De la desindustrialización al after en un pueblo deprimente pero con encanto.
Donde había una central térmica, ahora hay un gran hueco.
Isidorín se ha prejubilado después de una vida dedicada a la minería y ocupa sus horas aprendiendo ruso y organizando carreras para los guajes del club ciclista. Piensa que su mujer Milagros se está haciendo vieja, y esta cree a su vez que él solo abre la boca para fastidiarla. El matrimonio hace aguas, y ella busca una ilusión en el profesor de bachata de la residencia para ancianos donde trabaja.
La Juli, una de sus compañeras en la residencia, lleva una temporada faltando de manera sospechosa al trabajo. Se la ha visto por los bares del pueblo y de León con Xairu, el hijo de Isidorín y Milagros, que aspira a alcalde de Llanos de Alba con un partido de extrema derecha y sin muchos argumentos políticos. En realidad, su vida parece basarse en comprobar si estar destruido e hace indestructible o si, cuanto más destruido está, más se puede destruir.
Esta novela mira las grietas de una relación que se ha construido a base de el silencio insoportable en la casa y el ruido aún más insoportable en la cabeza, la incapacidad de expresar sentimientos, la posibilidad de sentirse observada e ignorada a la vez, lo diferente que podría ser la vida si no se pareciera tanto a la de nuestros padres.
Pasando de la desindustrialización a los afters, con toda la crudeza y la ternura, Ropa tendida es una ruta en coche por un pueblo deprimente pero con encanto; una obra que nos habla del deseo de escapar no de un lugar sino de uno mismo.
Óscar García Sierra nació en León en 1994 y vive en Madrid. En Anagrama ha publicado Facendera, su primera novela, finalista de los Premios Openbank de Literatura by Vanity Fair, en la categoría de mejor autor revelación, y seleccionada entre las mejores novelas de 2022 según medios como Esquire y elDiario.es: «La revelación de la temporada» (Berna González Harbour, Babelia). Autor de Houston, yo soy el problema, sus poemas han aparecido en publicaciones como Tenían veinte años y estaban locos, New Wave Vomit, Ciudades esqueleto, Playground, Efecto 2000 o Revista tn. Ha colaborado en antologías en México (Pasarás de moda y Hot babes), Argentina (1.000 millones. Poesía en lengua española del siglo XXI), Estados Unidos (Noon on the Moon. Poetic Series #4) y España (Millennials). Ropa tendida es su segunda novela.
Me ha gustado muchísimo pffff lo he pasado mal leyéndolo he sufrido muchísimo por la Juli❤️❤️ lo que más me ha gustado ha sido lo bien escrito está wow
“A menudo la Juli piensa en lo diferente que hubiese sido su vida si las ventanas de sus habitaciones hubiesen tenido otras vistas, si en vez de mirar otras ventanas o fábricas o vías del tren hubiese podido pasar horas mirando montañas, prados o, al menos, el cielo”.
donde en facendera había juventud y fábula, esta historia consiste en capas de decadencia sobre decadencia sobre decadencia (o asfixia, o humo naranja o negro) - en ese sentido me gusta que funcione casi como una cara b del primero. aunque esta vez me costó aprox 1/3 del libro en sumergirme, de nuevo la narración del autor me ha resultado un torbellino que me ha tragado por completo!
p.d. por alguna razón el libro m ha funcionado muy bien escuchando el nuevo disco de carolina durante en paralelo
Oscar García Sierra te lleva a un mal sitio (o un mal viaje) en este libro. Si en Facendera nos hablaba de un pueblo medicado (entre otras muchas cosas), en Ropa tendida nos habla de un pueblo drogado (entre otras muchas cosas). La desgracia se desliza de padres a hijos como si fuera hereditaria, la falta de esperanza y las malas decisiones, o la escasez de las mismas, lleva a los protagonistas del libro hasta un pozo profundo y cuando caen lo más bajo que piensan que pueden caer, se ponen a cavar. El Ryu Murakami leones 🤝🏼
el autor con los mejores finales de la literarura moderna. me ha gustado mucho pero facendera siento que es un pelín mejor, o quizá simplemente este te hace sentir más desesperanzado. una prosa ágil, bonita y no demasiado literalista.
ya escribí esto ayer pero no sé k pasa con esta aplicación. creo k me odia
en fin. lo dicho. no creo k sea un libro malo ni tampoco considero k yo tenga un criterio especialmente bueno, pero no me ha gustado. la mitad me ha aburrido y la otra mitad me ha dado una ansiedad tremenda. no es mi tipo de libro y ya
Esta historia es la de mi pueblo, la de mi vecina, la del chaval que venía conmigo al colegio y también es la historia de todo el mundo, y solamente podría haberla escrito Oscar García Sierra.
El hecho de haber estado en Ponferrada una unidad de vez me hace de algún modo empatizar con este man más de lo que debería, no es un gran libro pues no pero trata la problemática y el conflicto de una españa rural post-industrial de una manera suficientemente interesante como para haberme terminado el libro en 3 días
Yo quería saber más de Isidorín, de Milagros, de doble T, de la Juli, de Aitor e incluso de Xairu. Quería saber más en general porque incluso cuando entiendes que no hace falta explicar todo para que quede dicho, me ha sabido a poco.
«Pedir perdón se puede volver mucho más doloroso si la persona a la que se lo pides te pregunta por qué motivo se lo estás pidiendo.»
“Xairu se queda un momento callado antes de colgar. Pasa unos minutos con el móvil en la mano, pensando en su padre, en lo triste que parece, en cómo nunca ha demostrado ni esa tristeza ni todo lo contrario. También piensa que crecer es como una carrera a ver quién se da cuenta antes: tú de que tus padres nunca han sido felices, o ellos de que tú no vas a serlo nunca.”
todos los temores y silencios que soportamos y que no sabemos qué hacer con ellos. la soledad y estar sola y no querer estarlo, violento y amable a partes iguales. se quedó mirando el techo, como si una mano imaginaria siguiese ahogándola y dándole tortazos mientras amanecía.
creo que cuenta muy bien todas las problemáticas que trata, aunque sí que es verdad que de vez en cuando mete cosas de pasada que no sabría decir si aportan algo al retrato social general que intenta hacer la novela o si se quedan más bien en anecdóticas, como por ejemplo el capítulo dedicado a Tania Tamara. todos los personajes y sus pensamientos están tan bien descritos y te hacen empatizar y entenderlo todo hasta tal punto que, en la misma dirección, creo que acaba sabiendo a poco la manera en que termina cada historia.
lo he disfrutado mucho y también lo he pasado mal, porque sin duda te permite ver de distintas maneras cosas como la adicción y todos sus efectos o la desindustrialización y cómo puede llevar precisamente a una desidia que obliga a buscar refugio en las drogas. lo que no acaba de convencerme siempre, personalmente, es el registro en el que está escrito, como mezclando jergas y vulgaridades con reflexiones que a veces se pasan de intensas.
«Hay un frustración que aumenta según avanza libro, y es que los personajes no son conscientes de lo que les ocurre; son todos, en menor o mayor pedida, ineptos en lo que se refiere a etiquetar sentimientos, poner palabras a su desazón, una preocupación que Óscar se afana en subrayar durante toda su obra2 y también en Ropa tendida:
(Isidorín, el padre):
«—No te soporto —susurra Isidorín, incapaz de decidir si quiere que su mujer oiga o no el comentario—.»
Llegué a este libro porque alguien en Twitter (me niego a decirle X como me niego a pensar que πu$k es algo parecido a un humano) dijo que lo que hacía Óscar con el narrador, en una parte de la novela, era algo increíble. Bueno, fui a buscar lo increíble. Y me pareció más bien ingenioso, un narrador en tercera persona que de un momento a otro se acerca al protagonista y aparece, entra a su mente, se hace un espacio y obliga al protagonista a compartir su sillón mental. En síntesis, un narrador colonialista. La novela tiene ritmo, diálogos que no me interesan entender pero sí seguir leyendo por su musicalidad, cierta apestosidad contemporánea que está bien representada en el uso de las drogas y sus consecuencias en el amor, la familia, la existencia. Creo que falla en ciertas cositas, por ejemplo, en escribir dos veces la misma escena, sin aportar una mirada distinta a lo que estaba pasando adentro y afuera del baño. Como que no se complementaran los puntos de vista, simplemente se anulan, como la relación amorosa que terminará. Y eso me lleva a un reclamo particular: Óscar, ¡usaste la vida de Isidorín para nada! Un pobre anciano que nunca más volviste a nombrar en tu novela. Óscar, ten cuidado con el Alzheimer narrativo. Lo último, me gustó mucho el polvo naranjo, o lo que sea que estaba flotando, ese algo que quedaba después de la demolición de unas torres blablablá. Me parece un buen gesto, como si ese polvo fuera la resaca que no abandona al pueblo, o si ese polvo fuera la piel de la ciudad que pronto desaparecerá.
"...el problema son esas cosas confusas que unas veces se pueden explicar de manera sencilla, otras de manera compleja y otras, sorprendentemente, no se pueden explicar, como por ejemplo sentir que la vida le aburre a uno, o ilusionarse con una persona, o aburrirse de la ilusión, de las personas y de las explicaciones."
quizás la desindustrialización sea el mejor decorado para todos nuestros problemas. pensando mucho y muy fuerte en Xairu y en la Juli, en Aitor, en todo el dolor que llevan dentro y que arrastran en las decisiones que toman. pensando sobre todo en cómo la Juli elige una y otra vez ese dolor y cómo acaba atravesada por la violencia porque no conoce otra cosa, o porque no cree que se merezca algo mejor. es su historia pero también la mía y la de cualquier persona que se haya visto desesperanzada y en decadencia en algún punto de su vida.
"Está convencido de que no sabe qué es la felicidad: cómo iba a saberlo, si no recuerda haber visto nunca a alguien y haber pensado que sin lugar a duda esa persona era feliz. Cómo iba a saberlo, si lo único que ha hecho ha sido trabajar y protestar, como si la vida fuese una máquina de caramelos y él llevase años pidiéndole agua y quejándose porque no tenía tiempo para comer caramelos"
Muchas veces leyendo pienso pf si es q a mi q mas me da la vida d esta gente. Pero de los personajes de este libro me podría haber leído otras 500 páginas. Aunque tengo dudas de si el final me gusta o me frustra.
4,75 ⭐️ No le doy las 5 porque me parece que empieza mejor que termina, pero aun así me ha flipado. Siento que la parte de Xairu es mejor porque se le dan mejor los personajes masculinos que los femeninos. Es mi única crítica a la novela. La Juli parece un poco un personaje supeditado a Xairu más que un personaje en sí misma. Hay algo en los detalles, como que si es muy morena no puede aplicarse un tinte rubio, si no que se tendría que decolorar... sé que es una gilipollez pero ejemplifica mi sensación de que está menos cuidada en los pequeños gestos que Xairu. Con todo y con eso, me ha ennncantado. El universo de Oscar no se parece a nada que haya leído antes. Es sórdido y aterrador y a la vez lleno de luz. Parece mentira como aparece la poesía desde el lenguaje tan sumamente llano que utiliza. Escuché a alguien decir que Ropa Tendida era como la cara B de Facendera y estoy totalmente de acuerdo. Me parece mucho más sólido y maduro que aquel, más concreto, como que a través de Facendera encontró Ropa Tendida. Le admiro muchísimo, recomiendo mil leerle.
Es bastante triggering el libro sobre todo en cuanto consumo de sustancias, ojo con eso.