El título de este libro llama mucho la atención, utiliza verbos llamativos y promete conseguir lo que uno quiera a través de la persuasión. Una vez que lo abres y comienzas a leer, ves que es más que eso: empieza advirtiendo que las mentiras son algo que no se sostienen en el tiempo, por si tienen la tentación de utilizar lo que te enseña aquí para ir diciendo cosas que no son, y continúa con algo mundano y común como es el miedo que se tiene a hablar en público o miedo escénico. Es decir, no hay que quedarse solo en el título sino que hay que leer y ver lo que este libro nos ofrece en realidad: la manera de poder expresarnos en público de manera correcta, conectando con quien nos escucha utilizando sencillos trucos y enseñándonos, a la vez, claves para que no nos engañen los discursos de los demás. Nos muestra como corregir errores al expresarnos, mantener el interés de quien nos escucha, utilizar el lenguaje verbal y no verbal, no dejarse arrastrar por las emociones ni utilizar un exceso de muletillas empobreciendo y opacando lo que queremos transmitir, así como a separar la paja del trigo a la hora de proporcionar información a los demás; también tiene algunas técnicas y ejercicios para llevar a cabo, mejorando la comunicación y el discurso. Está escrito en segunda persona, es decir, el autor se dirige directamente a quien lo está leyendo de manera que resulta todo mucho más cercano, con un lenguaje sencillo de entender y ejemplos prácticos. También trae un código QR para acceder a contenido del escritor y seguir mejorando. En definitiva, un libro del que se puede sacar mucho partido para mejorar la manera en que nos comunicamos y la forma en que nos ven los demás.
¡Wow! ¡Gran libro, Juan! ¡Cuánto contenido de valor! He estado enganchada de principio a fin. Es muy fácil de leer y cuenta con ejercicios prácticos para que te pongas en marcha desde el primer momento. Lo recomiendo para todos los niveles, tanto si estás empezando en el mundo de la oratoria como si ya tienes experiencia. Enhorabuena!