La historia de Sukhyang y La joven Sugyeong son dos novelas de la antigüedad coreana sobre intrigas palaciegas, rivalidades políticas y amores prohibidos. En las dos obras, un hada del paraíso y su amante son condenados a renacer como humanos por su relación ilícita. Las miserias del mundo y el periplo tortuoso hasta volver a encontrarse son el motor de ambas tramas. Por primera vez traducidas al español, estos dos clásicos nos muestran las tensiones sociales de la Corea premoderna mezclando la fantasía con los anhelos del pueblo.
Books can be attributed to "Anonymous" for several reasons:
* They are officially published under that name * They are traditional stories not attributed to a specific author * They are religious texts not generally attributed to a specific author
Books whose authorship is merely uncertain should be attributed to Unknown.
En el libro se encuentran "La Historia de Sukhyang" y "La Joven Sugyeong". En ambas historias la protagonista es un hada a la que exilian a la Tierra de los humanos por cometer un pecado relacionado con el amor. También exilian a la Tierra al semidios que se enamora del hada por cometer el mismo pecado. En ambos casos son castigados por el Rey de los Dioses. Otra cosa en común que me pareció interesante fue el nacimiento de estos semidioses y hadas en el mundo humano, que está relacionado a la cultura. En los dos cuentos, estos seres que no pertenecen al mundo humano nacen en un ambiente rodeado de un perfume y una nube de colores. Además, son "entregados" a sus madres por hadas que les dicen algo sobre su destino. También tienen en común que los padres en la Tierra son personas que por pecados cometidos en otras vidas solo pueden tener hijos después de mucho intentarlo lo y pedirle a los dioses. Sin embargo, aunque ambas historias pueden parecer muy similares, tienen contextos y situaciones diferentes. Mientras que el primer cuento tiene un final feliz, en el segundo el desenlace final podría no parecer tan feliz. Sin embargo, en mi opinión, si bien existe la tragedia, se resuelve de forma feliz. Por otro lado, la extension de la historia también es muy diferente.
Una cosa que me gusta mucho de los libros de Hwarang son los prólogos explicando el entorno y la realidad social. En esta edición, hay un muy buen prólogo contando de dónde salen estos cuentos y en que época se situan. Eso sí, cabe aclarar que tiene algunos spoilers con respecto a los finales de las historias. También hay explicaciones de algunas cosas dentro de las mismos, porque incluye muchos nombres de personajes históricos o de mitología de la región.
Lo que más me gusta de este tip o de historias es que permiten entender la historia y cultura de un país en determinado momento histórico.
Ambas historias me gustaron mucho, me encantó el parecido que tienen con las historias de hadas de occidente y que a la vez no tuvieran nada que ver.
Definitivamente recomiendo estas dos historias a todos los que quieren entender un poco de dónde viene la cultura actual de Corea y a los que quieren leer historias coreanas de un género diferente a lo que normalmente se acostumbra a traducir al español.
El libro está compuesto por dos historias. La historia de Sukhyang es la más larga, sobre una niña que alguna vez perteneció al cielo, pero fue desterrada junto con su pareja. Los dos renacieron en este mundo y tienen que volver a encontrarse. Todo el asunto es muy fatalista, con las circunstancias y las adversidades ya predeterminadas; la protagonista sólo puede aguantar con estoicismo por la promesa de un final feliz. La otra historia, La joven Sugyeong, es mucho más corta en comparación, y con ello va más directo al punto. Es sobre las tribulaciones del personaje titular; si bien también hay un elemento del otro mundo, el enfoque es mucho más terrenal, con el efecto que ella tiene en la familia de su pareja. En este la promesa del final feliz ni siquiera existe, al menos en esta vida.
Las dos historias permiten ver un poco el mundo en la Corea medieval, así como un retazo de lo fantástico incorporado en la narrativa, en donde la presencia de espíritus y deidades es considerado algo común y esperable en este mundo, un mundo en el que en realidad conviven dos mundos distintos.