Bajo el enunciado de la sinopsis nos encontramos con una posible búsqueda de identidad característica de una transición adolescente hacia su vida adulta; el conocimiento, la madurez, la pérdida y el encuentro.
Sin embargo, a medida que incursionamos en la trama descubrimos que el camino por el que el autor encausa a Bruno es mucho más que una transición hacia el destino; es un entramado repleto de espinas, mentiras, secretos y una espiral emocional de autoengaños y violencia, que desmoronan a nuestro personaje hacia la oscuridad de medidas desesperadas.
Hay emociones palpables en la trama, a medida que acompañamos al protagonista, podemos sentir su pérdida y dolor a través de las palabras del autor; es un relato crudo y algo severo para un joven que solo parece encontrarse en el momento y lugar equivocados de una historia que trasciende a su propio control.
Un factor destacable que cabe mencionar, es que el autor se encarga de sorprenderte con un evento diferente en cada capítulo, mantiene el cliffhanger funcionando y queriendo más de él; estoy segura que en el género del suspenso sería capaz de adherirnos a sus palabras de principio a fin. Sin embargo, en algunos momentos, estos mismos entramados se sintieron fuera de lugar, quizás con mucho contenido en la escena de los que no estaba previsto suceder.
Por otro lado, no hay trigger warnings en el interior que revelen el impacto que pueden causar al lector los eventos, por lo que debería enunciarlos para el público sensible: Alución de prostitución, secuestros, abuso de menores, violencia de género, intento de suicidio y aunque el autor menciona estos tópicos en sus redes, creo que debería incluirse en el interior del libro porque hubo muchas escenas que se describieron de forma tan gráfica, que veo una necesidad en mencionar sus advertencias.
Explayándome en la historia y el conjunto de contrastes variados que el autor construyó alrededor de Bruno, nos encontramos no solo con una búsqueda de identidad, si no también con historias alternas que encajan a su alrededor; historias de pérdidas, de heridas profundas, de escenarios complejos donde quizás me habría gustado más inmersión, hubo muchos eventos que acabaron siendo un enunciado perdido, entre todo el contenido afiliado a la historia.
Me hubiese gustado más profundidad en sus personajes porque hubo muchas historias de las que hablar, y quizás que aquellas escenas de impacto hubiesen sido sugeridas con más suspenso, sentí solo se soltaron de golpe y no alcancé a apreciarlas en la lectura.
En otro contexto, los capítulos fueron cortos, los detalles ilustrados en sus páginas brindaron una composición en la maquetación que resultó muy hermosa y atractiva; el diseño de esta segunda edición es realmente destacable y me siento obligada a mencionarlo porque visualmente es precioso.