Frente a la tecnofantasía, decrecer es la clave para una industria real y sostenible.
Vivimos en una era de crisis múltiples, que avanzan a diferentes ritmos e intensidades y definen nuestro presente. La crisis climática se acelera, mientras que la crisis social crece con el rechazo a la gentrificación y el auge de movimientos populistas. La crisis energética alterna momentos críticos con periodos de calma, y la de materias primas afecta las cadenas de suministro; a todas ellas ahora sumamos la crisis del agua potable.
Esta situación nos conduce a un choque inevitable con los límites de un planeta finito y la incapacidad de los poderes políticos y económicos para entender que seguir creciendo de forma perpetua es inviable. Pero, paradójicamente, cuando las empresas manufactureras priorizan la supervivencia al crecimiento, está claro que algo tampoco va bien.
Europa, particularmente vulnerable por su envejecimiento, la escasez de recursos y una industria superada por potencias como China y Rusia, enfrenta una rápida desindustrialización.
Es urgente encontrar soluciones sostenibles que aprovechen el verdadero potencial del continente. El futuro de Europa plantea el necesario debate sobre el modelo industrial y el futuro que nos espera en este contexto de crisis global.
Sencillo, claro y conciso. Las cosas se explican de manera fácil, sin entrar en excesivo detalle y sin tampoco pecar de una exagerada simplificación. En general, el libro es un gran ejercicio de pedagogía estimulante a la par que ácida por las no tan esperanzadoras verdades que revela. Se lo recomendaría a cualquiera que se pregunte en su día a día, si la manera actual en la que vivimos tiene fecha de caducidad...
Libro muy recomendable para entender, sin necesidad de conocimiento científico especializado, las diferentes crisis por las que atraviesa el planeta así como el papel de Europa y la necesidad de redefinir su modelo industrial con la idea de la sostenibilidad.
Los primeros capítulos son una repetición resumida de lo ya comentado en anteriores libros. Y de la parte de la reindustrialización esperaba algo más, pero es un punto de partida para abrir un debate urgente y necesario.
Un poco decepcionante por haber escuchado gran parte del contenido anteriormente e inferior a sus anteriores libros, por una lenguaje más simplista y una búsqueda de exponer ideas de manera fútil para que no cueste mucho esfuerzo comprender, lo que hace un texto carente de carácter ensayístico y carga intelectual.
Sin duda el autor no deja casi ningún tema relevante sin tratar: agricultura, energía, tecnología, contaminación, cambio climático… El futuro que nos espera no es muy halagüeño y no todo está perdido, pero claro, conlleva un gran esfuerzo que espero que podamos llevar a cabo como sociedad.
Desde mi punto de vista más ameno que Sin Energía, pero quizás algo repetitivo respecto a Petrocalipsis. Sin embargo, este se centra más en el decrecimiento (como bien pone en el título) y aborda temas directamente relacionados.
Como chocarse anticipadamente contra los límites planetarios que el propio libro refleja. Realmente es urgente decrecer, es ahora la condición para aspirar a un futuro más justo.
Muy muy interesantes capítulos sobre los límites planetarios y sobre la relación de los seres vivos con la entropía. Poco del tema reindustrializacion que sale en el título.
Esperanzador y deprimente a partes iguales. Lo que podríamos y deberíamos hacer y no se hará. Europa se acerca al colapso, pero al menos nos quedará el decir "Yo ya lo veía venir"
A ver en unos años qué tal lo del fin del Mundo blablabla... Hasta entonces, lectura despierta y amena sobre el panorama climático y económico, aunque el actor sea más burdo en lo segundo.
Explica muchos problemas actuales con detalle y propone alternativas viables y prácticas. Me sorprendió la omisión del decrecimiento de la población en Europa y el mundo, que naturalmente creará menos necesidad de recursos netos pero más presión en el actual modelo económico de crecimiento perpetuo.