirándole más a 2.5 la verdad… y te explico porque:
Para mi, la primera mitad del libro no terminaba de cuajar. Al principio no entendía que pasaba (lo cual es el punto del libro) pero lo que no me gustaba era que los personajes y la historia y la apariencia de ser de barrio como que no te convencen, no te la acabas de creer.
Y no hablemos de lo raro que resulta el lenguaje que no acaba de ser de barrio mexicano, que de repente se corta con la mezcla de variantes que utiliza y te saca un poco de la yea de por si incongruente historia.
Cuando pasas a la segunda mitad del libro, que por cierto si esta un poco mas emocionante porque hasta incluye viajes y muchas revelaciones dignas de thriller, te das cuenta de lo forzado que fue el inicio, que el gato por ejemplo, sale sobrando y esta en la historia por que era necesario para una justificación de trama.
En resumen, no me arrepiento de haber leído hasta el final porque me gustan esas aventuras tipo thriller, pero eso no compensa lo que sentí al inicio.
Después de muchos años volví a leer a esta autora y quedé maravillado por el mensaje que aborda.
Con tres personajes entrañables iremos a una aventura, que por momentos se pone muy tétrica, en búsqueda de la verdadera historia de la protagonista.
Zuli fue adoptada por Toronto, un personaje misterioso y que pocas veces la visita. Cuando muere, le deja todas sus pertenencias a Zuli para que vaya en búsqueda de su pasado. Y de ahí es un frenesí de escenas dignas de una novela negra, en donde nos adentramos en el barrio chino, organizaciones de trata de blancas y falsificación de identidades.
Admito que el inicio fue un poco pedregoso porque no estaba muy seguro de a dónde se dirigía la historia, pero con el paso de los capítulos me atrapó y no pude soltar las páginas. Y bueno, hay un gato que habla del cual me encariñé mucho jajaj
La progresión del libro es muy buena, la trama me capturó casi instantáneamente. Sin embargo, el final de la historia me pareció muy acelerado. Fuera de mantener incógnitas abiertas que hicieran sentido con la historia y dieran lugar a un segundo libro se sintió como que ya lo tenían que acabar de alguna forma.
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Zuli Linares emprende un viaje íntimo y simbólico al descubrir la herencia de su padre. En un laberinto emocional que cruza el barrio chino, el I Ching y recuerdos silenciados, su voz fresca y sincera ilumina el misterio del origen y la fuerza de los vínculos. Me encanta el toque de humor.