Llega a librerías un emotivo perfil del Gato Alquinta, uno de los artistas chilenos más queridos.
¿Quién fue Eduardo "Gato" Alquinta? ¿Por qué todavía es tan reconocido a veinte años de su muerte? ¿Por qué su velatorio y funeral fueron tan populares? ¿Por qué su rostro se mantiene en la memoria de miles de chilenos al día de hoy? Estas y otras son las preguntas que Richard Sandoval trata de esclarecer al indagar en la vida de uno de los máximos exponentes musicales chilenos. Valiéndose de numerosas entrevistas y abundante recopilación de fuentes, Sandoval expone las luces y sombras, las alegrías y furias de un compositor autodidacta pero infinitamente original, que puso letra y música a boleros en Valparaíso y que musicalizó versos de Neruda para volvernos inmortales en las alturas de la incaica ciudad Macchu Picchu. Un libro fundamental para comprender a uno de los chilenos más reconocidos de las últimas décadas.
Una joya de libro, de relato y de mostrar un poco más allá de cómo era el Gato. Tan autodidacta, tan tímido pero siempre tan firme con sus ideales y su amor.
Los ojos del Gato llegan este 2024 de la mano de Richard Sandoval y penguin random house.
En 249 paginas Richard nos cuenta sobre quien sería realmente Eduardo “Gato” Alquinta, sus miedos, sus alegrías y por supuesto el legado que este dejo en miles de personas a lo largo del país y de otros que componen Latinoamérica y el mundo.
Si retrocedimos en el tiempo nos encontraremos con los integrantes fundadores de Los Jaivas, siendo solo unos adolescentes comenzaban a emprender su propio camino, pero el destino los reuniría para convertirse en algo más grande que: arquitectos o estudiantes de ingeniería. Puesto que Claudio cambio la ingeniería por el piano y Gato la misma carrera por arquitectura, la cual más tarde dejaría de lado por su música querida.
Luego de que Gato, los hermanos Parra y Mario se conocieran, comenzaron las aventuras juntos en busca de llegar a representar todo lo que querían en la música. Los comienzos fueron difíciles, sobre todo cuando Gato decisivo buscar su propia inspiración fuera del grupo, dejando a los integrantes desolados ante su ausencia. Luego vendría la dictadura militar en Chile, la misma que los obligo a autoexiliarse, pero nunca dejaron de ser una familia. Siempre se mantuvieron unidos.
Este libro sin duda nos entrega datos desconocidos para todos nosotros, pero que son una continua pregunta entre quienes aman a la agrupación: ¿de quién hablaba Mira Niñita?, ¿por qué al Gato no le gustaba estar frente a las cámaras?, pero, sobre todo, ¿por qué la gente lo amo tanto?
Y es que Eduardo “Gato” Alquinta, se quedó en la memoria colectiva para siempre. Su legado traspaso fronteras, enseñándole a todas las personas las reales importancias en la vida, dejar de lado lo terrenal y disfrutar la vida en comunidad.
Adentrándonos a Los Jaivas, podemos decir que no hay persona en Chile que no haya escuchado en algún momento alguna de sus canciones y en este caso tomare mi propia batuta: en mi niñez la música de Los Jaivas inundaba la casa de mi madre, al son de sus canciones la veía bailar y junto a ella comencé a invadir mi vida con sus melodías y letras, en la adolescencia cuando sueles comenzar a descubrir y defender tus propias ideologías, solía escuchar en los días de tristeza Canción del Sur y Hijos de la Tierra cuando necesitaba subir mi ánimo y recuperar el espíritu que necesitaba para continuar. Ya adentrándome en la adultez y el luto, La Conquistada llego para permitirme expresar toda la pena cuando mi abuela falleció y posteriormente me ayuda a recordarla y encontrarla entre la melodía de la canción.
Así es como tanto Los Jaivas en conjunto y Eduardo “Gato” Alquinta, llegaron a las vidas de cientos de personas, las mismas que reunieron para apoyarlos en cada uno de los días en los cuales tuvieron que despedir a quienes conformaban su familia. Por qué, así como ellos buscaban consuelo o dar un mensaje duradero en el tiempo en sus canciones, el pueblo encontró en ellos: la fuerza, el consuelo, la alegría y la inspiración para continuar su vida.
Este será un libro que, sin duda, como le comenté a su escritor, se volverá una de mis joyas más preciadas en mi librero. Gracias Richard y Penguin, por permitirnos recordar, conocer y volver a honrar la memoria de Gato.
Me gusta Los Jaivas, pero no soy fanático o seguidor de la banda. Menos me conocía su historia. Cuando hace unos meses vi Los ojos del Gato en una librería y leí las primeras líneas, inmediatamente me di cuenta que no sabía nada de la vida del Gato Alquinta, una de las figuras más importantes de la música chilena. Así que me entró la curiosidad y lo compré. Y ahora que lo leí, puedo decir que fue una decisión acertada. El libro aborda la vida de la figura de Los Jaivas desde sus orígenes hasta su último día —con más o menos profundidad según la etapa—, pasando por su infancia, su periodo como estudiante de arquitectura, su militancia política como comunista, los tiempos de la Unidad Popular, su vida en el exterior tras el golpe de Estado, y su regreso a Chile en los albores del nuevo siglo. Para ello, Richard Sandoval entrevistó a más de cuarenta personas, principalmente familiares, amigos y colaboradores del Gato. También recurrió a las escasas entrevistas que dio el Gato hasta antes de su sorpresiva muerte en 2003, a los 57 años. Sandoval tiene una muy buena pluma. Es bastante poética y a ratos novelesca, especialmente cuando describe lugares y personajes que fueron parte del mundo del Gato Alquinta. También sabe estructurar el relato —evita seguir una cronología estrictamente lineal— y apuesta mayoritariamente por capítulos cortos. Esto resulta en una narración ágil, colorida, enérgica, entusiasmada por contar la vida del Gato. Este mismo entusiasmo, sin embargo, también le juega en contra: un tono y un enfoque excesivamente hagiográficos. A ratos parece que estamos leyendo sobre un santo, en vez del «ser humano de carne y hueso con todas las luces y claroscuros» que Sandoval promete al inicio. Según el libro, pareciera que el Gato nunca se portó mal, nunca hizo enemigos, nunca tuvo dilemas morales, nunca tuvo conflictos. En dos o tres ocasiones conocemos episodios donde alguna vez mostró su enojo, pero están narrados como breves anécdotas que en realidad sirven para ilustrar las firmes convicciones éticas y musicales del frontman de Los Jaivas. Solo en los últimos capítulos se esboza uno de los «claroscuros» del Gato —la relación distante que mantuvo con sus hijos por varios años—, pero en la página siguiente las asperezas se liman y queda todo rápidamente solucionado. A lo mejor el Gato de verdad fue una persona excepcional. Así lo dicen todos los entrevistados. Pero Sandoval igual opta por poner de su propia cosecha y reiteradamente nos recuerda con sus propios adjetivos lo genial, bello, justo y luminoso que era el Gato Alquinta. Ni Jesucristo, por lo visto, era tan inmaculado como él. Y esta admiración que el autor profesa de manera continua —e innecesaria—, agota. De todas maneras, Los ojos del Gato es un entretenido y emotivo libro que rinde un justo homenaje a un hombre único, formado en otra época. Y eso, en cierto modo, es lo triste: como país, nunca volveremos a tener una figura musical como el Gato Alquinta.
Una buena lectura para conocer a Eduardo "El Gato" Alquinta y su influencia como el vocalista de los Jaivas a través de su capacidad creativa y compositora. Escribió éxitos como "Todos Juntos" o "Mira Niñita".
Si bien el libro es una biografía de Eduardo Alquinta, igualmente cuenta la historia de los Jaivas, recapitulando las grandes hitos que dejaron en la música chilena a lo largo de estas seis décadas de carrera.
El relato está contado de manera cronológica, lo que ayuda a entender y comprender de mejor manera la historia. Sin embargo, en las últimas páginas comienza a avanzar más rápido la historia lo que hace saltarse hitos importantes en la historia de la banda. Aun así, es un biografía del Gato, por ende lo que predomina en el libro es su vida.
3,5 Este libro no es una biografía típica, sino que una colección de relatos y recuerdos sobre la vida del Gato Alquinta, desde la voz de su círculo íntimo y familiar. No es una historia lineal, se aborda entorno a temáticas. Permite comprender mucho mejor la trascendencia de Los Jaivas como parte esencial de nuestra historia cultural reciente. Creo que algunos aspectos no fueron tan profundizados como otros, además el autor cita reiteradamente el libro de Freddy Stock, tanto así que creo que mejor hubiera leído ese libro antes que este.
Este libro me inundó de emociones. Ahora quiero mucho más al Gato Alquinta que antes. La narración es un poco caótica y a veces es confuso seguir quién dijo qué, falta una sección de notas al final para los que nos gustaría escarbar un poquito más. Pero en general disfruté mucho esta historia.
Muy bien escrito el libro, con varios datos interesantes de El Gato como persona y su forma de ver la vida. Lo único malo, me entero que El Gato fue papito corazón ☠️☠️☠️
Un libro de esos que son como un buen amigo. Está lleno de palabras inspiradoras, ejemplos enriquecedores, una vida tremendamente humana y que terminó trascendiendo e impactando a varias generaciones. Cuando la creación se orienta a un sentido cósmico, el resultado es pura magia. Se extraña al Gato. Su lucidez, su creatividad, su imaginario. De toda la discografía de Los Jaivas, suyas son solo un puñado de canciones, pero son las más lindas. "Vamos a hacer las canciones más lindas de Latinoamérica" le dijo Gato a Eduardo Parra. Y cumplieron. Vaya que cumplieron. Muy bien escrito, fácil de leer y con un narrador que se involucra en lo que escribe, haciéndose parte de esta linda historia.