Thriller psicológico trepidante.
Un horror de enganche total. Sr. Harris, por favor, más novelas de este estilo.
Ante la reacción de las principales bolsas, provocada por la guerra de los aranceles, me he animado a leer esta novela sobre el mundillo de los mercados financieros.
Alexander Hoffmann es físico. Pero actualmente dirige "Hoffmann Tecnologías de Inversión" dedicada a la gestión de fondos de inversión de alto riesgo. Además es el creador del sistema algorítmico Vixal, una IA que está en pruebas y que está dando excelentes resultados.
Por sus manos pasan diez mil millones de dólares en activos. Y gracias a sus algoritmos consiguen un porcentaje altísimo de rentabilidad de la inversión para sus inversores.
Junto a su mujer, Gabrielle, licenciada en arte y artista vanguardista, vive en Ginebra desde hace 14 años. Ella es inglesa y él norteamericano.
Hace poco han instalado un sistema de seguridad en su mansión, de alta tecnología y difícil de burlar. Pero lo han desactivado a las cuatro de la madrugada, momento en que el sistema ha saltado. Hoffmann ha sido atacado y golpeado en la cabeza por un hombre de aspecto extraño, que ha huido.
Este es el principio de la novela.
Casi todos los capítulos comienzan con párrafos muy interesantes, extraídos de las obras de Charles Darwin. Esos fragmentos pertenecen a una edición original, un libro que misteriosamente recibió Hoffmann en su casa y que colocó en la estantería de su estudio la noche antes del asalto, junto a otros libros antiguos de su colección privada, valorada en miles de dólares. Sorprendentemente, el intruso no se llevó nada. Esa noche Hoffmann había empezado a leer los capítulos sobre la sorpresa, el asombro, el miedo y el horror.
Casualmente, al día siguiente, Gabrielle presentaba la primera exposición de su obra y él presentaba Vixal a un conjunto de inversores internacionales. A pesar del fuerte golpe en la cabeza y los puntos de sutura, Hoffmann no quiso cancelar los eventos.
La IA Vixal se basa en el índice del miedo.
"Durante cuarenta mil años, sólo los humanos fueron animales con lenguaje. Ahora, por primera vez, eso ha dejado de ser cierto. Compartimos nuestro mundo con los ordenadores... Los robots imaginados en el pasado serían nuestros sirvientes, realizarían tareas complejas para permitirnos disfrutar de nuestro tiempo libre. Está ocurriendo lo contrario. Los ordenadores están sustituyendo a traductores, técnicos médicos, técnicos jurídicos, contables, operadores financieros".
Los operadores financieros llaman "el índice del miedo" a la tasa de volatilidad del mercado, llamada Vix. Es medible y, cuanto más alta, mayor es la incertidumbre en los mercados financieros.
Y en este punto empieza la gran trama de la novela, de ritmo frenético que hacia el final se hace angustioso.
No voy a hablar de la trama. Sí diré que hay una parte importante relacionada con las operaciones en bolsa, pero que pueden entenderse bastante siendo un neófito en la materia.
El final de la novela es coherente con todo lo sucedido el última parte.
Este autor escribe de maravilla!
Cinco estrellazas!