UNA NOVELA DE FANTASÍA, OSCURA INSPIRADA EN LA HISTORIA, CULTURA Y MITOLOGÍA VASCAS
Euskal Herria, siglo XVI
Amada mía:
Los sucesos que corren de boca en boca en tabernas y mercados no son halagüeños. A pesar de que la Santa Inquisición se hace cargo de demonios y brujas con mano de hierro, las malas lenguas cuentan que la magia pagana está desbocada, totalmente fuera de control. ¿Es esto cosa de brujas, como clama el Santo Oficio? ¿Culpa de mujeres descarriadas, como gritan los curas en las plazas de los pueblos?
Toros de fuego que secuestran a muchachas, duendes de pantalones rojos que atormentan villas, mujeres con pies de pato que engañan y manipulan a jóvenes con su belleza extraordinaria, cíclopes que consumen carne humana, hombres serpiente que surcan los cielos envueltos en llamas… No son pocos los horrores que asolan estas tierras y a sus gentes. Y, a pesar de ello, la Iglesia ha decidido dar la espalda a las seroras y echarlas de sus parroquias y ermitas. A las únicas capaces de reconciliar lo santo y lo pagano. A quienes acuden las familias cuando orar no da frutos y el bienestar de los suyos peligra. A las seroras, a las cuales ya no les queda más que vagar por el reino, hacha en mano, en busca de formas de ganarse el pan.
Pero no temas, querida. No son pocas las mujeres santas que, incluso cuando todo parece perdido, no desfallecen. Te aseguro que, al igual que ellas, seguiré luchando, Por ti. Por volver a tu lado.
Nahikari Diosdado, además de escritora, es graduada en Psicología.
Comenzó en el mundo de la literatura autopublicando su relato “Mamá, el cerdo me mira mal”, lo que la llevó a meterse en la escritura de lleno. A mediados de 2018 fue seleccionada para la antología Iridiscencia, organizada por La Maldición del Escritor, por su relato “Loba de pueblo” y, a finales, participó como invitada en la antología Actos de F.E.
A principios de 2021 tiene ya publicadas cinco novelas cortas con Editorial Cerbero: Desollada, Prácticas Mágicas, Lauburu, Más allá de la brecha y Magia en cadena
Es una novela de fantasía que toma como base la historia, la mitología y la cultura vasca.
Uno de sus puntos fuertes son sus personajes, la figura de Andone destaca por su humanidad, vieja, herida y cansada.
La dualidad de lo santo (la iglesia y la Inquisición) y lo pagano (prácticas y ritos mágicos propias de la magia salvaje y las brujas) forma parte activa del conflicto y cohesiona la historia.
No se anda con muchos rodeos esta novela de fantasía oscura en la que conocemos al personaje de la serora, una figura histórica de Euskal Herría, mujeres que se encargaban de guardar las ermitas de los pueblos. No obstante, nuestra serora es especial, ya que, aparte de cuidar su ermita, supone un puente entre lo sobrenatural y lo divino. Lo que viene a ser una persona que pone paz en los entuertos. De este modo, seres mitológicos poblarán una novela que nos habla, en realidad, de la soledad, de lo que es ser una mujer en aquellos tiempos y, por supuesto, de nuestra querida Inquisición. Bienvenidos. Sobre seres y otras personas La verdad es que cuando empezamos la obra, nuestra serora no está en su mejor momento. Una conjunción de la edad, con un poquito de sobrepasarse con el alcohol y el tedio de la vida, al fin y al cabo, nos muestran a un personaje que tiende a la soledad y que prefiere no encargarse de nadie. Así que como os imaginaréis, craso error, pronto le salen los enanos (y casi sin metáfora). La obra está configurada como la conjunción de varias historias autoconclusivas en su primera mitad, pasando a ser una historia corrida a partir de un poco antes de la mitad de la obra. Eso sí, todas las historias tienen relación entre sí, no solo por la serora, sino porque, como decía más arriba, serán las que nos presenten a sus acompañantes en esta historia. Para ello, cada historia nos presenta un ser de la tradición vasca al que la serora tendrá que enfrentarse y del que tendrá que «salvar» a otros personajes. Entre estos seres, encontramos al zenzengorri, el toro de fuego, los galtxagorri, los duendes de pantalones rojos, el inguma, un demonio de las pesadillas… A ello se sumarán las nunca olvidadas brujas, presentadas en la novela como mujeres de gran poder conectadas a la naturaleza. Y así la línea entre un mundo y otro se convierte en un delgado hilo rojo. La figura de la mujer Ya os he contado que la serora es una mujer con un hacha, eso siempre es bien, y un rosario en la otra mano; por otro lado, os he dicho que también encontraremos brujas que conectan con la naturaleza. Bien, este es el punto clave de la obra, a nivel mitológico ambas figuras son cosas distintas, sin embargo, a medida que avanzamos en la obra vemos que cada una reina en su dominio, pero que estos no están tan separados como podíamos presuponer. Esto nos hace ver que tanto la creencia como el entendimiento del mundo es multifacético, ya que ambos grupos de mujeres, las seroras y las brujas, pelean por lo mismo y luchan por exactamente lo mismo, mantener el orden de las cosas. Lo que cambia es la perspectiva, una lo hace desde la fe y otra lo hace desde el poder (entendido este como una conexión con lo natural). El planteamiento del bien y el mal, de lo divino y lo pagano es algo relativo, más bien una postura ante la vida más que como un categórico vital Así vemos que esta histórica incompatibilidad no tendría mucho sentido ¿Y por qué será…? Efectivamente Con la Iglesia hemos topado, como se suele decir. Desde el primer relato, donde la víctima es una creyente hastiada del sistema eclesiástico, acá el cura, vemos que la Iglesia es un poder que se entiende a sí mismo de manera cuasi mística. Y esto siempre es peligroso. Desde luego el cura del primer pueblo pinta mal, pero es que a medida que vamos encontrando más hombres de Dios, pintan aún peor. Sin querer dar muchas más referencias, sí que hay que destacar la aparición de uno de los Inquisidores franceses más temibles de la historia Pierre de Lancre. Escrito en su juventud, Nahikari ha fabulado cómo una persona tan malnacida pudo haber hecho sus primeros pinitos y, la verdad, promete: manipulación psicológica, enfrentamiento a la propia Iglesia y asesinatos por doquier. Lo formal Me detengo un momento, antes de terminar, también en la parte formal de la obra. Como decíamos al principio, en la primera parte tendríamos que los capítulos son relatos completos, sin embargo, no estaríamos ante un fix-up, ya que se nos presenta como una historia unitaria que, además, está unida formalmente. Para ello la autora ha empleado el recurso de las cartas. Entre capítulo y capítulo, o entre historia e historia, un personaje escribirá a su amada su búsqueda de la serora, ya que necesita pedirle un favor. A través de las cartas conoceremos la participación de la Inquisición en todo este asunto y, finalmente, cuando dejen de incluirse en la obra, será cuando descubramos el nudo de toda la obra. De este modo, la obra nos va envolviendo en una espiral: introducción, historia, carta, así hasta que la carta se hacer historia y la introducción ya no es necesaria. Y nos lanzan al final. A disfrutar de lo dado La verdad es que se podría una estar horas hablando de las mil cuestiones que podemos desarrollar en La serora, pero es hora de cortar. Lo que sí os puedo decir es que es una obra que es agradecida leída de una y también leída a poquitos, que es una oportunidad muy buena para lanzarnos en el conocimiento de Euskal Herria y que todas las figuras que encontramos en ella están tratadas muy bien y con justicia. Además, el estilo de la autora es muy ameno de leer, muy gráfica y ágil, así que vamos a ello. Espero que os animéis de verdad con La serora y que lo disfrutéis un montón.
Las seroras son mujeres que se dedican a funciones auxiliares dentro de las iglesias, incluidos los tratos con criaturas sobrenaturales. Son mujeres, pero visten ropas de hombre y llevan hachas, por lo cual la jerarquía eclesiástica no las mira con muy buenos ojos. Andone es una serora que lleva años hundida en la autocompasión e intentando controlar su alcoholismo, pero, cuando un toro de fuego rapta a una joven local, el prometido la contrata para que acabe con ese demonio. Será el principio de su viaje.
Novela inspirada fuertemente en The Witcher (protagonista extraño que se dedica a luchar contra criaturas mitológicas y que va haciéndose con un grupo de acompañantes a través de sus aventuras), pero trasladada al Euskadi del siglo XVI. Eso sí, la autora no intenta en ningún momento darle un habla de época a sus personajes: al contrario, la llena de chistes y memes actuales, lo cual le da un contraste curioso.
Me ha gustado cómo retrata las leyendas y el folklore de la zona, y cómo lo que parecen ser cuentos independientes se van vinculando hasta formar una novela en la cual la historia de Andone acaba por ser importantísima. A destacar la aparición de Pierre de Lancre, figura histórica y que aquí es un personaje interesantísimo.
Este libro se me hizo un pelín complicado de primeras y creo que el problema aquí he sido yo. A partir del cuarto relato empiezas a ver la trama un poco más general y todo empieza a tomar forma y, en mi caso, se volvió mucho más entretenido e interesante. Pero de primeras, que parecía más una serie de relatos que van sucediendo en el tiempo sin tener realmente un hilo conductor principal, sí se me hizo un poco más pesado, pero únicamente porque ese formato y yo no nos llevamos bien.
El tercer relato me gustó mucho, porque me parece uno de los más bonitos que tiene el libro en cuanto a lo que ocurre, a pesar del final, que sí que es un poco más duro. Creo que si no fuera por como acaba el libro, sería sin duda mi relato favorito. Pero es que ese cierre... Madre mía.
Por otra parte, creo que disfrutaría mucho, muchísimo más, si tuviese más idea de mitología en general y de mitología vasca en particular. Aún así, creo que todo está muy bien explicado para bobis como yo, como para que no haga falta sacarse el postgrado en mitología.
Todo lo que sea tirar por lo nuestro siempre me va a parecer genial.
¡Está cuco! Mi personaje favorito ha sido el francés porque se le ve profundidad y varias capas bien hechas, los demás son muy arquetípicos (y además se nos recuerda con frecuencia el arquetipo que representan). La estructura de relatos al principio y el melme en la segunda mitad me funcionó bien. Mi parte favorita creo que fue la historia de las lamias. Lo que menos me gustó fue la disonancia entre los temas y el tono, porque siento que los primeros son graves y adultos mientras que el tono se me hacía infantil a ratos (creo que en gran parte porque sentía infantilizados a los personajes). Me ha gustado, está bien. No lo recomendaría fervientemente, pero tampoco lo desaconsejaría.
la historia es súper chula e interesante, todos los personajes tienen un nivel de complejidad que es increíble y ha sido tan divertido de leer... me he reido a carcajadas con el libro, ha sido increíble.
es el segundo libro que me leo de esta autora y he de decir que su forma de escritura me encanta, es súper entretenido de leer y se pasa genuinamente bien con sus libros. Si la serora tiene una segunda parte, como luce por el final, estoy deseando que salga y comprarla, porque mis dieces
Dios es solo una excusa, a quien verdaderamente venera la Inquisición es al patriarcado. Al menos en el universo creado por Nahikari Diosdado en 'La serora' -aunque tengo pocas dudas de que en la realidad también era así-.
Esta Euskal Herria del siglo XVI está rígidamente dominada por una moral religiosa que impone una disciplina férrea, en particular en el caso de las mujeres. En este contexto se nos presenta a Andone, una mujer entrada en años que pertenece al gremio de las seroras: trabajadoras de la iglesia que se encargan de administrar ermitas e iglesias, así como de mantener el orden y la convivencia en las poblaciones donde viven. A través de su actividad vamos conociendo al resto de personajes principales, con tres capítulos iniciales que podrían verse como relatos independientes cuya función es presentarnos a María, Olmo e Isabel; pero también al zezengorri, los galtzagorri y el inguma, criaturas de la mitología euskaldun escritas con gran habilidad. Más adelante nos toparemos con otras como las lamias o el tántalo.
A partir del cuarto capítulo, la estructura formal cambia y comienza el cuerpo de la novela, ya con una organización narrativa con continuidad que va recogiendo y cohesionando algunos hilos argumentales que la autora fue tendiendo en los tres primeros pasajes.
Uno de los puntos fuertes de la novela es su preciosismo a la hora de describir las escenas, con una prosa muy sugerente que me ha llenado de ganas de teletransportarme a esos lugares y acompañar a nuestra expedición en sus aventuras. Sin embargo, lo que me hace recomendar encarecidamente 'La serora' es el retrato que Nahikari Diosdado dibuja de una sociedad encorsetada por la opresión sexual y de género.
La iglesia es un mero instrumento disciplinador al servicio de la dominación masculina heterosexual, y la Inquisición es su punta de lanza afilada y fundamentalista. Los supuestos dictados de dios pueden ser pisoteados sin ningún miramiento si lo hace un hombre con el objetivo de perpetuar el orden social existente, mientras que las siervas más devotas pueden ser equiparadas con brujas si suponen una amenaza al privilegio patriarcal, aunque estén cumpliendo escrupulosamente el mandato divino.
Menudo repaso a la mitología vasca. La Serora, como una versión cristiana y vasca de un Geralt de Rivia también gruñón y solitario, entreteje historias de monstruos fantásticos con personajes llenos de carisma (y que necesitan un abrazo).
Y también está la Inquisición española. Amenazante y retratada con fiereza.
Me ha encantado como la historia va creciendo dentro de sí misma. Desde pequeñas pesquisas en un pueblo a un final trascendental y enorme.
La forma en la que los personajes evolucionan y se desenvuelven. Los conflictos morales y la escala de grises.
Si esto no se convierte en un clásico, no sé qué otro libro puede conseguirlo.
Está historia es magnífica. Me encanta la mitología vasca y este libro hace que quieras seguir leyendo más y más. Me ha encantado y los personajes son muy carismáticos, sobre todo el trío de la Serora, Olmo y María. Es como ir leyendo The Witcher pero en el País Vasco, es que me parece maravilloso. Es un si a todo. No le doy 5 estrellas porque el final me ha dejado fría. Pero se lo recomendaría a todo el mundo 😍
Qué maravilla, mis dieces. Me ha encantado la forma de narrar de la autora, es hechizante. Los personajes, las leyendas, el hilo conductor; todo estaba cuidado y descrito con mucho mimo. He tardado más en terminarlo porque los "capítulos" son bastante largos y el trabajo me tiene un poquito saturada, pero si no fuera por eso me lo habría bebido. He disfrutado muchísimo leyendo y aprendiendo un poquito más sobre la cultura de Euskal Herria ❤️
Qué maravilla de libro dividido en pequeñas aventuras. Me ha gustado un montón, me ha hecho reír y llorar un poquito, pero, sobre todo, me ha ayudado a conocer más acerca de la mitología vasca. Deseando leer más sobre la serora.
Vaya librazo. La historia esta contada a través de aventuras pero no deja de ser parte de la oscura realidad que fue la Caza de Brujas. La edición del libro no puede estar hecha con mas amor y cariño, se nota desde que lo coges por primera vez. Es increíble al 100%
The Witcher pero con una señora añosa vasca. Bastante entretenido, de aventurillas, un toquecillo de humor y un final bastante chulo. La autora además es muy cute.
Me ha hecho reír, tensarme, llorar, las conversaciones son fantásticas al igual que sus personajes. Ojalá seguir leyendo más de la serora, porque la he cogido muchísimo cariño y tener que despedirme del libro ha sido un dolor
Si alguien lee esta reseña: - Si te gustó Geralt de Rivia, este libro te va a gustar mucho - Si no te gustó Geralt de Rivia, este libro también te va a gustar porque en mi opinión mejora muchísimas cosas que fallan en las novelas del brujero.