Isabel y Juana guardan un secreto. Con el correr de los meses, el secreto se abulta como un gran fardo de paja lleno de agujas. Deja marcas, algunas imposibles de esconder. Aunque no se diga en voz alta, aturde. El secreto, también, se transforma en un fantasma y aparece de formas inesperadas: en el reflejo de un vidrio, en la oscuridad de la noche. Puede ser una sombra, una voz, quizás un presentimiento. Isabel y Juana viven con sus padres en una granja de pocos metros cuadrados, a dos horas a pie de un pueblo de la provincia de Buenos Aires. Todo funciona igual desde que tienen memoria, todo está perfectamente calculado. Excepto el secreto. Esta es la historia de dos hermanas que viven en un mundo donde los límites de la humanidad se desvanecen y donde el precio del desamparo puede ser muy caro. “En esta novela, Lucía Osorio alude al vórtice de los vínculos, ese torbellino inaudito cuya cifra, la mayoría de las veces, es el desencuentro. Lo hace con una prosa ágil de extrema y engañosa transparencia y un trabajo escrupuloso con el detalle. El texto brilla siempre: cada oración se tensa con un delicado lirismo”.
No quisiera spoilear nada porque creo que el recorrido y los descubrimientos son muy importantes para el lector y construyen lo que esta historia nos vaya a provocar. Pero si quiero enfatizar en lo bien que acompaña la narración a sus personajes de pocas palabras, al vínculo de hermanas compuesto de poco diálogo, acciones precisas y gestos innatos y puros. Es una historia de esas en donde la crudeza se esconde más en el día a día que en lo terrible, y en donde cada pequeño y sutil detalle compone y reafirma un cuento que podría ser cierto. Me encantó.
Empezar a leer este libro implica la necesidad de continuar leyendo hasta terminarlo. El libro es corto, pero el contenido te sumerge en una historia y un secreto que -necesitás- conocer. Las escenas se presentan con simpleza, pero con detalles que hacen a una atmósfera rural saturada, que influye en el clima emocional de los personajes. Y con capítulos cortos, vamos conociendo a 2 hermanas y su día a día.
Es un libro atrapante, me hizo sentir que estaba viendo escenas de una película, y el final me dejó con el corazón acongojado.
me encantan me ENCANTAN los libros situados en el campo, andá a saber por qué si veo un bicho y salgo corriendo…. en fin me gustó mucho la ambientación y las vibras oscuras que genera. una parte me hizo medio pegar un grito. podría ser más largo pero tiene su magia que sea asi de cortito, recomiendooo
No pude dejar de leerlo. Tengo aún en la cabeza a Juana y a Isabel. Qué historia tan asfixiante, lo no dicho, lo implícito, la crueldad. Es tan sutil, tan poético en cierto punto. Me encantó.
Un libro corto, pero no le falta nada, y tampoco le sobra. La historias de estas dos hermanas es desgarradora. Tiene muchísimos elementos que te hacen pensar y cuestionar la idiosincrasia de las típicas familias de campo. La forma de escribir de la autora es ágil, hasta por momentos parece ser cinematográfica, hay escenas que no necesita describir exactamente lo que está pasando para que entiendas la historia y eso a veces es más escalofriante. Recomendadisima lectura.
Una lectura breve pero contundente, cargada de elementos costumbristas. Con un ambiente denso, repleto de aquello que se esconde por miedo o por autopreservación, "Los fantasmas les tienen miedo a los perros" presenta una historia familiar situada en las afueras de Buenos Aires. Disfruté mucho la lectura, que es ágil y adentra al lector de inmediato en la trama, y la recomiendo.