Esta autobiografía escrita desde la rabia, aúna muchas opresiones en una vida. Habla de las realidades de una niña que sobrevive a la violencia machista pero que no sale ilesa de ella. Narra las vivencias de una adolescente que llega al feminismo en busca de respuestas a las miles de cuestiones que tiene en la cabeza. Cuenta las desventuras de una chavala Disca que lucha por aceptarse a sí misma, a su cuerpo y sus limitaciones. Bucea por el autodescubrimiento bifem de una joven que no sabe quién es. Urga en la herida de la mujer intersexual que se descubrió y tardó tanto en nombrarse como tal. Y también habla de afectos desde las vivencias de esta mujer que ha decidido dejar de pensar que es malo ser la loca, intensa, tullida, viciosa y hermafrodita que solo quiere ser feliz.
Ariana es una definición clara de interseccionalidad y esto se refleja en su autobiografía. Es un placer haber tenido la oportunidad de conocerle en persona.
Una lectura ágil sobre cómo Ariana convive son su diferentes intersecciones (intersexualidad, bisexualidad, discapacidad y no monogamias entre otras).
El epílogo de Maritha Marqués amplia el concepto de feminismo interseccional con una perspectiva antirracista.