Se lee rapidísimo, es un libro de una tarde. Una protagonista atrapada en sus propios pensamientos que parecieran más un sueño, culpa a las pastillas por no poder encontrar el hilo conductor en ese montón de ideas fastidiosas y nostálgicas. Una verdad que se le escapa y cuando la nube de confusión se disipa todo se vuelve confuso y doloroso. Enfrentarse a la madre y dejar ir.