Cada uno de los capítulos es independiente de los anteriores, por lo que es un libro para leer y disfrutar, hay capítulos de todo tipo: algunos te iluminan, otros te congojan y otros te enamoran. Ninguno de los capítulos te deja indiferente, todos tienen un aprendizaje y todos te hacen valorar lo afortunados que somos y la cantidad de cosas que tenemos que agradecer.
No es un libro de crianza al uso, es un libro más inspiracional, y de valorar lo que tenemos, indica algunas pautas de cómo enfrentarse a ciertos aspectos de la vida como la infertilidad, una adopción o un divorcio.
Cuenta la historia de muchas familias, todas diferentes, que le han confiado la salud de sus hijos, nos cuenta historias de paternidad y maternidad y de cómo a través de esas personas transmite valores a sus propios hijos. No elude ningún tema, por doloroso o difícil que pueda parecer. La maternidad desde la discapacidad, las dificultades de concebir un hijo, el dolor de un aborto o los prejuicios que a menudo acarrea la adopción.