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Desubicados
«Con un pragmatismo encantador y una prosa salvaje, Cristoff se despacha un libro tan raro y peludo como un cangrejo yeti. Creo que era Paul Léautaud el que decía que solo vale la pena leer libros únicos, que nadie más pueda escribir, que esos son los realmente indispensables. Libros indomables como este, por cierto». —Gonzalo Maier
Empieza así: una mujer padece un fuerte insomnio, producido por sus vecinos del otro lado de la pared, que se entregan a un sonoro ejercicio sexual. A lo que se le suma el plazo urgente que su pareja le ha dado para que decida si finalmente quiere irse de la ciudad contra la que tanto despotrica. Sitiada por el agotamiento y las demandas, huye a los zoológicos para ver si ahí encuentra una respuesta, o al menos un remanso.
“Siempre vengo acá cuando veo que todo se desencaja y que no hay quién lo entienda. Los seres humanos me parecen remotos, incomprensibles. Me acurruco en algún lugar entre las jaulas, como un bicho más, y mi ánimo se apacigua”.
Con una prosa sofisticada e irónica, Desubicados es el relato de una mujer que camina entre animales como una manera de encontrar su lugar. Ella es la otra “desubicada” de estas páginas en las que la narración se va entrelazando con una mirada crítica hacia el antropocentrismo y los procesos de espectacularización a los que son sometidos todas las especies. Casi veinte años después de su primera edición, recuperamos este magnífico ensayo narrativo, corregido y con prólogo nuevo.
Empieza así: una mujer padece un fuerte insomnio, producido por sus vecinos del otro lado de la pared, que se entregan a un sonoro ejercicio sexual. A lo que se le suma el plazo urgente que su pareja le ha dado para que decida si finalmente quiere irse de la ciudad contra la que tanto despotrica. Sitiada por el agotamiento y las demandas, huye a los zoológicos para ver si ahí encuentra una respuesta, o al menos un remanso.
“Siempre vengo acá cuando veo que todo se desencaja y que no hay quién lo entienda. Los seres humanos me parecen remotos, incomprensibles. Me acurruco en algún lugar entre las jaulas, como un bicho más, y mi ánimo se apacigua”.
Con una prosa sofisticada e irónica, Desubicados es el relato de una mujer que camina entre animales como una manera de encontrar su lugar. Ella es la otra “desubicada” de estas páginas en las que la narración se va entrelazando con una mirada crítica hacia el antropocentrismo y los procesos de espectacularización a los que son sometidos todas las especies. Casi veinte años después de su primera edición, recuperamos este magnífico ensayo narrativo, corregido y con prólogo nuevo.
- GenresFiction
120 pages, Paperback
First published January 1, 2006
About the author
María Sonia Cristoff
21 books34 followersMaría Sonia Cristoff es una novelista y cronista argentina con tres novelas, dos libros de no ficción y muchos artículos y cuentos publicados en prensa internacional y volúmenes colectivos.
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Community Reviews
Displaying 1 - 25 of 25 reviews
November 29, 2014
Esta semana estuve conversando sobre sentirme "inadecuado"; se trataba de un contexto muy diferente al que se refiere este Desubicados, pero en la línea: sentirse extraño, fuera, perdido, enjaulado en una realidad que no calza. En fin.
Lo malo de leerse tan rápido un libro, zampárselo en realidad, es que para encontrar las citas que te fascinaron tienes que leerlo de nuevo entero porque no te detuviste a marcar ni nada...
Como sea, rescato una que se sale de la línea temática central: Después de recibir una letanía de órdenes imperiosas un grupo de escolares "mas que disgustados (...) parecían embelesados. Por fin alguien que no pensaba en ellos en lo más mínimo, tampoco en la buena educación con la que ya los tenían hartos"
Lo malo de leerse tan rápido un libro, zampárselo en realidad, es que para encontrar las citas que te fascinaron tienes que leerlo de nuevo entero porque no te detuviste a marcar ni nada...
Como sea, rescato una que se sale de la línea temática central: Después de recibir una letanía de órdenes imperiosas un grupo de escolares "mas que disgustados (...) parecían embelesados. Por fin alguien que no pensaba en ellos en lo más mínimo, tampoco en la buena educación con la que ya los tenían hartos"
May 9, 2024
Hermoso librito. Me lo regaló mi novia Helena por mi cumpleaños y eso lo hizo mucho más especial. Ella es como las jirafas: noble y serena, basta mirarle los ojos para darse cuenta. Sin venganza, sin mala fe. Ella lo mira a uno desde debajo de esas maravillosas pestañas y le alcanza a uno para para soportar después tanta canallada que anda suelta por el mundo. Basta con acurrucarse bajo esas pestañas para verlo todo menos áspero. Ella es mi jirafa y yo el cuidador loco por ella. Lo leí en una ida y vuelta a la facu desde casa.
March 27, 2022
"Tantas veces pensé que la cura para estos males -para la resaca existencial, quiero decir- era irme de acá..."
May 11, 2023
Los libros de Maria Sonia Cristoff interrumpen y frenan el vértigo de la rutina. Uno podría, superficialmente, definir a sus personajes como desequilibrados y asociales. ¿Lo son? Y la exploración de esa pregunta es la que lo lanza a uno a develar capa por capa lo narrado en sus novelas. ¿Hay de verdad tanta distancia entre uno y esa protagonista que duerme en zoológicos y se siente más cercana a los animales que a los seres humanos? ¿Por qué no podríamos tomar la decisión de arrancar y optar por ese camino? 'Resaca existencial' se repite en varias páginas y vaya sustantivo. Resaca. Molestia, escozor, esa sensación de aturdimiento tras tanto ruido y celebración a la que se nos empuja. ¿Celebración por la hiperproductividad? ¿Por las menores horas de ocio?
Viene bien detenerse a leer libros así. Aquí mi reseña completa: https://elhablador.com/blog/2023/05/2...
Viene bien detenerse a leer libros así. Aquí mi reseña completa: https://elhablador.com/blog/2023/05/2...
November 25, 2018
Un libro descrito en la contraportada como "ensayo novelado", que yo diría se disfruta más como ensayo que como novela. En todo caso, es divertida la experimentación con el género que hace Cristoff. Básicamente toma un esqueleto de trama mínimo y una narradora también mínima (y, se presume, de corte autobiográfico) para decorarlo con reflexiones abstractas y anécdotas sugerentes. La narradora cuenta sus reflexiones en y sobre los zoológicos en una voz inteligente y educada, sin apelar mucho a la emoción, sino que en un tono expositivo. De ahí la sensación de estar leyendo un ensayo mucho más que una novela, un ensayo de esos medios dispersos pero que tienen imágenes y frases provocadoras que los justifican.
Al terminar de leer estos 10 sintéticos capítulos, destacaría la identificación de la narradora con los animales, de una continuidad entre los animales humanos y no-humanos, como el tema mejor desarrollado. La idea de "resaca existencial", en cambio, me pareció insuficientemente explorada. Descrita básicamente como un conjunto de sensaciones físicas y conectada de alguna forma con la vida insatisfactoria de la narradora en Buenos Aires, me faltó que se perfilara más claramente el origen y naturaleza de esta resaca. Se esboza, quizás, cuando la narradora piensa en irse de Buenos Aires:
Al final no queda claro en qué sentido esto es resaca existencial y no simplemente depresión. Cristoff no sé si logra articular la idea de vacío o hastío existencial, de falta de sentido, o simplemente de insatisfacción, que imaginé estaría en la base de esta resaca. En vez, la narradora se centra en ideas demasiado abstractas, exteriores a sus vivencias, usa las anécdotas y los animales (como conceptos abstractos) para tratar de sanar su estado mental sin hacerse cargo de sus causas. A lo mejor por eso cuesta tanto que llegue el rayo de iluminación sobre su dilema que ella espera el final del libro, cuando camina hacia la salida del zoológico.
El afán de la narradora por la abstracción parece ser a la vez una forma de auto-sabotear una introspección verdadera, y un mecanismo de defensa frente a los riesgos de esa introspección:
Pese a este afán, el encuentro con el jabalí Pipo que se le cruza por la mente cuando la echan del zoológico parece sugerir que la salvación de la narradora, y quizás de todos los animales humanos vencidos, con "resaca existencial" (whatever that means), sea regresar a lo concreto.
Al terminar de leer estos 10 sintéticos capítulos, destacaría la identificación de la narradora con los animales, de una continuidad entre los animales humanos y no-humanos, como el tema mejor desarrollado. La idea de "resaca existencial", en cambio, me pareció insuficientemente explorada. Descrita básicamente como un conjunto de sensaciones físicas y conectada de alguna forma con la vida insatisfactoria de la narradora en Buenos Aires, me faltó que se perfilara más claramente el origen y naturaleza de esta resaca. Se esboza, quizás, cuando la narradora piensa en irse de Buenos Aires:
"¿Tendré miedo de comprobar que no es cierto que la inadecuación es una cuestión de orden geográfico? Porque saberlo lo sé: siempre es sencillo reconocer la falacia de los lugares comunes, lo que no es tan sencillo es comprobar cómo, a pesar de eso, de ese saber, un día el lugar común hizo carne en nosotros, nos convirtió en sus súbditos." (73)
Al final no queda claro en qué sentido esto es resaca existencial y no simplemente depresión. Cristoff no sé si logra articular la idea de vacío o hastío existencial, de falta de sentido, o simplemente de insatisfacción, que imaginé estaría en la base de esta resaca. En vez, la narradora se centra en ideas demasiado abstractas, exteriores a sus vivencias, usa las anécdotas y los animales (como conceptos abstractos) para tratar de sanar su estado mental sin hacerse cargo de sus causas. A lo mejor por eso cuesta tanto que llegue el rayo de iluminación sobre su dilema que ella espera el final del libro, cuando camina hacia la salida del zoológico.
El afán de la narradora por la abstracción parece ser a la vez una forma de auto-sabotear una introspección verdadera, y un mecanismo de defensa frente a los riesgos de esa introspección:
"Vengo acá a encontrarme con la idea de lo animal, no con cada animal concreto. O, en todo caso, con el grupo de animales, todos indiferenciados, todos encerrados, vencidos. Vengo acá cuando me siento exactamente como ellos. Y las personas, se sabe, no resistimos mucho eso de mirarnos intensamente en el espejo" (83-84)
Pese a este afán, el encuentro con el jabalí Pipo que se le cruza por la mente cuando la echan del zoológico parece sugerir que la salvación de la narradora, y quizás de todos los animales humanos vencidos, con "resaca existencial" (whatever that means), sea regresar a lo concreto.
October 18, 2022
Leí la contraportada, me atrajo eso de la "inadecuación", "lo inadaptado".
Un relato muy zoopoético: difícil de digerir, a ratos, las historias de sufrimiento de los animales.
Fue una apuesta a ciegas y creo que cumplió mis expectativas.
Un relato muy zoopoético: difícil de digerir, a ratos, las historias de sufrimiento de los animales.
Fue una apuesta a ciegas y creo que cumplió mis expectativas.
April 10, 2023
A ver cómo relato no está mal pero siento que profundiza poquito en sus sentires, tiene reflexiones acertadas pero quizás de forma general un poco superficiales, me han gustado las anécdotas de los animales y que el ambiente esté centrado en un solo escenario.
November 3, 2019
Lo clasificaría más como ensayo que como novela. No me entretuvo nada ni tampoco me hizo cuestionarme y reflexionar sobre sentirse extraño a un entorno.
March 14, 2021
Volví a releer este libro porque sus relatos me vinieron a la mente mientras leía Huérfanos, de Edgardo Cozarinsky.
Me gustó mucho volver a leerlo.
Me interesa menos que se trate de un ensayo novelado que la forma inteligente, a veces cómica y sagaz que tiene la autora para transmitir su desamparo y sentimiento de inadaptado.
Parece una especie de diario privado que te encuentras, y al que le falta el final.
Al releerlo me di cuenta de que me sigue gustando mucho. Quizás tenga mucho que ver que me sigo sintiendo desubicada. Pero las preguntas que plantea en el libro, te dan para pensar y siguen dándote vueltas un rato. Te hace pensar en ti también mientras lo estás leyendo. La narradora encuentra consuelo para su resaca existencial en el zoológico, ¿dónde lo encuentras tú?
Acá una frase que me gustó mucho:
“¿Tendré miedo de comprobar que no es cierto que la inadecuación es una cuestión de orden geográfico?”
Me gustó mucho volver a leerlo.
Me interesa menos que se trate de un ensayo novelado que la forma inteligente, a veces cómica y sagaz que tiene la autora para transmitir su desamparo y sentimiento de inadaptado.
Parece una especie de diario privado que te encuentras, y al que le falta el final.
Al releerlo me di cuenta de que me sigue gustando mucho. Quizás tenga mucho que ver que me sigo sintiendo desubicada. Pero las preguntas que plantea en el libro, te dan para pensar y siguen dándote vueltas un rato. Te hace pensar en ti también mientras lo estás leyendo. La narradora encuentra consuelo para su resaca existencial en el zoológico, ¿dónde lo encuentras tú?
Acá una frase que me gustó mucho:
“¿Tendré miedo de comprobar que no es cierto que la inadecuación es una cuestión de orden geográfico?”
December 31, 2024
Lo encontré más que nada un ejercicio choro, de demostración algo enciclopedica anécdotica que esta bien, pero tampoco es la reinvencion de la rueda
Si esta para ir a anotando y rescatar libros y datos mencionados, en ese aspecto recuerdo "Yo recordaré por ustedes" de Forn, pero acá hay una ¿ficcion? detras de todo que funciona, compele, pero no logra ser como las crónicas/contratapas de Forn
Igual vivan los animalitos... y quizá, solo quizá, quede picado con la autora por decir que no entiende la fascinación por las jirafas... quizá, es que soy rencoroso
Si esta para ir a anotando y rescatar libros y datos mencionados, en ese aspecto recuerdo "Yo recordaré por ustedes" de Forn, pero acá hay una ¿ficcion? detras de todo que funciona, compele, pero no logra ser como las crónicas/contratapas de Forn
Igual vivan los animalitos... y quizá, solo quizá, quede picado con la autora por decir que no entiende la fascinación por las jirafas... quizá, es que soy rencoroso
January 9, 2022
Me encantó encontrarme en este libro, pedido como la narradora, pero reflejado al fin y al cabo. Es bellísimo el tejido que logra la escritora, entre esta pequeña historia de crisis y las reflexiones tipo ensayo sobre el cautiverio y la existencia humana. Hay muchas partes del libro que hicieron detenerme suspirar y decir: precioso.
June 6, 2021
No sé qué escribir al respecto, supongo que escuchar algo que no quería hizo que la protagonista se sintiera en un zoológico, al estar obligada a estar en un lugar sin tener control sobre tu entorno y sin tener la posibilidad de abandonarlo.
Read
July 26, 2021can relate
September 20, 2021
Lo muchísimo que me ha gustado este libro.
March 7, 2023
Dolent i avorrit. Només cita a altres autors i s'oblida de la seva propia trama, que no condueix enlloc. En fi, vaig a tornar a Bukowski, que m'estava agradant molt més.
March 1, 2024
Leído en una noche de insomnio en este primero de marzo. No sé si fue para mejor o peor, pero fue un viaje interesante.
July 27, 2024
Un extraño y largo día ante unos animales que permiten a la narradora observar la vida, recordar muchas lecturas, opinar de temas distintos.
July 31, 2024
Me gusta la escritura con lenguaje "porteño". La tematica y la narrativa tambien. Pero queda a mitad de camino, no redondea ninguno se los planteos que abre.
August 7, 2024
Libro viajero, quizás. Me transportó bien por lugares. Con la dosis de detalle, obsesión, desgranaje justa.
Bueno para combinar con: visitar el ex zoológico de Buenos Aires con Joaquín
Bueno para combinar con: visitar el ex zoológico de Buenos Aires con Joaquín
February 13, 2026
Irreverente, tierno y muy gracioso. Quiero leer más de esta autora.
April 14, 2026
Interesante, un ensayo que se lee rápido y desnuda la lógica cruel de la humanidad.
November 16, 2023
Esta novela corta de la argentina María Sonia Cristoff, transcurre en un día que la narradora pasa en el zoológico, pensando y analizando lo que ha sido su vía de escape principal (precisamente, la visita a zoológicos) de situaciones como las que en estos momentos le han provocado un insomnio agudo, del que no puede zafarse y que la han llevado una vez más a preguntarse si no sería bueno irse de la gran ciudad de una vez. El escapismo como estilo de vida, en un libro escrito con muy buena pluma. La Cristoff escribe muy bien.
January 2, 2023
La narradora intenta un paralelismo entre los "no porteños" que viven en Bs As y los animales que habitan los zoologicos. Es un texto cargado de ironías y detalles curiosos.
Me gusta mucho ésta autora.
Me gusta mucho ésta autora.
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July 26, 2022
Lo de la crisis existencial mirando animales exóticos simplemente existir es muy relatable. Te pienso Splash.
May 1, 2015
Algunos apuntes sobre el libro:
1- El personaje principal pasa por un periodo de resaca existencial como lo llama ella.
2- Para poder hacer más llevadera esta situación, el visitar zoologicos le sirve de analgésico momentáneo al anexar su sentir con el de los habitantes de estos espacios. Extranjeros obligados y enjaulados,aunque más que prisioneros, son outsiders. No obstante no puede acudir con regularidad a estos sitios, púes perdería el efecto en el mediano plazo.
3- La pareja que vive en el departamento del lado no la deja dormir con su interminables sesiones de sexo que no ayudan a su insomnio.
4- Esta es otra novela corta con personajes perdidos en medio de sus vidas, que pareciera, no les pertenecen ni a ellos.
5- Un extracto:
"Una era un inglesa que se maravillaba por todo,otra era una danesa que no sabia muy bien qué hacer con su vida, el tercero un neozelandés especializado en crítica gastronómica que tenía todos los tics de quién,bien en el fondo, se pregunta por qué, estando dos países tan próximos geográfica y culturalmente a él le tocó nacer en el menos lucido. I feel like shit decía mientras alguien retiraba la tercera entrada y se disponía a traernos el primero de cinco platos principales. No movía un solo músculo de la cara ni tampoco levantaba la voz; la frase, entonces, dejaba de ser lamento y se convertía en complicidad. I Feel Like shit mientras la señora de jopo rubio y sonrisa perenne nos explicaba como estaba creciendo la exportación de carne de canguro para consumo humano. I Feel Like shit mientras un gerente de hotel nos paseaba por una hostería perdida en medio del campo..I feel Like shit y no se le movía, repito, ni un solo músculo de la cara. Creo que gracias a él y su frase logré llegar con entereza al final del viaje. O casi."
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