La historia de la humanidad está repleta de tiranía, odio, violencia y sinrazón. La esclavitud acabó en teoría en la mayor parte del mundo hace muchas décadas. Esta aseveración nadie la cuestionaría en países desarrollados de occidente en este siglo XXI. Pero y ¿si no fuese así?, y si existiese todavía... socialmente hemos asumido como normal la esclavitud y la tiranía contra la mujer (suena fuerte pensar de esta manera sobre nuestras madres, abuelas… nuestras hijas), incluso hemos asumido las cifras anuales de muertes femeninas, tan frías como las estadísticas por enfermedad o fallecimientos por accidente de tráfico, a casi nadie le impactan. Sabemos que la media es de 3000 muertes en la Unión Europea cada año, datos de la web de la Comisión Europea, y eso sólo en sociedades civilizadas y democráticas como las nuestras; imaginemos qué ocurre en el resto del mundo.La sociedad está acostumbrada a escuchar y leer las cifras con indiferencia, a pocos le impresionan. Es lamentable pero así es... muerte igual a indiferencia.
En esta novela se aborda la historia ficticia de dos mujeres hechas a sí mismas como supervivientes de la citada violencia, dos historias distantes que confluyen para unir sus fuerzas contra la bestia. Solo la inocencia y bondad de Gilda, y la sagacidad, valentía y tenacidad de Yo serán las armas con las que cuenten para hacer frente al diablo, protegido por el sistema, porque en España se toleraba décadas atrás, como socialmente aceptada, la citada violencia. La lucha de dos mujeres torturadas por su pasado conseguirá hacer frente al todopoderoso delincuente que se camufla tras una placa de policía, y el convencimiento de su impunidad con la inocente complicidad de sus antiguas víctimas silenciosas, las cuales nunca osarían tentar a la suerte, enfrentándose a semejante monstruo. El mundo visto a través de los ojos esmeralda de Yo y marrones de Gilda se enfrentará a la visión roja y granate de un bicho que existe porque en la tierra, todo es una prueba de fe, de valentía, con las cosas buenas, pero también las malas, las cuales nos ponen a prueba cada día. Los capítulos dedicados a Yo y Gilda hasta su confluencia, están complementados con otros adicionales intercalados, vistos por los ojos violeta de muchas otras víctimas. A modo de relatos cortos se plasman varias historias fugaces que explican la diferente tipología de la violencia de género. Todos los casos son ficticios con personajes inexistentes, pero narran situaciones reales para entender la complejidad de un problema tan incardinado en la sociedad como tristemente aceptado. Estas historias son un aviso para que todas y todos estemos alerta y podemos identificar las conductas que nos llevan ineludiblemente a consecuencias fatales.
Este libro aborda la tolerancia inicial a la violencia socialmente aceptada pasando por hechos reales que proporcionaron por fin la conciencia social en los años 90, y se desarrolló a través dos casos reales, mencionados estos sí, a modo de homenaje, por mediáticos, uno de ellos sufrido por la propia familia del autor.
No es una exageración la denuncia implícita en el texto, son medidas necesarias para cortar la sangría, 50 muertes femeninas en 2022, 71 en 2023, 41 en lo que va de año 2024, y eso sólo hasta mayo, datos de la web oficial de la Moncloa. ¿Cuántos hombres mueren por la violencia de sus parejas femeninas? Sólo un ejemplo, en 2022, dos hombres lo hicieron.